Si tuviera

Si tuviera tiempo iríamos a abrazarnos a cualquier sendero. Y en el rellano junto a las vías del tren nos miraríamos al abismo profundo hasta el fondo de nuestros sentimientos.


Si tuviéramos frío calentariamos la noche con el fuego de las miradas en penumbras, mientras las manos entrelazadas nos servirían de ancla para no perdernos en el cielo, sin parar de soñar.


Si tuviéramos miedo cantaríamos con entusiasmo las notas conocidas de nuestras canciones preferidas, con la sonrisa puesta de par en par, dejándonos llevar entre saltos, giros y requiebros.


Si tuviéramos hambre nos comeríamos a bocados grandes y pequeños, recorriendonos la piel de forma interminable, sin prisas, perdido el sentido del tiempo.


Si tuviéra vida te la regalaría sin dudarlo. Donde tú fueras, iría siempre a tu lado, en un viaje de fantasía, con la curiosidad intacta, el apetito desatado, el paladar preparado para respirar tu alegría.

INCERTI-DERRUMBE

Incertidumbre 
Esa caja inmensa donde todo cabe,
ardiendo,
sin orden,
en un instante agolpado
con dolor en la sien.

Y al tiempo,
ese vacío infinito donde,
si buscas, nada encuentras.
Sólo frío.
Un punto blanco
en la oscuridad desmemoriada.

Lo más parecido al final,
como una puerta abierta a la muerte.
Esperando a llegar.
Si no fuera porque
mi mano está cogida 
a la tuya, Amor.

Este camino

Este camino se acaba.

Recuerdo cuando empezó.
La luz del día y los colores.
Eché a correr por el verde
sin darme cuenta de lo que subía.

A veces me perdía.
Pero escuchaba la llamada
de quienes me querían
y volvía atrás.

Luego tomé mis propias decisiones.
En mi cabeza seguía escuchando
las enseñanzas del maestro.
Y volvía atrás.

No fui consciente de lo empinado que subía.
Nada me detenía.
En mis sueños había música.
Sólo corría y corría.

Conocí el amor y el desengaño.
Nada fue suerte, ni por un día.
No sentía cansancio.
Había heridas profundas que me hicieron dudar.

Y sentí muy fuerte que podía
influir en la vida de otros.
Y elegí esa misión por amor,
sin darme cuenta de la dificultad.

La realidad me dió un baño.
Me dejó barado en un falso llano del camino.
La música cambió, y no dejó de sonar.
Dejándome llorando sin fuerzas
un día gris.

El camino ya no me llevaba
cuesta arriba.
Se deslizaba por una pendiente
con dificultad.
La música no dejaba de sonar.

Pero ya no podía volver atrás.
Un paso lateral seguro, 
despacio, me dejaba alcanzar
el siguiente nuevo espacio.

Me volví prudente.
Había aprendido, lleno de heridas.
Perdí mi poder, mi lugar.
... Y ya no podía volver atrás.

Llegaba de nuevo
al prado verde donde descansar.
Respiraba con dificultad.
La música era mi memoria.
Lloraba soñando 
... que ya no podía volver atrás.

Intentaba reunir todo mi coraje.
Y mis fuerzas mermadas
para no perder ninguna oportunidad.

Ya no podía volver atrás.

Miro a mi alrededor.
Nadie se da cuenta.
Es mi última oportunidad. 
Este camino se acaba.
La música no deja de sonar.

... Y no puedo volver atrás.

No vital

Ojalá me estirpara el corazón. 
Para dejarlo encima de un poste.
Junto al mar.
Y dejará de sentir tanto dolor.
Ojalá perdiera del todo la razón.
Y escapara a kilómetros de aquí.
Ojalá entendiera lo que sientes.
Lo que dices, sólo hace perderme.
Ojalá fuera todo más sencillo.
Y encontrará la paz que intensamente busco.
Que intensamente buscas.
Un abrazo oído.
Un beso perdido.
Un te quiero correspondido.

Maldito año pasado

Los tiempos pasados fueron mejor.
Lleno de despedidas para siempre.
Lleno de tristezas, de manos tendidas, y perdidas.
De encuentros también.

Aprovechate del presente, que todo puede empeorar.
Sólo se acerca el final,
y se abre la luz del amanecer del nuevo año a estrenar.

