De pronto se me ocurrió que hay personas «estación».
Personas «destino» a donde llegas cansado del viaje y encuentras tu casa, tu refugio. Y te acomodas. Te acuestas a su lado, te arropas, y te quedas quieto, sin arriesgar, sin iniciativa, no vaya a ser que te saquen de ahí, y te dejen en mitad de la calle, hecho un paria, desorientado, mirando a todos lados, sin saber dónde ir. Sin destino.
Pero hay muchas otras «clases» de personas. Infinitas «clases» diría.
Así se me ocurrió que había personas » camino».
Personas «trayecto» siempre en movimiento, disfrutando del paisaje, curiosos mirando sin parar por la ventanilla que le tocó en este viaje, descubriendo paisajes que nunca podía ni haber soñado sin embarcarse en esta aventura.
Manteniendo conversación con el compañero desconocido de asiento, que va y te cuenta su cuento, y a mí me parece bien. O la señora de enfrente, a la que pides disculpas porque rozaste su zapato con el tuyo, acomodando tus piernas largas en ese espacio minúsculo compartido por cuatro pies.
Perdón ¿Esta cómoda? Es que soy grande y, de todos los pasajeros, le tuve que tocar yo. ¿Va a ver a la familia? .
No, a unos amigos que hace tiempo prometí visitar.
¡Ah, que bien! A mi me encanta viajar.
Cada viaje es de un color ¿Sabe? Debería anotarlo en un cuaderno. También cambian los olores. Los hay dulces. Y también los que apestan. (Risas)
En todos hay risas. Que curioso. Una amiga escribió que la risa es la distancia más corta. Quizás por eso se me hacen cortos los viajes.
Ahora voy a recogerla. Es mi compañera de viaje. Y de risas. Compartimos «trayecto», caminos. Hacemos planes que nunca se cumplen, y con ella no paro de inventar historias y cuentos. Algunos los dibujo.
Es mi musa.
Y con ella soy feliz.
Todas las personas, a millones, tienen derecho a que respeten su vida. Cada cual tiene la suya, y no hay a priori una buena y las demás no.
Todas merecen que alguien escriba su cuento. Y quizás que la dibujen, en su color, claro.
Disculpen mi ironía.
Y perdone que les escriba.
Autor: 21siglosofia
Mi parte
No te quiero entera,
totalmente sólo para mí.
Sólo quiero mi parte.
Que por intentarlo,
te pudieras romper en mil.
Sólo hacerte bien.
Me gustas feliz,
plenamente fuerte.
Yo soy complaciente,
dime qué estás bien.
Que necesitas.
Y yo iré.
Hasta el fin de la nube
y me volveré
con un beso tuyo
envuelto en mi piel.
Y yo iré.
Hasta el más profundo
del abrazo fiel,
con una sonrisa
yo me vestiré.
Una noche de esas,
me enamoré.
Y ahora que te admiro,
se muy bien porqué.
Eres imperfecta,
sanadora de miel,
luchadora, inquieta.
Dime qué estás bien.
Que me necesitas.
Y yo iré.
Hasta el fin del alma,
y me volveré
con un beso tuyo
envuelto en mi piel.
Y yo iré.
Hasta el más profundo
del desnudo ayer.
Con una sonrisa
yo te vestiré.
Te quiero así.
Aprenderé.
Fdo. Tu ángel URIEL
Año 3000
Hoy me sorprendí despertando a las cuatro y media, de madrugada, pensando en el año 3000.
Como organizar una agenda para llegar a ese día transformándolo todo.
Como inventar el futuro incierto, para que ese día, sin llegar a tenerlo todo completamente terminado y en orden, como siempre, si podamos celebrar que llegamos al futuro.
Y, por supuesto, que ese futuro sea mejor.
Estas cosas no se improvisan. Quiero decir, nunca sale nada según lo hemos planeado, pero se planifican. Se enseñan y se aprenden.con calma, con tiempo. Luego según se van torciendo, improvisamos y aparece finalmente el fin, el arte final.
Los fallos y defectos, no lo son, o dejan de serlo, para convertirse en parte del diseño que lo hacen único.
Y ya está. El tiempo, que siempre juega en contra porque se acaba, juega a nuestro favor, porque se acaba. Llega la fecha, la hora, y se acabó. Levanten los lápices y entreguen el examen, nos decían en clase cuando estudiamos.
Pues eso. Un día, próximo, que no veré, llegará el año 3000. Y organizaremos una cena de despedida con un postre feliz de nuevo año, nuevo siglo, nueva vida, historia interminable.
Año 3000. Feliz vida.

Esperar
No siento el fracaso.
Más bien orgullo de haber superado todas las expectativas.
Las propias y las extrañas.
Ahora que, sin nada,
comienzo a andar otra etapa
de un camino más corto,
pero igual, lleno de ganas.
Si vencido.
Cansado de luchar contra el destino,
de haber peleado contra todos,
en todas las guerras.
Pensando ahora únicamente en encontrar la calma.
Y en medio de este caos, tu alma, mi gemela.
Decidir si quedarme y esperar,
o largarme definitivamente
a la aventura incierta de nunca jamás,
donde encontrar el agua, aunque me sacie,
unos labios donde atracar para siempre,
un puerto de brazos suaves,
una cara donde mirarte a los ojos,
una casa donde recibirte,
un corazón henchido,
con todo el amor de dar.
