Días de sol y agua

Días de sol y agua. 
Primavera que comienza 
encerrados de lujo. 
Esta casa es tu mundo 
mas cercano. 

Y mi mano vacía, 
echa de menos tu mano, 
tus caricias suaves. 
Y tu sonrisa. 

Tú paciencia infinita 
en un tiempo infinito, 
varado a la orilla 
de tu regazo. 

Todo lo daría 
por tenerte de nuevo, 
aquí a mi lado. 

Estrechar contra mi pecho tu pecho, 
golpeando el corazón agitado, 
en un abrazo.

Mar de invierno

Querer, si no te corresponde. 
Ese es el infierno 
más ardiente. 
Infinita tortura 
sin solución definitiva. 
Solo olvido imposible 
y distancia infinita. 

Allí donde solo el silencio 
no te turba. 
Donde la violencia es 
que nada pase, 
es donde camino sin fuerza, 
donde me elevo cada día 
para caer en el abismo eterno. 

Soy el único espectador 
del derrumbe completo 
de un sueño 
que a nadie mas importa, 
y que es mi vida entera 
destruida 
por el mar de invierno.

19 canciones

19 canciones de amor  
y una noche en blanco  
y negro,  
sin saber porque este insomnio sin fin,  ¿porqué sin ti?  
69 minutos sin parpadear,  
mirando a través de la penumbra  
de mi corazón,  
a lo lejos del balcón al mar.  
Esperando me alcance la noticia.  
Que has regresado  
para ser feliz, amor.  
Y la espera se hace eterna  
Quietud  
y  silencio.  
Fundido a negro.

En un bolsillo

Tengo el corazón guardado en un bolsillo  
A veces no lo encuentro. 
perdido entre tanto lío. 
El corazón se hace pequeño  
cuando no me rio. 
Si te parece que hago el tonto,  
es porque tengo frío.  
En realidad es porque, de pequeño, 
el corazón había desaparecido.  
Tuve que hacerle remiendos  
de alguna vez que había crecido.  
Ahora lo llevo cosido a mi pecho encendido.  
Es mi corazón  
y lo llevo pegado a un bolsillo. 

De alma blanca

Busco un alma. 
Un alma noble. 
Un alma libre. 
Un alma en pena. 

Busco un cielo  
que me atormenta  
y que descarga  
el agua buena.  

Que me gira  
la cara para mirarla. 
Y escape con prisas  
a ninguna parte. 

Un camino estrechito 
hacia tú pelo  
bonito.

Una mariposa  
que me embelese  
en tu cielo de estrellas  

La mirada fija 
en tus pupilas  
Brillantes.  

El corazón roto 
en mil pedazos 
de amor y risas, pequeña.

De alma blanca, 
la mirada encendida
y el corazón quema.

Como fuego

Como el fuego que se apaga 
de un atardecer en el horizonte,   
ceniza  y rojo, deshaciéndose,  
al filo de la línea de tierra, a poniente. 
 
El frío va envolviendo tu cara
y tu cuerpo, echando de menos la bufanda 
del abrazo que me regalaste, 
en el cuello y en el alma. 

Sin más día que ver, 
con la noche por delante, 
que promete fantasía. 
Y promete soñar. 

¿Que te voy a decir?
Así no me gusta estar. 
Quiero sentir una mano amiga,
una mirada limpia. 

Una música suave
en mi cabeza,
y la delicadeza
de tu amor. 

Y como el músico 
abraza su guitarra, 
y suena en su memoria
la balada del final.