Lo tenemos

Que esto que tenemos 
es perecedero 
y hermoso. 
Es amor perezoso. 

No quiero perderlo, 
ahora 
que está ardiendo tanto 
mi corazón. 

Acércame tu cara,  
que vea de frente 
los labios 
que quiero besar. 

Esta droga maravillosa, 
que es mirarte 
sin parar 
mientras te alejas. 

Un suspiro profundo. 
Cierro los ojos. 
Saboreo lentamente 
tus manos en mi sien. 

Amor, amor.  
¿Donde estás? 
Ven a mi 
Te quiero aquí. 

padre

MADRE nada más que hay una.
El AMOR de madre es sublime.

Pero padre, … 
El padre encarna una figura necesaria para el aprendizaje y la seguridad del hijo (neutro, válido para femenino y masculino a la vez). Sin embargo no es tan imprescindible. ¿no os parece?

A mi me tocó injustamente quedarme solo con toda mi pandilla de hijos y nietos. Y es una tarea ardua para solo un padre.
De todas formas lo estoy intentando.
Me hubiera gustado disfrutar de alguna conversación más personal, más intelectual con cada uno de ellos, para escucharles y aprender, y transmitir más fielmente mis valores, mi forma de pensar.
Sin embargo, esa oportunidad se va escapando, y no es tan necesaria para ellos, quizás más para mi.

Así que asumo con humildad que esto se me quedará sin cumplir. Espero que encuentren ese instante oportuno para leerme, recordarme y perdonarme los errores cometidos. Para ellos lo hice y lo escribí todo.

Mientras, ojalá me recuerden como el duende que rellenó la nevera, limpiaba y ordenaba la cocina, enseñó a montar en bici y luego en moto, afinó la guitarra, aprendió tarde a cocinar, atendía la lavadora y cuidaba torpemente de ellos. Siempre sin rendirse.

Y deben recordarlo porque todo lo hice discretamente y con amor. Con mucho amor.

Pasando de las discrepancias iniciales de género, en plan “a quien quieres más…”, creo que el AMOR iguala muchísimo, haciendo que padres/padras-madres/madros (que papá y mamá, que son maestros, me perdonen la licencia poética-patética) se concrete solo en amor a los hijos, sin interés, sin género en la medida, en crudo. 

Así que de manera que ahí tienes (Eloísa sic)
Ser “padre”, escrito de esta manera, en minúscula y singular, ha sido en definitiva y con mucho, cada vez, lo más importante y valioso que he podido hacer. 
Y a la vista de los resultados, estoy muy orgulloso de todos y cada uno. Son inigualables, gracias a Dios.

Con devoción, siempre vuestro.
Papá.

La tristeza de la imaginación

La tristeza, 
esa dulce indolencia, 
compañera a ciegas, 
naturaleza sensible 
de la imaginación. 

Dibuja colores 
y transparencias sutiles 
donde sangran heridas profundas, 
diluyendo el dolor en el tiempo, 
para no gritar. 

Tamiza la luz cegadora, 
que ya solo se ve azul, 
seda y descanso. 

Y en los ojos, 
la caída suave de las pestañas, 
velo de tull sedoso y bordado, 
que mueve 
mi vítreo desordenado. 

Imagino historias antiguas, 
y viajes planeados al detalle. 
Amaneceres fríos 
buscándote al abrazo del día, 
amor. 

Ese abrazo que se pierde 
poco a poco
entre las puntas de mis dedos 
acariciando tu espalda, 
soñando que estás aquí.

Lluvia de otoño

Si estás ahí, 
sigo buscando 
en las páginas interminables 
de mis libros, 
donde están tus besos 
y mis lágrimas. 

Nadie volvió 
de allí donde estás, 
en el fondo más profundo 
del sueño. 

Y mi corazón se parte 
y esconde su herida. 
Todos ven la sonrisa. 
Y para mi solo el dolor, 
que es azul. 

