La tristeza, esa dulce indolencia, compañera a ciegas, naturaleza sensible de la imaginación. Dibuja colores y transparencias sutiles donde sangran heridas profundas, diluyendo el dolor en el tiempo, para no gritar. Tamiza la luz cegadora, que ya solo se ve azul, seda y descanso. Y en los ojos, la caída suave de las pestañas, velo de tull sedoso y bordado, que mueve mi vítreo desordenado. Imagino historias antiguas, y viajes planeados al detalle. Amaneceres fríos buscándote al abrazo del día, amor. Ese abrazo que se pierde poco a poco entre las puntas de mis dedos acariciando tu espalda, soñando que estás aquí.
Lluvia de otoño
Si estás ahí, sigo buscando en las páginas interminables de mis libros, donde están tus besos y mis lágrimas. Nadie volvió de allí donde estás, en el fondo más profundo del sueño. Y mi corazón se parte y esconde su herida. Todos ven la sonrisa. Y para mi solo el dolor, que es azul. Este puñal clavado en el costado, me hace imposible disimular más. Caminar como antes es imposible para mi, a pasos lentos y dolorosos. No tengo excusas. Y he perdido. Se acerca el final y las Estrellas se esconden detrás de las nubes de este otoño. Y las primeras lágrimas de lluvia caen encima de mis hombros. ¡Sácame de aquí!
Me quedaré esperando
Cuando decidas no volver, me quedare esperando. Y cuando pase el tiempo, ya nada será igual. Seguiré esperando, pero nada será igual. Y será todo distinto sin poderlo cambiar. Cuando decidas no hablar, me quedare esperando. Y cuando pase el invierno, ya nada será lo mismo. Seguiré esperando, pero nada será lo mismo. Y será todo distinto no lo podremos cambiar. Cuando decidas volver, yo estaré esperando. Para empezar de cero, como si nada. Vida corta. Espera, que ahora mismo te atiendo. Se me olvidó. Y ahora me gustaría empezar aquello de cero.
Con sangre
Los dedos rotos, la mano abierta, el corazón escondido detrás de unos ojos abiertos de par en par. Escribiendo a pulso trémulo, emborronando páginas con sangre y lágrimas, emborrachado de suspiros por ti. Cerrando el cuaderno de las quejas, que saben a viejas, y ya no pintan nada. Sabes que busco una nueva ventana para salir. Camino de un nuevo destino para viajar sin parar. La luna ilumina las noches, hasta el alba. Me tiene en pie la fe de encontrarte, de nuevo, en medio de tantas estrellas, solo una de ellas es para mi.
Imagina
Cuesta una barbaridad despegarte de la piel de siempre, de tus costumbres antiguas, tus círculos de influencia, tus enemistades. Cuesta tanto abandonar el refugio sagrado, el aire que respiras, y la luz que te acompaña. Y dar una vuelta a todo. Estrenar nuevas escamas, aventurar caminos nuevos, sin afectos ni compromisos, recibiendo avisos de locura. Llantos de lo abandonado, y frío intenso en las mejillas, ahora que acabó el verano. Ahora que acabó el verano. Comienzo a oscuras, de noche, buscando el día. Pasos inciertos, pausados, con determinación, sin dudas, sin perder el equilibrio, recorrer el sendero estrecho, en pos de la nueva singladura. Cuando el primer aviso del sol amaneciendo toque tu frente, consciente, llevas recorrido casi la mitad. Más cerca del destino. Luz y colores que acompañan ahora las pisadas. Incierto de todo, inventas historias imaginadas a cada paso, más cerca, a más cerca, más imaginas la llegada. No compares con nada las primeras calles empedradas. El primer paso en la plaza, bajo el arco, las campanas. Y el silbido de la gaita. Y un beso entre almohadas, el amor en cajita pequeña, la sonrisa puesta interminable en la cara.
Importancia
Cada día aprendo a valorar la nula importancia de todo Después de años persiguiendo no fallar alcanzo en realidad a mirar con los ojos cerrados No está siendo fácil aprender este sinsentido Todo parece encajar sin haberlo entendido Un anhelo un fracaso Un beso de amor ganado, perdido El final es el principio y en la noche comienza tu sueño Enciende la luz y desaparece el cielo más bello. Apagala luz y aparece de nuevo, infinito
Detrás estás
Detrás de mi muro real o fingido. Detrás del cristal que separa el humo, el ocaso infinito, la luz, la esperanza. Una duda, un vacío. Detrás de mi ahora, en el camino, estás tú.
Un cuento susceptible

Un minicuento, feo
Eso era una vez un muchacho enamorado, que se acerca a su amada, y le dice:
Rarita rarita ¿Te quieres casar conmigo?
- No, no, que me asustaras
Pero … si no te dije lo que iba a hacer por la noche.
- ¡A que te doy con la escoba!
¡Nooo ve la niña!
Findelcuento.
Patrocinado por ES COBA “no es cuento, es de mijo”
disponible en d’Amason, el producto campeón
¡La que prefieren las brujas!
Corazón desnudo
Buscando un corazón, ilusionado, con los ojos bien abiertos, no quiero dormir ni parpadear. No quiero perder ese instante para entregarte este corazón desnudo. Cada día más, más y más te necesito. No quiero asustarte, parecer en desesperación. No sé estar solo. Y solo entregarte este corazón desnudo. La noche y el amanecer son mis momentos del día. En calma frente al fin del horizonte lejano, donde entregarte este corazón desnudo. Vivir volar Morir de Amor
Puñal
Como un puñal Clavado en la espalda Dolor intenso No siento nada De nada me quejo De nada Solo que siento que el tiempo resbala cada vez más rápido Y no puedo hacer nada No hay tiempo de nada De nada Despedida perfecta Adiós Para nada Para todos Mi vida Mi fin. Mi hada No se sostiene ni en los tobillos, ni las rodillas, ni nada. Solo sujeta el alma, las convicciones, que no sujetan nada. Todo perdido en este instante. Derrumbado el castillo, nada queda delante. Solo el ruido del fin. Que no es nada Y el silencio sostenido. Do M do m silencio NADA








