A mi lado

A mi lado solo tengo soledad. 
Desde este balcón solo se mira lejos. 
Los ojos cerrados son el abismo. 
No dejo de buscarte en el espejo. 

El viento de otoño anuncia lluvia. 
Tú mano me busca en la oscuridad. 
Te tengo siempre en mis sueños. 
Sin ti no quiero vivir más. 

Llorar

Hoy solo quiero llorar. 
Por haber llegado hasta aquí, 
por mi familia, por mis hijos 
Por mis nietos 
Por mis amigos 

Por no poder dar mucho más de mi. 
Por el sol radiante que me alumbra cada día. 
Por la felicidad que encontré y que lucho. 
Por reír y hacer reír, aunque esté destruido. 

Llorar de risa es un descubrimiento 
que me vale para los demás y para mis adentros. 
Llorar de rabia cuando no puedo más. 
Llorar tranquilo en soledad. 
Llorar de dolor porque consuela. 
Llorar de alegría incontenida. 
Llorar de pena cuando la tristeza me conquista. 
Llorar de angustia cuando no veo salidas. 
Llorar de alegría viendo cómo triunfas. 
Morir de ganas de seguir en esta aventura. 

Y llorar y reír sin parar. 
Vivir sin mirar quien te mira. 
Por fin. 

La persona más feliz me enseñó 
que vivir era el no parar
de reír y llorar

Sol de invierno

Sol de invierno que acompaña. 
Y un velero empujado por la brisa 
que se fue sin despedida, en silencio, 
despacio, nadie en la orilla. 

Mar azul, cielo con nubes que se disipan 
al paso lento del reloj. 
Echo de menos tu amor. 
Y espero contento tu risa. 

La vida es una escalera
que subes y bajas, 
aunque no quieras. 

Y en ese trayecto me esfuerzo
para cumplir con tu ruego: 
SE FELIZ 




Sirenas en la niebla

A ciegas, navegando a ciegas, perdido el rumbo, el mar en calma, los ojos gastados, escudriñando en la espesura el rumor lejano de sirenas en la niebla, el sueño de volver, inquieto por descubrir el final. Escuchando sirenas en la niebla, evitando hundir la esperanza, intentando descubrir la salida de esta nube baja, temiendo quedar atrapado en el arrecife. 

Algún grito de angustia, un lamento.

Y luego el silencio. 

Inocente

Bendita inocencia que cada año, al final, me hace escribir mis deseos y emociones, y enviarlos a Oriente con la certeza de que se cumplirán.  
Con el paso de los días, de los años, aumentaron los afectos, los cariños y el amor.  

 Porque el amor existe, y el amor eterno.  
Queriendo estar en tantos sitios, angustiado descubrí que este es mi sitio, donde me debo quedar, con mis cinco amores eternos y sus consecuencias todas en mi corazón. 

Y desde aquí, en mi ventana, desear con toda la fuerza de ese, mi cariño, que la salud os respete, y que seas muy FELIZ en el 2022.  

Amor otoño adiós

Amor otoño adiós. 
Que quiero vivir despacio e intenso este amor. 
Andar las calles, pisar los charcos, mojar la 
cara con la lluvia de caño. 
Despacio e intenso el abrazo frente a la estufa,     
agarrando el tazón caliente con las manos. 
Y la cara ardiendo, tus pies fríos, 
acurrucados, suplicando esta locura, 
acelerado el corazón, como si fuera la última, 
sin urgencias, pausado el tiempo,  
respirando agitado, acariciando lento. 

Amor otoño adiós 
Que es mi último suspiro. 
Y no quiero dejar herido
este viejo corazón dormido. 

Quiero

Quiero compartir mi cielo
El techo de mi casa
donde me llueven las ideas 
de tu más allá 

Quiero decirte que nada 
queda de este sueño 
al oír la música 
que ya suena a silencio 

Y el piano mudo
acompaña a la guitarra
A la voz callada 
la canción olvidada 

Todo termino
aquella tarde
Nos miramos un instante 
y supimos que era así 

Me cuesta olvidarte
A pesar de todo
siento que encontrarte
fue un milagro de amor 

Adiós 

Llueve apenas

Hoy, como no salí al amanecer, el cielo lloró sobre mi. La cama donde permanecía cobijado tembló de frío. 
Nada de lo pensado se cumplió.

Y un árbol se plantó en medio del corazón, con copos de cobre y luces de neón. 
Las manos más dulces templaron mi canción preferida. Solo, echaba de menos flores solitarias, rosas o lirios, con las que compartir unas risas, una mirada intensa a los ojos.

Un abrazo enorme que ahora lanzo al aire para desearte una Feliz Navidad.

You gare give me time

Que fantástico sería 
volver a encontrar 
quien por mi daría la vida, 
porque ya le habría dado 
sin dudar la mía. 

Imposible renunciar 
a los sueños de colores, 
cuando miro junto al mar 
este jardín de amores. 

Brilla la luna llena
en el mar pizarra, 
brilla mi alma entera
mientras te abraza, 
amor. 

Y un solo instante,  
que fueron años,  
se esfumaron, cuando 
te fuiste de mi lado.