Despedida

Poco a poco,  inevitablemente, 
los hospitales me van dejando ese sentimiento
intenso a despedida. 

Y es otoño. 

Entero

El corazón lleno de heridas
sangrando vida
El cuerpo erguido 
sujeto solo por la dignidad
y la vergüenza 
En un intento de no caer abatido
hasta el final, 
que se acerca. 
El día de no seguir más 
sufriendo
Orgulloso de lo hecho
Humilde 
si todo este esfuerzo 
valdrá (servirá )
Callado más tiempo 
cada día
escuchando latidos
que no son míos 
haciendo oídos sordos
a consejos amigos 
pensando solo
solo, y solo en ti. 
amor 
De Karina Bezkrovnaia

Donde

¿Donde estaba yo
cuando pasaste delante
del portal de mi casa?

Tan cerca y no te vi.  
Y luego te busque, 
te busque, te busque.

Mi trocito de cielo. 
Mi corazón dormido. 
Estás aquí mismo. 

¿Donde estás tu 
cuando te asomas 
al balcón de mis ojos?

Y solo devolviste
una amplia sonrisa, 
de la que me colgué. 

Mi trocito de cielo. 
Mi corazón encendido. 
Estás aquí mismo. 

Los ojos

Dolor, desesperación,  
futuro vacío, sin esperanza,  
permíteme que me vaya,  
y me arranque los ojos. 
Era solo una idea 
para morir. 

Miro y siento, 
respiro,  
alimento el alma,  
caliento la vida,  
coloreo la oscuridad, 
vivo en los ojos. 

Invento las historias,  
que nunca me ocurrieron,  
los anhelos que espero,  
la felicidad que lloro, 
ciego @elmundoenlosojos. 

Hispanidad

¡Felicidades! 

Gracias al idioma común, que nos une y acorta las distancias. Que procura el entendimiento y las discrepancias. Que nos abre a un universo de personas tan distintas y tan cercanas. Hoy mi abrazo va por mis amigos, mi familia del corazón, de mis amores en La Habana, Cienfuegos, Las Tunas. Y Juárez, Tijuana, Caracas, Medellín, Cartagena y Quito, Guayaquil, Portoviejo, y Asuncion, Areguá, y Santiago, y Viña del Mar, y Lima, Puerto Maldonado; y en Santa Fe, Buenos Aires, Ushuaia, … 

Por todas las oportunidades de ayudar y ser ayudado, de hacer frente a todos los desafíos, con respeto y con amor. Por el coraje, el orgullo, el carácter y la solidaridad, donde somos campeones.

Por hacerme sentir en la CASA más grande del mundo, la Hispanidad. GRACIAS

Cuento de noche

Ayer, de noche, me fui a dormir muy cansado.

Fue un día extraño, mezclando recuerdos del pasado y relamiendo la agradable velada del día anterior.

Quizás barruntando la bajada a las profundidades del alma que me esperaba a media hora de camino. 
Así, de inmediato que me acosté, me quede profundamente dormido, atravesando la oscuridad más opaca en un instante. 

El aire. El aire escasea allí. Respiraba fatigado, con mucha dificultad. Noté enseguida que no iba cómodo, y recorrí dando vueltas mi cama, de extremo a extremo, buscando la posición donde respirar más sosegado, pero sin conseguirlo. A cada minuto se hacía más escaso. La nariz cerrada, la garganta y la boca totalmente seca. El pecho vacío. La angustia se hacía dueña de la situación. Me esforzaba por estar sereno, procurando no hacer demasiado ruido. Permanecer quieto, intuyendo que las ánimas estaban allí cerca. Nunca sentí miedo. Pero hoy no era el momento, no era mi día. 

El aire. El aire escaso, me abandonaba. Y no podía recuperarlo. El instinto me hacía luchar, pero ya estaba paralizado, quieto, estirado en la cama, los ojos cerrados. En mi imaginación tu cara. Y estabas enfadada. ¡Sal de aquí! Me gritas, y no oigo. Todo el ruido también me ha abandonado. Solo te veo gesticulando, mientras siento ardiendo el pecho, los hombros, las mejillas … Y cada vez más lejos de casa. Sin mirar atrás.

De pronto una voz joven, como la de Andrea, serena, sin gritar, en tono de conversación, me dijo claramente un nombre: FRANCISCO.

 Y abrí los ojos en un instante. Recuperé jadeando él resuello, mientras permanecía acostado y quieto, como haciendo un balance de daños. Esperando volver a escuchar en silencio esa voz, pero no volvió. 

Despacio me levanté y di un paseo por la casa, repasando cada habitación, buscando tal vez a quien me habló hace un instante, pero nadie había. 

Nadie. Nadie a quien pudiera ver, quizás. Solo el calor en las mejillas, los ojos con lágrimas, la boca seca y un leve dolor de cabeza. Y un nombre que escuché con claridad, como la imagen de una flor roja en los restos de un incendio, y que me devolvió aquí. 

En el tejado

Busco un tejado 
para mirarte, 
para tirarme 
a por ti. 

Uno muy alto 
de esos que dan 
vértigo y miedos. 
Malos pa mi. 

Busco una nube 
para perderme, 
mientras te sueño 
en un jardín. 

Uno muy grande, 
de esos de otoño 
llenos de hojas, 
para sentir  

colores intensos 
todos marrones, 
entre nubarrones 
que dicen al fin, 

llueve intenso 
agua que cala. 
Solo es jueves 
allí. 

Amor
Me voy. 
Quédate. 
Si. 

Amor de lluvia

Quiero un jardín abierto, inmenso 
llenito de amapolas, 
y que llegue tan lejos 
a donde rompen las olas. 

Quiero un abrazo de viento
que me estreche entre sus manos
Y me transporte creyendo 
que volverás a mi lado. 

Un sueño de día nuevo
envuelto en gotas de lluvia 
de las que calan por dentro
Verdad solo mía y tuya. 

Llévame a tu refugio
lejos, sin cobertura 
Luchemos un cuerpo 
a cuerpo, sin armadura

Desde lo alto del cielo
ven a mojarme 
Amor de lluvia
Amor de lluvia
hecha por @Elsa_Morsa 

Un descuido

Estoy visitando el olvido, por si me gustara para quedarme.

En él encontré los miedos a perder lo poco que gané, la memoria. Allí no vale la historia, ni tus brillantes victorias, tampoco tus derrotas. Pierde valor tu dinero y tu fortuna, los esfuerzos sostenidos durante tanto tiempo, y los amigos, los enemigos y las afrentas o los favores.

Tus amores se desvanecen como la niebla con el sol, y tus conquistas no merecen ni una mención. 

Los colores son lo único que se mantiene, pero no recuerdo el significado de cada tonalidad. Ahora son una caja de lápices para aprender a dibujar. 

Los días y las noches se suceden. Da igual. Te duermes cansado y despiertas en mitad de la nada. No sabes si estás a principio o a finales ¿de que?

Solo estoy visitándolo, de vez en cuando. Curioso de su encanto y de su sonrisa inocente y feliz. Aunque, de pronto, lo recuerdo todo y vuelvo por donde vine, a ser nuevamente infeliz, … y cuerdo. 

Recuerdo que me viene de memoria todo lo que viví. O quizás todo lo invente y lo escriba, como si este papel fuera un pañal donde se recoge la memoria perdida. 

Aquí lo dejo, antes de que reviente lo que me queda de cabeza. 

El olvido es un descuido.

FIN 

P.D. No puedo, y quisiera, entender a quien perdió para siempre el contacto, y no puede volver sobre sus pasos a reconocer lo que fue su vida. Y sufre.