No es solo un stop. Es que además borra de la memoria todo, desordena los pensamientos y recuerdos, que se agolpan así, desordenados, todos a la vez en un instante.
Me hace sentir un paria, solitario e inseguro. Una mala compañía para nadie, angustiado, empujado hacia el abismo al borde del precipicio.
Una plancha aplastando el pecho, que me impide respirar, ahogándome.
Es esa angustia invalidante.
Solo un deseo claro se habré paso por encima del desorden: acabar con esto, estar tranquilo, conseguir estar en paz.
Ninguna guerra es justa. Nadie tiene el derecho de quitar la vida a otra persona, a privarle de su infancia, de su educación, de su orgullo de pertenencia, de su casa, de su historia, su cultura, … NADIE ni NADA contiene razones suficientes para aplastar a otros.
El poder infinito solo pertenece a cada uno en libertad, responsable también de la libertad de los demás. Es un deber como especie y como salvaguarda de la historia pasada, presente y futura, defender La Paz y la gran casa donde habitamos todos. Nadie es imprescindible y todos somos necesarios. Mi fuerza me viene de los demás, y a ellos les doy la mía.
El Progreso no es patrimonio de ningún iluminado, cientifico, político o emprendedor, … o lo que sea. Es patrimonio de todos, desde el respeto a la discrepancia y el esfuerzo común y solidario.
La dignidad, los valores, los principios, y sobre todo, la vida de un solo ser humano, merecen oponerse enérgicamente y avisar de que han trasgredido la última línea roja.
Señor Putin, le ruego me incluya en su lista de personas que les son especialmente hostiles.
Estoy con la mayoría silenciosa sometida rusa, pero hoy grito: ¡¡Todos somos Ucrania 🇺🇦!!
Ni un solo muerto en esta guerra sucia será inútil ni olvidado, en ambos bandos.
Ni una sola familia separada por bombardeos y disparos será en balde.
Ni un solo niño, un solo médico, maestro, … ni un solo anciano dejado atrás, ni uno solo caerá en el olvido.
Porque está guerra cruel e inmoral esta siendo genocida y criminal. Y así será juzgada por la historia.
La dignidad, los valores, los principios, y sobre todo, la vida de un solo ser humano, merecen oponerse enérgicamente y avisar de que han trasgredido la última línea roja.
Señor Putin, le ruego me incluya en su lista de personas que les son especialmente hostiles.
Estoy con la mayoría silenciosa sometida rusa, pero hoy grito:
Como una especie invasora apareció, en tropel de alegría y de vida, a desordenarme todo lo que tenía ordenado y triste, cuando mas triste vivía.
Y ahora, feliz, no quiero volver a la tristeza. Pero este desorden me liquida, me desconcierta.
Me encuentro contento, como pez fuera del agua, disfrutando de una fiesta que me mata, en un baile al que no pertenezco, aprendiendo un idioma que no hablaba.
Sorprendido y curioso ante esta nueva situación, decidiendo entre abandonar esta zona poco segura o adentrarme aún más en la aventura.
Decidiendo ya entre vivir para morir, o seguir y morir.
Que ya se acabaron mis días de vencer, ahora me toca ceder y, tranquilo, dejarme ir.
O luchar y gastar le escasa energía que me queda, alardeando de entereza, presumiendo de fachada y final con las botas puestas.
Sigue amenazando, masacrando, ensimismado en su gloria y poder el dictador.
Inventando ataques y agresiones totalmente falsas a la soberanía e integridad del pueblo ruso. Propaganda barata para justificar lo que no tiene justificación, acallando las voces discrepantes en territorio propio y silenciando el sacrificio de los jóvenes militares rusos caídos en un combate que él y solo él ha provocado.
Despierta conciencia adormecida, juventud entusiasta, madurez experta, ancianos que recuerdan la historia.
¿Quien se apunta?
Ni un solo niño mas, ni una sola mujer, ni un solo hombre más pisoteado por este error histórico.
La dignidad, los valores, los principios, y sobre todo, la vida de un solo ser humano, merecen oponerse enérgicamente y avisar de que han trasgredido la última línea roja.
