Debajo del palo de la luz, me paré para escribirte y nadie se lo va a creer. Debajo del palo de la luz, que me cegaba, el día abierto de par en par. Y la brisa me traía la música de Boccelli. Y los ojos en lágrimas que nadie verá. Así, esperando la inspiración junto a ti musa blanca.
Etiqueta: Conversaciones contigo
Soledad y frío
Este otoño recién estrenado. El cubre en la cama. La madrugada, desgana. Siempre hace frío en soledad. Nada supera tu abrazo, que tanto echo de menos. Nada consuela. Nada desvela tanto como la soledad, en la que espero. Y muero a cada minuto que pasó sin ti. A cada paso que doy. No estoy feliz con nada. Tampoco en la mirada, se nota cansancio. Y agotando los días que me quedan, encerrado en mi cabeza el tesoro que viví. Con la esperanza de encontrarte a ti, entre tanto ruido, entre todo el silencio, AMOR
Volver a besar
A nadie dejo nada de lo que fui. Nada tiene la importancia de ser legado. Borrado de todo, consumí mi tiempo despacio, al fin, después de tantas prisas. Agotado del modo en que exprimí mi camino, ahora me cuesta, sentir enredado tu pelo en la brisa. Ya no hay prisa. Solo deseo de verte, anhelo estrechar tu boca y la mía.
Lo tenemos
Que esto que tenemos es perecedero y hermoso. Es amor perezoso. No quiero perderlo, ahora que está ardiendo tanto mi corazón. Acércame tu cara, que vea de frente los labios que quiero besar. Esta droga maravillosa, que es mirarte sin parar mientras te alejas. Un suspiro profundo. Cierro los ojos. Saboreo lentamente tus manos en mi sien. Amor, amor. ¿Donde estás? Ven a mi Te quiero aquí.
Me quedaré esperando
Cuando decidas no volver, me quedare esperando. Y cuando pase el tiempo, ya nada será igual. Seguiré esperando, pero nada será igual. Y será todo distinto sin poderlo cambiar. Cuando decidas no hablar, me quedare esperando. Y cuando pase el invierno, ya nada será lo mismo. Seguiré esperando, pero nada será lo mismo. Y será todo distinto no lo podremos cambiar. Cuando decidas volver, yo estaré esperando. Para empezar de cero, como si nada. Vida corta. Espera, que ahora mismo te atiendo. Se me olvidó. Y ahora me gustaría empezar aquello de cero.
Con sangre
Los dedos rotos, la mano abierta, el corazón escondido detrás de unos ojos abiertos de par en par. Escribiendo a pulso trémulo, emborronando páginas con sangre y lágrimas, emborrachado de suspiros por ti. Cerrando el cuaderno de las quejas, que saben a viejas, y ya no pintan nada. Sabes que busco una nueva ventana para salir. Camino de un nuevo destino para viajar sin parar. La luna ilumina las noches, hasta el alba. Me tiene en pie la fe de encontrarte, de nuevo, en medio de tantas estrellas, solo una de ellas es para mi.
Cerrado
Una año más cerrando capítulos, cerrando postigos del cuarto querido. Dejando las llaves en el alféizar Preguntando si sabes dónde iras Un año distinto que sabe a nuevo Con aire cansado, parece un final. Despedidas sin drama, sin lágrimas Con calma y decoro, sin dudas Que igual te llenan el alma con su locura y su despliegue sin fin, que el viento vuela despacio, deprisa, según. Un horizonte lejano, azul, verde abeto en las lomas, empinado hasta el cielo despejado, prados y silencio que te dejan en Babia. Eres parte de mi, y tú necesidad es la mía Hasta siempre, vida. El día comienza, sin fin. Todo empezó con un beso. ... Porque siempre en eso se nos va la vida Y te queda solo amor... y soledad
Merezco
No te merezco, Vida. No te merezco. Alguna decisión he de tomar sobre esto. Perdí la fuerza, el entusiasmo, no el fuego. Y las cosas van dando vueltas aquí dentro. Presumo de energía, que no tengo. De paz que busco, y no encuentro. Algo he de hacer sobre esto. He conocido una puerta oscura, un camino recto. Oigo llorar a quien quiero. Lo siento, no puedo. No te merezco, Vida. No te merezco. La decisión está. Solo esperar el instante correcto.
Contigo mismo
Si eres de los que siempre pierde, o de los que ganan, no luches contigo mismo. Porque vas a perder.
A Cesar lo que es de Cesar
A qué sabes
¿A qué sabe la soledad? A dulce y amargura Beso del dragón quemando la sonrisa. ¿Donde vuela tu cabeza? Lejos, en otro tiempo, ni pasado, ni futuro, ni presente, ni oscuro. Sentir, viajar sin rumbo. Dentro de tu mundo no hay ya nada. La luz apagada. Vienen a visitarme, nunca los quise conmigo. Figuras blancas sin rostro. Sueños interrumpidos. Sin fuerzas para rendirme. A un impulso de escapar. Paralizado observo como pasa mi vida. Y una lágrima sentida escapa mejilla abajo. Las manos ardientes y un abismo a mi lado. ¿Que hago? Mientras pierdo el tiempo escaso mirando fijo el fondo infinito de la oscuridad. Ese frío es la soledad









