Ábreme

No me abriste tu puerta, 
ni me abriste tu alma, princesa.
Y ahora que viene todo despacio
tan solo quiero vivir en ella.

La risa sanadora
invade mi cabeza,
¿donde estás vida mía?
no sé ocultar la tristeza.

Apenas un respiro de cristal
a tragos pequeños y seguidos,
transparentes como agua
de fuego, trayendo recuerdos
de La Habana amanecida,
perdida tras una cortina de lluvia
y miedos, sentidos al alba.
Apenas un cruce de palabras,
una mirada, un hasta siempre,
más nada.

Ábreme la puerta,
mi niña,
Abreme tú corazón,
de agua tu mirada.

Ábreme este pecho
llorando
Abreme la razón
perdida en La Habana.

Un beso al aire

Un abrazo vacío 
Un beso al aire
Un amor soñado
Un viaje con nadie

Dame una razón
para seguir tranquilo
pasando los días
paseando por el filo

Tiende un enlace
una línea en el cielo
que llegue tu mensaje
y siga tus pasos, amor

Dame sin prisas
Tu canción preferida
el eco precioso
de tu risa

… y seguiré
exprimiendo
lo que me queda
de vida

Carta de amor

Dejaré de escribir, dejare de respirar. 
Empezaré a leer a otros, a mirar. 
Quiero salir de tu lista de gilipollas, 
que solo te llaman para follar. 

Quiero desaparecer, hacerme invisible, 
dejar de ocupar un sitio en este espacio 
reducido e imprevisible, 
donde estalla el llanto y la rabia 
rompiendo el espejo de magia, 
donde te mientes si te miras. 

Hacer sitio en tu vida 
para que la verdad aparezca 
llena de la felicidad que mereces 
y que sin más llama a tu puerta 
luciendo los colores intensos 
de tus sueños, de tu ojos, de tu alegría. 

Y esperaré solo a que me llames 
cuando eches de menos ese abrazo 
esos besos, esa lucha de cuerpos entregados 
ese cariño, esa paz de rozar tu piel 
con la punta de mis manos, 
sin prisas, sin descanso, 
detenido el tiempo, 
caricia interminable. 
Los labios, los ojos abiertos, 
serenos, mirando. 

Diferentes

Definitivamente no somos iguales.

A ti te gusta tomar, fumar y salir hasta la madrugada.

A mi no me gusta tomar, ni fumar y me levanto de madrugada.

Pero, en lo que tú llegas y yo salgo, pasan unos instantes maravillosos que no cambiaría por nada. 

  • Quisiera que me contaras que hay de Magia en las sombras, en el silencio de la noche, en la luz de las estrellas.
  • Te lo cuento todo si tú me dices cómo son los colores, los olores de las flores, y el calor de la arena. 

La Luna y el Sol

Para qué

Sé cuidarme, pero para que.

Mi futuro ya nunca es lejano. Lo veo sobrevenir a toda prisa.
Y sin embargo, me aproximo a ti. Es puro egoísmo.

Tenemos diferentes tiempos que vivir. El tuyo en ascenso, creciendo sin parar. En lo mejor de tu vida. Alegre, desenfadado, con un derroche de energía fuera de mis posibilidades. 

El mío sin embargo va finalizando. Ojalá nos hubiéramos conocido en otro tiempo. Pero tu tiempo y el mío son distintos. El azar quiso que nos cruzáramos en este momento. Pero no podemos alargar este instante. Solo cruzar unas miradas, unas risas, algún abrazo y morir de ganas. Porque esto se termina, amor. Por favor ¿quieres bailar?
Los vientos te llevan a tu destino más lejano. Ponle coraje y paciencia a los momentos malos, y estalla de alegría en cuanto puedas, porque te lo has ganado. 

Y mientras veo cada vez más cerca el mar azotando el acantilado, no puedo arrastrarte a este naufragio.

Mi horizonte es un mar en penumbras. Apenas lo puedo ver, y sin embargo, lo siento estallar, intuyo la espuma blanca en la playa, el viento de levante en mi cara, las lágrimas del adiós y de alegría por haberte conocido, por la vida que me has dado.

Mar en penumbras