Ya nadie me quiere aquí
Cada vez me reúno
solo conmigo enfrente.
Esos días de multitudes
escaparon por la ventana
abierta del olvido.
Y ahora cocino
las alegrías y las penas
en estricta confianza
solo contigo, luna
Ya nadie me quiere
sin condiciones
como tú me querías
Ya nadie me quiere
de ti
Sin ti
Perdóname
No fui capaz de aprender
como tú me querías
Y andando al revés
solo alejaba la mano
que me tendías
para decirme adiós
No te vayas
Vida mía
No sin mi
Amor
Etiqueta: Conversaciones contigo
Amor de cuento
Con el cielo embravecido el frío del aire se siente donde el mar rompe con fuerza contra el pecho y mi tristeza Y si fuera todo mentira las notas lentas y sentidas de esta canción sin fin no sonarán solo para mi Con el corazón tapado de este manto gris no tengo ganas de seguir si no camino de tu mano Hundido cabeza abajo en este oceano caliente de dudas solo sin verte que me lleva lejos de tu lado Ven a mi Mirándote detrás de un cristal Voy por ti Amor buscado Amor de cuento Por un sendero de luces en fila que dirigen la mirada hacia el cielo profundo Y allí estás
En febrero
Es febrero. Algo oscuro y frío. Invierno. ...y mil lágrimas dibujan en mi cara , cada noche, un te quiero, te quiero, y te quiero
Como fuego
Como el fuego que se apaga de un atardecer en el horizonte, ceniza y rojo, deshaciéndose, al filo de la línea de tierra, a poniente. El frío va envolviendo tu cara y tu cuerpo, echando de menos la bufanda del abrazo que me regalaste, en el cuello y en el alma. Sin más día que ver, con la noche por delante, que promete fantasía. Y promete soñar. ¿Que te voy a decir? Así no me gusta estar. Quiero sentir una mano amiga, una mirada limpia. Una música suave en mi cabeza, y la delicadeza de tu amor. Y como el músico abraza su guitarra, y suena en su memoria la balada del final.
Demasiado tarde
Ahora es demasiado tarde, y ya no deseo vivir más.
Tanto afán, tanta lucha desplegada, tanto tiempo, que en el intento se esfumó toda la vida.
Y es, en este momento que aún nos espera el sprint final, cuando no queda nada con que soñar.
El silencio atronador, la luz azul, el frío violento, la fuerza fallida, el corazón parado, la mirada perdida, la voluntad disuelta.
En un rincón sentada, acalambrada, hecho un ovillo de dolor, imposible estar erguido. Solo un brillo en la mirada, la alegría de ver esa cara, esa voz amiga, de la familia, que al paso te da la caricia justa, el cariño que añoras, y que debes administrar bien, pues tardará en volver esos mis ojos preferidos.
Y la rabia, a veces, por dentro, no es suficiente para poner fin a la tortura.
¿Por que está insistencia desmedida, si solo necesito un poco de dignidad, y que la calma me lleve a mi final, agradecida?
Esto no es vida
La carta que nunca escribí
La carta que nunca escribí, y que nunca has leído.
Es tan difícil cruzar una mirada con alguien descubriendo lo que para ti es tu mundo, que cuando la encuentras y la pierdes, nada te vale de consuelo.
Tantas veces fue imposible, que me doy por fin vencido.
No hay rencor alguno, sino pena. No hay culpable, sino yo mismo.
No fui capaz, dándolo todo, de crear un sueño perdido.
Hoy llevo el corazón parado, en busca de un nuevo sentido. No sé estar solo, pero a ti nunca te olvido.
Llevo tiempo exhausto, pedaleando un tándem con un asiento vacío. Llegó para mi el fin de etapa. Siento como lentamente el cuerpo me dice basta, como lentamente me derrumbo, me invade el dolor y el frío.
Me quedan, así, pocas cosas por hacer. A su término y conseguido no ser imprescindible, será el momento de salir a buscar mi destino. De “hacerme transparente” para no hacer ningún ruido. Y escapar a otro mundo, otra vida de gato y desaparecer diluido.