Este puñal 
clavado en el costado, 
me hace imposible 
disimular más. 

Caminar como antes 
es imposible para mi, 
a pasos lentos 
y dolorosos. 

No tengo excusas. 
Y he perdido. 
Se acerca el final 
y las Estrellas se esconden 
detrás de las nubes 
de este otoño. 

Y las primeras lágrimas de lluvia 
caen encima de mis hombros. 
¡Sácame de aquí!

Me quedaré esperando

Cuando decidas 
no volver, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el tiempo, 
ya nada será igual. 

Seguiré esperando, 
pero nada será igual. 
Y será todo distinto 
sin poderlo cambiar. 

Cuando decidas 
no hablar, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el invierno, 
ya nada será lo mismo. 

Seguiré esperando, 
pero nada será lo mismo. 
Y será todo distinto 
no lo podremos cambiar. 

Cuando decidas 
volver, 
yo estaré esperando. 
Para empezar 
de cero, 
como si nada. 

Vida corta. 
Espera, 
que ahora mismo 
te atiendo. 

Se me olvidó. 
Y ahora me gustaría 
empezar aquello 
de cero. 

Con sangre

Los dedos rotos, 
la mano abierta, 
el corazón escondido 
detrás de unos ojos abiertos 
de par en par. 

Escribiendo a pulso trémulo, 
emborronando páginas 
con sangre y lágrimas, 
emborrachado de suspiros 
por ti. 

Cerrando el cuaderno de las quejas, 
que saben a viejas, y ya 
no pintan nada. 
Sabes que busco una nueva ventana 
para salir. 

Camino de un nuevo destino 
para viajar sin parar. 
La luna ilumina las noches, 
hasta el alba.

Me tiene en pie la fe 
de encontrarte, de nuevo, 
en medio de tantas estrellas,  
solo una de ellas es 
para mi. 

Imagina

Cuesta una barbaridad 
despegarte de la piel de siempre, 
de tus costumbres antiguas, 
tus círculos de influencia, 
tus enemistades. 

Cuesta tanto 
abandonar el refugio 
sagrado, 
el aire que respiras, 
y la luz que te acompaña. 

Y dar una vuelta a todo. 
Estrenar nuevas escamas, 
aventurar caminos nuevos, 
sin afectos ni compromisos, 
recibiendo avisos de locura. 

Llantos de lo abandonado, 
y frío intenso en las mejillas, 
ahora que acabó 
el verano. 
Ahora que acabó 
el verano. 

Comienzo a oscuras, 
de noche, buscando el día. 
Pasos inciertos, pausados, 
con determinación, sin dudas, 
sin perder el equilibrio, 
recorrer el sendero estrecho, 
en pos de la nueva singladura. 

Cuando el primer aviso 
del sol amaneciendo 
toque tu frente, consciente, 
llevas recorrido 
casi la mitad.
Más cerca del destino. 
Luz y colores 
que acompañan ahora 
las pisadas. 

Incierto de todo, 
inventas historias imaginadas 
a cada paso, más cerca, 
a más cerca, más imaginas 
la llegada.

No compares con nada 
las primeras calles 
empedradas. 
El primer paso 
en la plaza, bajo el arco, 
las campanas. 

Y el silbido de la gaita. 
Y un beso entre almohadas, 
el amor en cajita pequeña, 
la sonrisa puesta
interminable
en la cara. 

Importancia

Cada día aprendo 
a valorar 
la nula importancia 
de todo

Después de años 
persiguiendo no fallar 
alcanzo en realidad 
a mirar con los ojos cerrados

No está siendo fácil 
aprender este sinsentido 
Todo parece encajar 
sin haberlo entendido 

Un anhelo 
un fracaso 
Un beso de amor 
ganado, perdido 

El final 
es el principio 
y en la noche 
comienza tu sueño

Enciende la luz 
y desaparece 
el cielo más bello. 

Apagala luz 
y aparece 
de nuevo, infinito