Angosto 4

Seguimos el paseo hacia La Plaza de la Victoria, camino del “Jardín de los Monos”, donde enviamos siempre a los recién llegados a esta tierra.


¿Quien pudo diseñar esto, sino Dios? Luego algunos dibujaron encima sus últimos trazos para acabar este perfil único. Es Malaga, mi Segunda casa.


En la estela de la Alhambra, la Alcazaba , hermana de la de mi nativa ciudad, querida Badajoz, leyendas de familia y de cariño. 


Recuerdos de historias de ventanas con postigo, que mi sincero amigo Paco Hurtado, poeta- visual fotógrafo de Málaga , coleccionó delicadamente en la serie de balcones y ventanas


Desde la plaza de la Aduana, mirando a la Alcazaba, Roma-Málaga piedra y adobe, y gracia 


El cuento al oído del malagueño boqueron, que relataba entre sus “zetas” de “zi zeñó” el tesoro guardado en el doblao del Palacio de la Aduana, con algo de verdad, ¡ya te digo!; y ahora también Museo.

Angosto 2


Después a recorrer el Paseo de Reding, único con sus casas inglesas, su cementerio inglés, su pequeño hotel Los Naranjos, donde me sentí en casa, la calma en este momento. 


He iniciar la subida a la cuesta de Gibralfaro, a su castillo y el Parador.

Es increíble el olor a Pino y brisa de mar, subiendo a Gibralfaro a primera hora de la mañana.

Allí me espera la gaviota, en lo alto de una lámpara, observando con descaro.

Y la mirada, a vista de pájaro, del perfil mutilado de la Catedral y la línea de horizonte difuminada de la bahía.
La memoria enlaza con finales de feria, de café y risas.
Con visitas de mis primos de Sevilla y sus gemelas, jugando en el suelo de la terraza con mi pequeña.
De cena con las titas, hermanas de mi padre, en pareja, llenas de vida y de risas, y de sorpresas.
De miradas infinitas, detenido el tiempo, y besos suaves, sin vergüenza, de sabor autentico.



…. un suspiro.
Y me voy al centro, a buscar más, que seguro encuentro.

Angosto 1

Hoy temprano me fui de vuelta por el camino recorrido hace 33 años. 
Vestía, entonces, de chaqueta y corbata, y lucia un bigote poblado, intentando esconder, sin duda, la cara de niño.
Por el paseo marítimo, Muelle Heredia hasta el puerto, El Parque, y La Farola.
En la Malagueta, recorrí despacio por donde pisé, intentando sentir, a pesar de no ir descalzo. Y lo conseguí a las puertas del edificio Calafate, donde en su planta 11, creo, comenzó una etapa intensa de la vida.
Otra más. 

Un café de esquina frente a la playa del Antonio Martin, de esos con mensaje en el azúcarillo, que guardó con cuidado en mi cartera:


No se puede dar
marcha atrás al reloj,
pero si se le puede dar
cuerda nuevamente

Te prometo

Cuando el camino 
tuerce tu destino 
soñado desde siempre

Cuando la mitad 
de tu vida conseguida 
se te pierde para siempre

Solo puedo prometerte 
el cielo lleno de estrellas 
y una lágrima de felicidad

Una noche de risas 
un parque y una brisa 
dulce adorno para bailar
 
Y bailar 
Y bailar, bailar 
hasta no poder más 
 
Y bailar 
Y bailar, bailar 
y quedarnos dormidos 

Y soñar 
abrazados sin sentido 
hasta siempre jamás. 

Cuando el viento 
nos separe divididos
por contrarias direcciones
 
Cuando el tiempo 
te parezca detenido 
recordando las canciones 

Solo puedo prometerte 
el cielo lleno de estrellas 
y una lágrima de felicidad
 
Una noche de risas 
un parque y una brisa 
dulce adorno para bailar

Y bailar 
Y bailar, bailar 
hasta no poder más 

Y bailar 
Y bailar, bailar 
y quedarnos dormidos 

Y soñar 
abrazados sin sentido 
hasta siempre jamás. 

Como dos hojas 
desprendidas sin querer 
unidas sin saber 
por el viento
Y soñar
volar

C’est la vie

La vida nunca es Justa 
Es imparable 
Tampoco es injusta 
Es corta 
Y enérgica 
Y Preciosa 
Y adorable

Es cruel y real 
Inimaginable 
O predecible 

La vida es perecedera 
Evaporable 
No la dejes escapar 
Ni la abandones 
destapada
Ni la malgastes
Apúrala con intensidad 

Saboréala con delicadeza
Acaríciala sin parar 
Y exprímela hasta el final 

Como tú vida 
no habrá otra igual 

como tú, viviéndola 
nadie jamas habrá 

Blanco y niebla

Vivir organizado 
repitiendo rutinas. 
Y saber que estás 
incontrolado. 

Pensar de antemano  
que nada nos falte, 
y sentir agobiado 
que no se cumple.

Incontrolado 
latir en el pecho, 
donde nadie ve 
la angustia. 

A punto de partida 
en un viaje de sueño, 
sin tener aún 
la certeza. 

Vivir al día, cada día, 
que pasan volando 
con igual calendario, 
sin nada escrito. 

Aquí se acaba una historia, 
una parte de la vida, 
sin saber si la nueva etapa 
comienza o termina. 

Sonó un disparo en la noche
dentro de mi cabeza. 
Y después de todo, nada, 
y fundido a blanco y niebla. 

Escondido

Escondido detrás de mi, 
detrás de mi cara 
y de mis ojos. 

Escondido para sentir, 
entre tantos gestos  
y posturas. 

Sin piel  
la vida duele más 
quizás. 

Y el camino 
se retuerce sin más 
de noche. 

No dejo de buscar 
donde encontrarte 
a oscuras. 

Cuando te tenga 
frente a mi 
lo sabré. 

Y un beso 
sellará el momento 
para siempre. 

Que secreto 
guardamos celosos 
solo para dos. 

Si no es amor, 
será un infierno 
de hielo. 

Si no eres tú, 
vendrá un invierno 
eterno. 

Si me abres
tu corazón 
será mi cielo.

Rebelión del silencio

La rebelión de los silencios  
de la inmensa mayoría,   
carne de cañón, 
gente sin rostro, 
sin nombres,  
soldados desconocidos  
que solo honran con el fuego eterno  
y hasta la próxima.

Sin voz, 
el engaño del voto 
delegó 
en la minoría dominante. 
Y ahora, en este instante, 
no representan nada, 
no cuentan para nadie. 
Solo en elecciones engañosas. 
Y hasta la próxima. 

Como reclamar con respeto-justicia 
el respeto que se merece  
la dignidad de ser sin rostro, 
la responsabilidad 
de ser mi representante,  
sin romper la convivencia 
en mil pedazos, 
y hasta la próxima.

Rebelión del silencio. 
Silencio atronador. 
Dejen de hacer ruido 
inútil, devastador. 
Más silencio por favor. 
Solo pensemos 
durante un instante
de silencio.

Maldita

Maldita 
la duda. 
La mía. 
La tuya. 

Maldita 
la pena, 
que guía 
la furia. 

Maldita 
memoria, 
que sigue 
cautiva. 

Maldita 
la arena, 
que cae 
cada día. 

Maldita 
la sangre. 
Inútil. 
Pérdida. 

Bendito 
el perdón 
de tan grande 
Corazón. 

Bendito
tu amor
y el mío 
de los dos.