El Lagartijo y la Hormiga. Fin del cuento

Descubierto al fin, 
perdí mi piel de lagarto, 
y crecieron las alas a tu espalda. 

Con la última luna de verano, 
un beso iluminó 
tú verdadera figura. 
Eres princesa de cuento. 
Eres sonrisa y entusiasmo. 
Mi Campanilla brillante, 
déjame ser tu Peter Pan. 

Y volar juntos 
a ver nuestra luna brillante
tu corazón más grande,
pintado en mi cara
una sonrisa de amor, 
por siempre jamas. 
...
Y así te vas
al fin.

Beso de luna

Bésame, 
como si esta luna
fuera
la última vez.
Como si este agua
plata
se apagara de azul.
Como si mañana,
cegado de amor,
no te volviera a ver.

Bésame.
Y olvidare cómo 
llegué hasta aquí.
Y cogido a tus manos 
temblaré.
Y colgado en tus ojos
lloraré.
Encerrado en el tiempo
moriré
de amor
por ti

Y te besaré.
Te esfumaras en la noche.
Niebla y frío.

Te besaré.
Y te esconderás tras la nube.
Gris y cielo.

Por un momento,
que guardaré,
fuimos un abrazo
y silencio.
Eterno adiós.

A falta …

A falta de tiempo 
Silencio
A falta de motivos
Distancia
A falta de razones
Amor

Solo música
Solo un sueño
Solo tú

Una campana gigante
Nos marca el ritmo
Un tambor estalla en el pecho
sintiendo correr al momento
cada paso que das

En la noche
Las miradas son intensas
Las palabras, susurros
Los sueños eternos
la risa, loca

Silencio. Francisco Luis Bernárdez

«No digas nada, no preguntes nada. 
Cuando quieras hablar quédate mudo 
que un silencio sin fin sea tu escudo 
y al mismo tiempo tu perfecta espada». 

No llames si la puerta está cerrada 
No llores si el dolor es más agudo
No cantes si el camino es menos rudo
No interrogues sino con la mirada

Y en la calma profunda y transparente
que poco a poco y silenciosamente
inundara tu pecho de ese modo,
sentirás el latido enamorado
con que tu corazón recuperado
te irá diciendo todo, todo, todo.

(El silencio, Francisco Luis Bernárdez)