Señor Putin, le ruego me incluya en su lista de personas que les son especialmente hostiles.
Estoy con la mayoría silenciosa sometida rusa, pero hoy grito:
Este señor, al parecer aún Presidente de la República Federal de Rusia, ha elaborado una lista de territorios hostiles.
Supongo que, desde la razón que tiene pérdida, quería decir exactamente, hostiles con sus fanáticos seguidores imperialistas y con él mismo en persona, más que con su país y sus gentes, a las que mantiene engañadas y en precario.
Pues bien, desoyendo los consejos prudentes de las personas que me quieren, he decidido solicitar a este patan engreído que me incluya en su lista de personas especialmente hostiles con él y lo que representa.
Puedes pasar miedo, es normal. Pero es insoportable pasar vergüenza ante la masacre y el alarde de fuerza desmedida contra seres humanos pacíficos avasallados con violencia en sus casas, en su hospital, en su escuela, en su ciudad.
No es heroísmo. Es una necesidad vital, eso que llaman dignidad.
Si los dirigentes y políticos creen que no debemos poner en riesgo la economía, la geopolítica, y no se que oscuros intereses que no entendemos los humanos normales, y mejor no entenderlos. Si eso es así, no merecen ostentar los cargos y responsabilidades que poseen. Sencillamente no me representan.
La dignidad, los valores, los principios, y sobre todo, la vida de un solo ser humano, merecen oponerse enérgicamente y avisar de que han trasgredido la última línea roja.
Señor Putin, le ruego me incluya en su lista de personas que les son especialmente hostiles.
Estoy con la mayoría silenciosa sometida rusa, pero hoy grito:
En busca del tiempo
El tiempo que llena
El tiempo que escapó
No nos pertenece
el tiempo solo pasa
y lo ganas o pierdes
Inventa, construye,
Ama
Il tempo sfuggi
100 kilos de dolor en el costado, apretando hasta lo malo, simplemente no hacen posible vivir.
Ahora el olvido borra todo de mi cabeza; tan solo la tristeza se instala con comodidad.
Únicamente me queda una mueca en la cara, y la mirada perdida buscando un imposible en el horizonte más lejano, intentando en el pasado descubrir lo que perdí y ahora… no me acuerdo de ti.
Azotado por los pulsos dentro de una campana ensordecedora que solo yo se que existe. Las lágrimas no me dejan. El sueño se presenta irreconciliable en mi cama, hasta que, de noche aún, salto a la playa a ver salir el sol cada mañana. Y no lo cambio por nada.
Ya lo dije.
100 kilos de dolor en el costado, simplemente no hacen posible vivir.
Definitivamente, por última vez promulguemos entre todos una ley que prohíba la ignorancia, los caudillos cuales quiera, la arrogancia, la violencia, … LA VIOLENCIA.
Que la única verdad sea el pensamiento libre.
Que se extienda el gusto por las artes y las letras, y las ciencias, todas sometidas a respetar y mejorar nuestra tierra, esa nuestra casa.
Que los únicos bombardeos sean de café y risas, Que el poder sea de todos y el futuro elegido por todos (esto ya está inventado, pero no siempre bien ejecutado. El Senado).
Que se prohiban las ideas imperiales y los imperios, y los emperadores egoístas y opresores. Todos basados en “conquistas” y terminan siempre con horrores.
Que la edad de ORO sea la infancia, y los maestros Sabios pacientes y libres de cátedra, que cultiven la lectura, el estudio, la alegría y el juego, que respeten el individuo, pero el grupo es el que decide.
Que se premie el esfuerzo y el éxito, y se respete a quien no quiera nada, pero que no tenga nada, así que cada uno tenga su recompensa.
Que se respete la memoria y la historia. Que sea patrimonio de toda la humanidad.
Que el mayor delito sea la VIOLENCIA. Nunca consentida e inmediatamente apartada.
Que la competencia, la lucha y la victoria sea exclusivo de los juegos y de las olimpiadas.
Que cada cual sienta el orgullo de pertenencia, su bandera y su patria, e inmediatamente instauremos con la voluntad y eficacia la República de la Tierra y de la especia humana.