Espera (la inspiración)

Con la mano alzada sobre el teclado, esperándote.  
Con la mente en blanco, queriendo llover.   
Y el miedo atroz a que la tormenta se lleve de golpe lo sembrado.   
La incertidumbre de quien vendrá hoy, y si serán suficientes los desvelos.   
Si la atención y el cariño no fueran suficientes para calmar el alma y los deseos.  
Otoño que acecha, y el día se abre con sol radiante, todo al revés.   
Y en mi cabeza tú.     
Buscando una señal, la nota que comience la canción de sueño que suena a lo lejos.  
Lágrimas, angustia, necesidad de ser feliz.  
Nada se cumple si no se cae el cielo encima hoy.  
Solo la transparencia infinita del Azul de los ojos de un bebé precioso, señal de que mi tiempo ya pasó.   
El eco repite cada vez: espera, espera, espera. 

Rompió la vida

Se me rompió la vida 
cuando te perdí. 
Hicimos planes para siempre 
que de pronto se esfumaron. 
Y me dejaron vacío, 
mirando al mar lejano, 
sin comprender aún 
que tú fin era el mío también. 

Me resistí con violencia 
un tiempo, que fue un suspiro. 
Pero al fin la evidencia
calló sobre mi, 
como el telón oscuro del teatro, 
poniendo fin. 
Y se rompió la vida
cuando te perdí. 

Ahora que no se

Ahora que se acabó el esplendor, 
ya no vuelo como antes, 
no sé aprender a vivir 
sin amor, ni miedo.  

Sequé el pozo de las lágrimas. 
Ya no llueve como antes. 
No sé entender lo que siento, 
sin amor, ni miedo. 

Perdido en la inmensidad del cielo, 
ya no miro igual que antes. 
No se conformarme, si voy solo, 
sin amor, ni amante.

Zambullirme en tus ojos. 
Ya no sé sentir como antes. 
No sé morir solo, 
amor, sin mirarte. 

The Final Feat


¿Porque la música de Pink Floyd es perfecta para el final feat?

Tiene el nivel épico y sincrónico necesario para un final así 

Esto va por épocas. Me engancho a un todo música PF o huyo de ella como de la muerte.

Hablo de la muerte final, de la definitiva, no de esas pequeñas muertes sucesivas a las que te vas sometiendo, a veces cada día. 

Mal auspicio amigo Hilario.

Soledad, inutilidad, agotado el tiempo de aportar, me he denegado cualquier ayuda. Estoy listo, despropósito.


Pesadilla de niño

En mitad de la noche, paralizado en mi cama. Un pequeño grupo de figuras etéreas a mi alrededor. Son tall grays que susurran entre ellos: 

  • Señor. No quiere salir. Está aferrado a su familia, a sus hermanos y sus padres. Nunca los abandonará. Aquí se siente feliz y seguro. 
  • Habla con él. Explícaselo. Lejos será libre, crecerá sin complejos, sin cargas. Y si se niega, sácalo a rastras, escaleras abajo hasta la puerta, que la dejé abierta a la noche. Y allí nadie escuchará sus gritos, ni sus suplicas. Nadie vendrá en su ayuda. Tendrá que luchar solo con todas sus fuerzas si no quiere perderse para siempre en la oscuridad. 

Me tomaron por los tobillos y me arrastraron escaleras abajo, hasta el zaguán. Intentaba gritar, pero no salía sonido alguno de mi garganta. Bajando el último tramo de escalones vi la puerta de casa abierta. Hacia afuera nada se veía. Y el viento agitaba las copas de los árboles grandes de la explanada.

Luchaba extenuado, muerto de miedo. En el momento final, me zafé de su agarre y mi espíritu voló escaleras arriba, a recuperar el cuerpo tendido inerte en la cama, empapado en sudor y lágrimas.

Ese verano estalló la guerra entre árabes e israelíes. Horrorizado, me juré que me pondría en medio de la batalla para poner fin a esa masacre, “Nadie dispararía a un niño”. 

Tenía siete años. Fue en octubre. En la casa de los maestros. Nunca le conté nada a nadie. 

Volar

No quiero desprenderme de la moto. 
Ya se que me dicen que no tengo edad …
Pero es que no puedo.
La moto es la única manera que tengo de volar. 
Volar y perderme en el horizonte. 
Ese horizonte donde te sueño, 
donde muero por ese sueño 
de encontrarte de nuevo, amor. 

Si pudiera soñar

Si pudiera, pillaría un Alfa Romeo Giulia GTA rojo brillante.

Y una Ducati súperSport 950s también en rojo ducati 

Para divertirme y viajar. Y sentir. 

Si hoy pudiera, pasaría un finde en Atrio con mis amigos. Y sentir ese olor de la cocina, en mi ventana la parte antigua, y entre sus piedras la calma.

Si pudiera, pasaría unos días a cantar con mis amigos, como solía. Escuchar las guitarras y sus voces, acústicas con eco en mi memoria…

Si pudiera, volvería a Roma una semana, a conquistarla un trocito más, y saborear sus calles, aprender el color de sus esquinas …

Y si pudiera, de vuelta, me escondería en la Toscana, como si fuera mi casa, como aquella “Frances” de Diane Lane 

Si pudiera, volvería a La Habana, al café de la mañana, y al ron de la tarde. A ayudar a mis amigos…

Si pudiera…; soñar así tendría planes interminables…

Pero al fin, si pudiera de verdad, todo lo cambiaría por ti.