Y mientras.....
Esperar.
Esperar
en un charco-refugio,
Al son del oleaje tranquilo
oyendo silbar como obúses,
pasar por encima
a toda prisa
para no perder el tren de vida,
a los que siguen en está locura.
La fe de encontrarte
en medio de este desastre,
me llevó a ti, sin duda.
Y, sólo con mirarme, desataste
mis ligaduras,
dejándo libre, frente al mar,
en aquel balcón de la Stupa,
el amor guardado hace tiempo.
Y mi corazón, latiendo, entregado a ti.
Más cerca
Más cerca de la oscuridad
que de volver a ver.
Más cerca de terminar
que de comenzar.
Sin rendirme.
Y sin embargo,
no quiero perder
ni un instante sin mirar
tus ojos de miel,
ni mis dedos en tu piel.
De vivir hoy para que sea
el día más feliz de siempre.
De estar contigo
cada instante más cerca,
a la orilla de tus besos.
Te imaginé
Soñé contigo,
y no eras tú.
Caminaba a mi lado.
Sonreía como tú.
Me explique mucho y mal,
y entendiste bien
pensando que era un charlatán.
Y paso la noche,
y no dormí, no soñé.
Y espere amanecer,
pero no estabas tu.
Te imaginé a mi manera.
cuanto te descubrí,
No eras así.
Eras aún más bella.
Y, de tanto insistir,
me perdí.
Ahora en silencio,
sólo me queda esperar.
Sólo esperar que el corazón
suene con tu música preferida
Recuperar la razón perdida.
Y ser feliz, mi vida.
Tiempo
Déjame, tiempo,
que te eche de menos.
Que el recuerdo
me traiga tus besos
en un racimo
de abrazos tiernos.
El genio que invoqué
me ofreció tres deseos,
y tú fuiste mi premio.
Lo demás, si me dijo,
no lo atendí,
lo olvide con tu risa.
Y ahora la brisa
me hace soñar
entre olas azules,
que aceleran mi corazón,
acelere también el tiempo,
y te traiga pronto.
La pequeña historia de un guateque
No hay nada fácil,
Nunca.
Sólo estar cerca
y sentir el calor
de tu piel suave,
incluso a distancia.
Empezar a bailar
sin perder el paso
atrás,
enlazadas las manos,
la otra abrazada
a tu cintura.
Y la sonrisa de felicidad
instalada en mi cara
y en la tuya.
El roce de las mejillas,
mientras suena
nuestra canción preferida.
No había muchos sitios ni bares donde quedar, y se hacían fiestas con música en casa de … Javier, de Isabel, de … compartir discos y ganas.
Fiestas de garaje, días de campo, en bici, con guitarras y motos.
Días hippies de flores deshojadas, entre me quieres y no me quieres,
De subirse a los árboles, o tumbarse en la hierba, … de encender el primer pitillo.
De un beso en la cara.
… Y de risas

Opinión.- Feliz cambio de horario
Tengo problemas de sueño. Quiero decir de falta de sueño,
Cada día despierto antes de las seis de la madrugada y ya es como si fuera de día. Es decir que mi cuerpo me pide marchar, y no te digo nada de la cabeza, que sale disparada hacia el cielo más lejano, imaginativo, o quizás también el más cercano y evidente, al otro lado de mi almohada en penumbras.
Pero hoy es el día que por decreto han dispuesto que las dos son las tres. Je.
Y cuando mi cuerpo y mi mente han salido disparados del catre … !que sorpresa! Que son las siete!
Es maravilloso como una disposición tan inútil y absurda que cambia biorritmos y jode a la mayoría de la población, acaba de solucionarme de un porrazo mi problemilla de insomnio. Sin bioquímica. Ja.
Ahora cuando me pregunten ,¿Has dormido bien? La respuesta será «De un tirón».
Y es que a veces criticamos al gobierno ignorante sin pensar en los pocos, poquísimos, personajes a los que, sin querer, hacen felices.
Por cierto, que no es culpa de ESTE gobierno, que los anteriores, y también los anteriores de los anteriores ya lo hacían. Pero fue sin querer …. que me hicieron feliz.
Ahora despierto y casi amanece.
Como no hay desgracia ni felicidad que cien años dure, a la vuelta de unos meses, pasado el verano, preveeo ya que recaeré de mi insomnio, también por decreto.
He prometido que no voy a pensar en el futuro, y me voy a poner a disfrutar de este bellísimo amanecer, que es mi presente .
A disfrutar. Que son las siete y veinte.
Perdone que les escriba.
Lleno
Durante un tiempo, donde voy cultivando mi paciencia infinita, también voy llenando el depósito del control. Ese con el que atempero mis emociones inexpresadas, y me mantiene inerte en un espacio inmóvil.
Pero no soy así. No aprendí a ser tan extremadamente mesurado. Sólo aprendí a respirar hondo y disimularlo.
Con la certeza de estar lleno, presiento que aumenta la presión de mantener ese maldito control, y aparece el cansancio.
El cansancio y la necesidad de escapar, dejar explotar los nervios, descansar en mi zona de confort, respirar bien fuerte y hondo, encontrarme a solas conmigo, y volver a empezar esta cuenta atrás tediosa, de reposo absoluto que me han impuesto para sanar.
Para sanar.
Agotado.