Todo ha terminado. Y los ojos en lágrimas no deciden lo que he vivido.
Sin contacto, sin heridas.
Sin ilusión, sin razones, sin esperanza, sin corazón. Sin futuro, sin sentido.
Sin rencor, sin culpable.
Solo, sin olvido.
Es la carta que nunca escribí, y que nunca has leído.
FIN
(A la mujer que he perdido)
Soñar caminos
¿Que extraño si estoy solo?
Hablar contigo.
Que te ocupes de mi,
y yo de ti.
Los abrazos.
Que curiosees en lo que hago.
Interesarme por lo que haces.
Compartir lo que piensas,
aunque no estemos tan de acuerdo. Sentirte cerca.
Respetarte
y sentirme respetado.
Ser la fuerza en tus proyectos e ilusiones. Viajar.
Nunca estar solo
incluso cuando no estás conmigo.
La luz.
Tu olor.
Tu calor.
Tu mano en la mía,
y tus labios mientras me miras.
Tus ojos cerrados.
Tu caminar de lejos.
Volver a ti.
Juntos sentir amor.
Sácame de este infierno.
No sé estar solo,
sueña un nuevo camino para mi, para ti.
Pez globo
Sensible, vacío y asustado
como un pez globo en peligro.
Mirándome el ombligo.
Aburrido y solo.
Así me siento cada día
mientras sueño una fantasía.
En la que tú.
estás junto a mi.
Pero la soledad es
la única compañía.
Imagino la fisonomía
de tu sonrisa más feliz.
Y duermo solo
y soy el dueño
compartiendo mi sueño
del camino contigo.
Un nuevo año empieza.
Y ya tengo en mi cabeza
los planes de viaje.
Sin nada de equipaje, contigo.
La aventura se abre
delante de los ojos.
Mirándote de frente.
Con sorpresa.
Estoy en el obrador de sueños.
Amaso recuerdos y visiones.
Y luego invento canciones
que siempre me hacen reír.
La noche es azul y violeta.
Reflejos en una pared.
Espero despacio a que amanezca.
Dibujando tu rostro de nuevo.
Y atravieso el espejo.
Dejando atrás la historia.
Congelada en mi memoria.
Siguiendo la luz otra vez.
Siempre esperar alguien.
Nunca dejar de querer.
Todo el cariño es poco.
Mucha risa por hacer.
Mucho tiempo por delante.
con el alma al hombro.
Mucho de dar amor.
¿A quien?
Escalando pendiente abajo
En un mundo al revés
que se me dió la vuelta.
Después de escalar siempre
al filo mismo del abismo,
hoy siento que bajar
es más difícil.
No fue nada
el esfuerzo de subir,
con las fuerzas que gasto
en aferrarme con uñas
y hasta con los pies,
pendiente abajo.
Con lo fácil que es morir
que difícil vivir así,
aferrado a una vida
que ya no te pertenece,
si no llevas en tu mochila
tu medicina de amor.
Con lo temprano que empecé
en esta lucha ilusionante,
y lo rápido que viajé,
cometiendo errores y aciertos,
el final lo he encontrado
pronto y extenuado.
Ahora solo busco
un refugio y respirar.
Encontrar la tranquilidad
en esta escalada invertida,
donde aferrarse no vale de nada,
si no encuentro tu abrazo en una esquina.
Esperados
Oigo música mientras espero.
Y mezo mis sueños despacio
con el mar en calma.
la brisa suave de hoy.
El sol que presiento.
ilumina mi sonrisa.
Y hace de bálsamo.
a este tiempo muerto.
Nada detiene los sucesos.
La vida es implacable.
Se abre paso a empujones.
Y los pájaros no paran de cantar.
Este año cantare.
Desde dentro con los ojos cerrados.
En el horizonte infinito.
Del cielo y el mar.
Allí donde tú estás.
Y doblare las voces.
En delicada armonía.
Y ecos interminables.
Que abrirán el corazón.
Cerrado a cal y canto.
Dejando que atraviese.
Tú viento de amor.









