Efecto delay

Hay días que despierto desacompasado de la vida, con ritmo diferente, distante.
Es como bailar por delante o por detrás de la música. Sentir el tiempo con retardo.
Como conducir sin sentir la carretera, el agarre de los neumáticos en el asfalto, sin saber si te quedarás dentro en la próxima curva.
Discurre el tiempo sin sentir el día, ni el frío en las manos, el calor en la cara, …
Hay días que la distancia entre mi persona y yo mismo, es grandísima.
La cabeza disfruta de su pulso a paso cambiado, y circula en camino paralelo, alejado de la hora en punto.
Aveces se me atrasa, otras adelanta.
Son días raros, ocasiones contadas. Pero se van repitiendo de tarde en tarde.
Te quedas con esa sensación de vértigo suave, o un mareo constante, como si navegará.
… Y se pasa, sin más.

Me perdí. Un sueño

¿Que hacer, cuando en el camino a tu cielo, me perdí?
Y sin ver la señal, siento que ahora no voy en la dirección correcta.
¡Y me perdí! Grito sin parar en mi interior, y no puedo pensar en como pasó.
Perdí la lírica, y no puedo escribir ni una sola palabra, ni una nota que me ayude a descubrir por donde llegar a ti.
Perdí la mística, y ya no se soñar en volar, en historias y aventuras inventadas y sacadas de un cristal, haciendo una magia que olvidé.
No oí la música que me llegaba desde allí, donde tú estás, y perdí el paso de una danza que solo quería bailar contigo vestida de azul.

Y una lágrima sentida se me escapó, y comencé a llorar, sin saber que solo era un sueño, una pesadilla en la que me apartaba de ti sin saber porqué.

Ahora solo quiero ir, esperar a verte salir, recogerte junto a mi, recibir tu sonrisa amable de mensaje, y recorrer un momento juntos el camino que nos lleve a un abrazo de amor.

… Y sentir,
que solo era un sueño, una pesadilla que me apartaba, sin saber que derretias con fuego esa pared de hielo que nos separaba, y luego me tendias la mano y me besabas, convirtiéndome en la persona más feliz.
… Más feliz.

Sueño de nieve

Ojalá cuando nieve este junto a ti.
Y los copos nos caigan encima como nubes de algodón.
Ojalá corra a abrazarte, y nos demos el gusto de tumbarnos en ese colchón helado.
Ojalá juguemos a lanzarnos y esquivar las bolas blancas.
Y corramos entre risas a refugiarnos junto al fuego.
Y allí, a la luz de la candela, vea tus ojos brillando y tu cara encendida frente a mi.

Refugio

Refugiarme en mi alma, 
cabeza abajo, mirar.
Descubrir la otra mitad
oculta bajo la primera vista.

Llegar hasta territorios
pisados hace mil momentos pasados.
Encender un hogar,
hace siglos apagado.

Escuchar los sentidos,
ocultos bajo el ruido.
Parar el frenesí,
encontrar, respirando, la calma.

La esencia desnuda,
saborear, sin pudor
ni vergüenza, la piel
de tus pensamientos.

Y más allá, adentro,
la tierra que alimenta
mis pensamientos,
mi ilusión, mi verdad.

Porque hay verdad
en lo que siento.
Ninguna duda,
sólo siento AMOR.

Somos dos

Cuento Sultana de Istanbul

Hoy quiero
enredarme en tu pelo
en tus brazos, en tu cuello.
Y no soltarme de ellos.

Respirar tu aire, tu belleza,
tu tranquilidad, tu delicadeza.
Espantar el frío de mis manos,
estrechar los lazos,
atarme a tu espalda.

Descubrir el espacio
a partir de tu sonrisa, tu mirada.
Y dejarme llevar en la dirección
que llevas marcada feliz,
que dejaste en las líneas de mi almohada.

Y que hacen latir este corazón.
Que llenan de vida mi horizonte,
enrojecido de pasión, al atardecer.
Amanece rojo y frío, ardiendo seguro
cada día, somos dos, amor.
Mar Mediterráneo

Escondido

Me escondo de las sombras 
y del brillo de la gente.
Me escondo de la historia,
y la mía fue decente.
Me escondo de la palabra, 
la conversación insistente.
Me escondo del fracaso 
donde llevo a mi mente.
Me escondo por vergüenza.
Me escondo de mi.
Acostumbro a no ver
a nadie al salir.
Y así, sólo,
soy sencillamente infeliz.

P.D.
Me escondo,
que rima con hondo.
Me gustaría "escuende",
que rimaría con duende.
Pero estaría mal dicho,
y el duende se convertiría
en bicho.

Universo

Tu abrazo es un universo, lleno de estrellas, de ilusión, de viajes, de futuro.
Llegué a él atravesando llanuras inmensas vacías. La soledad me acompañaba siempre, pero se hacía invisible, transparente y fría.
Después, entre tus brazos, sentí el calor del amor, enrojecidas las mejillas y arder los labios.
Se abrió la puerta de la vida. Dejé atrás los malos augurios, y los planes para desistir.
Tendré que soltar lastre para elevar este canasto en una nueva singladura con la sonrisa puesta de bandera. Los vientos suaves del sur nos llevarán por caminos nuevos desconocidos.
El corazón, he vuelto a sentirlo. Me duelen los brazos y las piernas al volver a la actividad.
El brillo de tus ojos provoca en los míos una lágrima de alegría y felicidad.
Mi universo eres tú MyQ.