El fin de esta parte de tu historia
no tiene importancia.
Es el principio de la nueva historia.
Aún te quedan cosas por hacer,
cosas por aprender.
Disfruta, mejora, se feliz.

Bendito año nuevo.

PACO MOVILLA

Enamorado de Cáceres, sin ser «catovi», como me decían de broma mis nuevos amigos.

Desde aquel día del ayer profundo del siglo pasado, en que convenci a mí jefe de entonces y a mí hermano, ya casi terminada su carrera en la facultad de Ciencias de la Información de la Complutense de Madrid, que deberían conocerse y darse una oportunidad.

Y así les concerté una reunión, casi una cita a ciegas, en la que le preguntó ¿que necesitas que te consiga para trabajar aquí?

  • «El Mundo» le contestó rápido Paco. Después, un silencio de sorpresa y una sonrisa abierta de ambos.
  • Estás contratado

Así empezó en la publicidad de Cáceres. Así empezó su amor por Cáceres, hasta hoy.

Después el Periódico Extremadura, la locuras de CREAERTE, el máster de San Telmo, otro de periodismo en el HOY, los cursos en la Cámara de Comercio …

Con determinación, con algunas decepciones, pero inaccesible al desaliento, se sumo y potenció la corriente de modernidad poniendo su talante y talento al cambio de esta ciudad antigua, con la educación y el estilo tan propios de Paco, separándose de las tendencias más gamberras de la época, construyendo entre todos la ciudad abierta y moderna que es hoy.

Un matrimonio, dos hijas, el placer de vivir en el centro, la familia, los viajes, buenisimo anfitrión de su ciudad, fueron la guinda de este pastelito.

Inquieto de nacimiento. Ambicioso.

Inconformista (todo puede cambiarse).

Defensor a ultranza de lo suyo y generoso a la vez.

Culto.

Hablador.

Competidor.

Intenso.

Canijo…

Todo esto y mucho más que me callo o se me olvidó.

ENAMORADO,

también de Cáceres, y sin ser «catovi»

Por siempre mi hermano PACO.

1962 – 2025

Desgarro

Partido en dos, por la mitad, 
desgarrado, desprendida la retina,
esa piel tan fina,
me vuelve a derrumbar.

Nadie viene a por mi,
Pienso que no me van a rescatar.
El viaje tiene un coste infinito,
esta niebla oscura y densa.

Pirata de lado izquierdo.
Me puse de espaldas a la luz,
De espaldas a la vida no hay nada.
De espaldas debes llevar una cruz.

La verdad es solo un desgarro.
La verdad es solo un cuento malo.
La verdad es grosera
con los pies llenos de barro.

La verdad tozuda vino a quedarse.
Y, sin avisar,
me rompió de nuevo,
en pedazos.

Vuelve

Después de tanto,
vuelven los monstruos.
El insomnio, el cansancio,
El tiempo pasando
despacio.

El silencio,
que viene del interior.
Los golpes de cabeza
buscando la razón.
El vacío que impide
la respiración.

El dolor en el pecho,
que viene de dentro.
La luz de la mañana,
perezosa, se retrasa.
La distancia.
La distancia.

Y allí tú,
mi estrella en la noche,
que no se bien, ahora,
si te alejas o te acercas.
Mi brujita sanadora,
MyQ.
Con ojos de gato

Simple man

Hola:
Quisiera ser un hombre sencillo.

Alejado del pasado
sofisticado.
No puedo olvidar
todo lo que pasó.
Y sin embargo,
cada día,
me encargo de recordar.

Quisiera ser un hombre sencillo.
Y nada más.

Renunciar a todo
y volver a empezar
por lo básico,
tratando de aprender
que lo mejor por hacer,
sin duda,
es amar.

Quisiera ser un hombre sencillo.
Y nada más.

Oler los colores de las flores,
caminar descalzo,
parar a mirar,
dejar de correr
a toda velocidad.
Dibujar en una pared
un sol pequeñito.

Quisiera ser un hombre sencillo.
Y nada más.

Andar de la mano
de mis niños en el campo,
escuchar sus risas
y mi llanto.
Sentir la lluvia en mi cabeza,
en mis manos.
Volver a casa sin prisa.

Quisiera ser un hombre sencillo.
Y nada más.

Morir despacio,
tarde,
en un sitio lejano
a la orilla del mar.
Dejarme difuminar,
volverme transparente,
volver a cantar.

Quisiera ser un hombre sencillo.
Y nada más.