Sencillamente

Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre. 

Ha habido momentos que parecieron más difíciles y fueron sencillos. Retos imposibles que pasamos sin dudar. 

Las paredes de este laberinto tienen esquinas con salida. Todo parece volver a empezar. 

No puede faltar el impulso ese irrefrenable, que te hace continuar. Le llamamos oportunidad. 

Y siempre tiene razones que no entendemos, pero enciende la ilusión. No sé más. 

Me encantaría ayudar, y estoy aquí sin fuerzas, me digo una y otra vez, de forma cansina, mientras derrocho energía en lamentar. 

Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre. 

Se trata de volver a empezar

Si te miro

Se que si te miro 
de forma abierta, 
con la mirada limpia, directa, 
al fondo de tus ojos, 
veo prendida 
en los tuyos 
una pequeña
llama de amor. 

Se que si encuentro 
ese momento para ti, 
de franqueza, 
a corazón abierto, 
bajo el cielo de estrellas, 
cruzando de frente tu mirada, 
sin escondernos, 
volaré a Marte.

Y en un abrazo, que anhelo, correspondido, 
sereno y eterno, 
volveré a encontrarte a mi lado.
Las manos entrelazadas. 
El horizonte por delante, 
y la luna llena brillando, 
Loca de amor. 

Y mientras, 
el tiempo pasa despacio.
La Luna se esconde
en la sombra. 
El cielo se llena de nubes. 
El alma se asusta. Y entonces, 
las lágrimas recorren la cara. 
Las dudas se hacen enormes. 

Cierro los ojos,
y bajo los párpados 
te sigo soñando, 
tan cerca, tan lejos,
Tus manos apartan la mirada,
espantan el miedo y las dudas, 
para no hacerme daño. 
El corazón totalmente entregado, se para.

No puedo, 
no quiero olvidarte. 
Será una locura, pero
ser feliz es un forma
de andar el camino
que me lleve 
de nuevo a tus ojos
Amor.

A veces

A veces, 
es tantas veces, 
que siempre,
es cada día. 

Un sueño interminable.
Comienza oscura
la noche, si no estás en mis sueños,
en mi vida. 

Siempre me alegro de verte
Sonríes y se enciende en la esquina
el corazón pintado 
de azul y purpurina. 

Espero en silencio
que lances
un beso
volando, arriba.

Y llegue hasta mi, 
cerrando, 
por fin, corazón,
mi herida.

Impaciente espera

Impaciente espero  
que un alma herida 
encuentre mi voz rota, 
llamando. 

Lentamente,
la vida se escapa caño abajo, 
mientras mantengo abierta 
la mirada más dulce. 

Sálvame 
te pido, mirando
al cielo 
a la Luz de la Luna. 

Ábreme el camino 
hacia tú corazón dorado,  
y encienda la luz 
de nuevo en el mío, amor

Estrellas

Se me acabó el verano 
y no fui a mirar las estrellas. 
Fue un descuido imperdonable. 
Tenía tantas ocupaciones 
que me olvide de ellas. 

En la casa, donde vivo, 
se ven por millones, y la luna 
Pase las noches pensando. 
Ahora que las visito, 
no he encontrado ninguna. 

Se me han escondido en las nubes 
y con suerte descubro alguna suelta. 
Avergonzada se oculta corriendo. 
Viene oliendo el otoño. 
Cierra ya la ventana ... y la puerta.

Silencio tortura

Con resignación recibo 
la tortura diaria del silencio,
que me aparta de lo que amo
y me dispone al filo del abismo
de la soledad completa,
a la espera de iniciar
el salto definitivo,
donde nada es ya sonido,
y la mirada se pierde
en la espesa y blanca niebla,
que, de pronto, funde a negro infinito,
y desvanece el futuro incierto,
que se convierte en nada,
sin expectativas ni recuerdos.
Es el fin.
Nada.
Después de tanto,
insignificante,
el rastro se pierde
en el bosque del tiempo.
Allí nos encontraremos.