Soledad y frío

Este otoño 
recién estrenado. 
El cubre en la cama. 
La madrugada, desgana. 
Siempre hace frío 
en soledad. 

Nada supera tu abrazo, 
que tanto echo de menos. 
Nada consuela. 
Nada desvela tanto 
como la soledad, 
en la que espero. 

Y muero 
a cada minuto 
que pasó sin ti. 
A cada paso 
que doy. 

No estoy feliz 
con nada. 
Tampoco 
en la mirada, 
se nota cansancio. 

Y agotando 
los días que me quedan, 
encerrado en mi cabeza 
el tesoro 
que viví. 

Con la esperanza 
de encontrarte a ti, 
entre tanto ruido, 
entre todo el silencio,
AMOR

Volver a besar

A nadie dejo nada 
de lo que fui. 
Nada tiene la importancia 
de ser legado. 

Borrado de todo, 
consumí mi tiempo 
despacio, al fin, 
después de tantas prisas. 

Agotado del modo 
en que exprimí mi camino, 
ahora me cuesta, sentir 
enredado tu pelo en la brisa. 

Ya no hay prisa. 
Solo deseo 
de verte, anhelo 
estrechar tu boca y la mía. 

Lo tenemos

Que esto que tenemos 
es perecedero 
y hermoso. 
Es amor perezoso. 

No quiero perderlo, 
ahora 
que está ardiendo tanto 
mi corazón. 

Acércame tu cara,  
que vea de frente 
los labios 
que quiero besar. 

Esta droga maravillosa, 
que es mirarte 
sin parar 
mientras te alejas. 

Un suspiro profundo. 
Cierro los ojos. 
Saboreo lentamente 
tus manos en mi sien. 

Amor, amor.  
¿Donde estás? 
Ven a mi 
Te quiero aquí. 

Me quedaré esperando

Cuando decidas 
no volver, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el tiempo, 
ya nada será igual. 

Seguiré esperando, 
pero nada será igual. 
Y será todo distinto 
sin poderlo cambiar. 

Cuando decidas 
no hablar, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el invierno, 
ya nada será lo mismo. 

Seguiré esperando, 
pero nada será lo mismo. 
Y será todo distinto 
no lo podremos cambiar. 

Cuando decidas 
volver, 
yo estaré esperando. 
Para empezar 
de cero, 
como si nada. 

Vida corta. 
Espera, 
que ahora mismo 
te atiendo. 

Se me olvidó. 
Y ahora me gustaría 
empezar aquello 
de cero. 

Con sangre

Los dedos rotos, 
la mano abierta, 
el corazón escondido 
detrás de unos ojos abiertos 
de par en par. 

Escribiendo a pulso trémulo, 
emborronando páginas 
con sangre y lágrimas, 
emborrachado de suspiros 
por ti. 

Cerrando el cuaderno de las quejas, 
que saben a viejas, y ya 
no pintan nada. 
Sabes que busco una nueva ventana 
para salir. 

Camino de un nuevo destino 
para viajar sin parar. 
La luna ilumina las noches, 
hasta el alba.

Me tiene en pie la fe 
de encontrarte, de nuevo, 
en medio de tantas estrellas,  
solo una de ellas es 
para mi. 

Cerrado

Una año más cerrando capítulos,  
cerrando postigos del cuarto querido.  
Dejando las llaves en el alféizar  
Preguntando si sabes dónde iras 

Un año distinto que sabe a nuevo 
Con aire cansado, parece un final. 
Despedidas sin drama, sin lágrimas 
Con calma y decoro, sin dudas

Que igual te llenan el alma 
con su locura y su despliegue  
sin fin, que el viento vuela 
despacio, deprisa, según.

Un horizonte lejano, azul,  
verde abeto en las lomas,  
empinado hasta el cielo despejado, 
prados y silencio que te dejan en Babia. 

Eres parte de mi, y tú  
necesidad es la mía  
Hasta siempre, vida. 
El día comienza, sin fin.

Todo empezó 
con un beso.
...
Porque siempre en eso
se nos va la vida
Y te queda solo amor...
y soledad

Merezco

No te merezco, 
Vida. 
No te merezco. 
Alguna decisión  
he de tomar  
sobre esto. 

Perdí la fuerza, 
el entusiasmo, 
no el fuego. 
Y las cosas 
van dando vueltas  
aquí dentro.

Presumo de energía, 
que no tengo. 
De paz que busco, 
y no encuentro. 
Algo he de hacer  
sobre esto. 

He conocido 
una puerta oscura, 
un camino recto. 
Oigo llorar 
a quien quiero. 
Lo siento, 
no puedo. 

No te merezco, 
Vida. 
No te merezco. 
La decisión está. 
Solo esperar 
el instante correcto. 

A qué sabes

¿A qué sabe la soledad? 
A dulce y amargura 
Beso del dragón 
quemando la sonrisa. 

¿Donde vuela tu cabeza? 
Lejos, en otro tiempo, 
ni pasado, ni futuro, 
ni presente, ni oscuro. 

Sentir, viajar sin rumbo. 
Dentro de tu mundo 
no hay ya nada. 
La luz apagada. 

Vienen a visitarme, 
nunca los quise conmigo. 
Figuras blancas sin rostro. 
Sueños interrumpidos. 

Sin fuerzas para rendirme. 
A un impulso de escapar. 
Paralizado observo 
como pasa mi vida. 

Y una lágrima sentida 
escapa mejilla abajo. 
Las manos ardientes 
y un abismo a mi lado. 

¿Que hago? 
Mientras pierdo el tiempo escaso
mirando fijo el fondo 
infinito de la oscuridad. 

Ese frío 
es la soledad