Volver a ti

El eterno retorno de Carmen Salazar
Solo pedía treinta días de amor eterno, 
con la esperanza de que durara siempre. 
Y la certeza se abrió el camino más difícil. 
Ni un solo día concedido después del fin. 

Ahora me toca a mí afrontar el desafío. 
Sin más ayuda que un punto en el infinito horizonte.
Y no perder el rumbo ni la compostura, 
para alcanzar lo que siempre busque, no se donde. 

Sin ceder ni un ápice en mi viejo empeño,
no ha llegado aún la hora de desistir.
Cuando todos los cabos estén atados, 
empezaré a pensar qué sentido tiene insistir. 

Si vivir siempre fue inmensamente bello, 
intensamente quiero
volver a ti,
amor.

Imagen.- El eterno retorno, de Carmen Salazar

¿Estás aquí?

Ahora que viniste, 
ando con miedo 
de volver a perderte. 

Con todo lo que espere, 
el anhelo con que soñé 
un sueño imposible. 

Y ahora estás aquí, 
tan feliz,  
volviendo a reír. 

Tú me completas,  
no sé vivir así, 
sin ti, amor. 

Un abismo me espera. 
Saltar o caer, 
no hay más. 

Es si o nada. 
Y no veo en tu mirada 
el compromiso. 

Iremos despacio, 
al ritmo que marcas. 
No dejaré de confiar. 

Las distancias 
nos alejan, 
y el tiempo también. 

Esperaré 
tu impulso. 
Y saltare después. 

A tu abrazo 
me someto 
con toda mi fe. 

Y espero 
perdido 
tú amor imposible.

… y cada noche

Y cada noche 
soñando abrazos
Perdiendo el día
La vida entera
te donaría 

Atormentado 
he perdido la calma
Lucho cada centímetro 
Peleando con toda mi alma
por recuperar tu lado de la cama

Nada he conquistado
Cansancio
Insomnio 
Helado
Solo

Y cada noche
soñando abrazos
de fantasía 
La vida entera
te entregaría

LIMP2018@

Noveno paso

Confundí la soledad con el vacío.
Creí estar solo, sin nadie. Y, rodeado de tanta gente con la que, poco a poco, no me relacionaba, pensé que era abandonado a mi suerte.  

Pero estaba equivocado. Era yo quien me apartaba.
Día a día, la vida transcurre en un dar y recibir constante. Así es con la familia y los amigos, en especial. Y también con el resto de la gente.
Si dejas de dar, te aíslas, te vas quedando solo y vas dejando de recibir. Te vas excluyendo. 

Lo que yo he sentido y siento, no es sino el vacío inmenso que me dejas. 
Y que está siendo muy difícil de llenar. 
Es Tan enorme que no se abarca con nada. Y nada contiene. 
Es devastador. 
Solo silencio y una tristeza infinita. 
Es transparente, sin color. 
Es gélido y doloroso. Insoportable.

Busco una ventana que me saque de este laberinto sin salida, asfixiante y sobrecogedor. 
No se encuentra La Paz en el vacío.
En la soledad, si. Pero no sé vivir solo.

Solo darle tiempo a este infierno. Y que calcine las astillas y el árbol.
Imparable, para que siga la vida. Que se abra el horizonte despejado.

No vi amanecer

Hoy no vi amanecer. 
Se acaba el tiempo de la duda.
La razón se impone así.  
Terminó por hoy
la historia más bonita. 

El invierno se cierra sobre mi
helando el coraje y las ideas.
Las lágrimas se lavan con la lluvia en la cara.
Solo, caminando,
alejándome de ti a toda prisa.

Me pides distancia.
Me pides silencio.
Ojos que no ven,
corazón dormido.

No escucharte,
buscando el olvido.
Nada que te digan,
y que te den.

Me pides tiempo, 
y emplearé el sentido.
Escaso, precioso, perdido.

Mirando el horizonte,
al borde del cielo,
en Babia donde vivo.

Esperándote.  
Esperando ver
tu corazón y el mío 
fundidos.

Mil días

Los primeros mil segundos, 
de tortura.
Las primeras mil horas,
de parálisis y de locura.

Pero el tiempo sigue,
inexorable, cruel, 
pasando interminable,
sin piedad.

Ya son mil días, mil, 
un abismo 
que me enfrenta a mi mismo, 
con mis desvelos y mis dudas.

Son mil días sin ti,
amor
Son mil días de otra vida.
Que empieza 
Otra vez en primavera

LIMP2018@

Cuando estás

En nuestro universo paralelo, 
donde habitamos para no molestar,
te senti tan bella.
Estabas tan bella.
Me eche a temblar.

Te vas.
Te despides sin mas.
Viajas lejos con los demás,
contenta, feliz como siempre.

Me alegra verte así.
¿Porque entonces me siento inquieto? ¿Porque no estoy satisfecho?
Quizás por no me despedí.

Siento que te vas
y me dejas solo, un poco mas
la ausencia me hace vulnerable.
Es el juego de amar.

Soñar contigo.
Coger tus manos.
Y susurrar en tu oído
bellas canciones de amor.