Se me fue la vida
Duro bastante.
Y luego, en un instante
parece que se esfumó
Quebrado el esfuerzo
de seguir peleando
La ilusión fundida
en un pequeño desliz
Y ahora,
Que solo puedo ser feliz,
desojando el acertijo
De si no quiero, o si
Conciliando un sueño
Conciliando un sueño
Un sueño de vida
De vida loca
Loca
de Amor
Un consejo que te dieron
Quien aconsejó
Que se abriera un abismo
Entre los dos
Y la tranquilidad
Que tanto buscamos
Se lograba
Cada uno por su lado
Se equivocó
Se equivocó
Se equivocó
Si al volver de una esquina
Viste una rosa
Y te miró
Que loco se excusa
Y agradecido
La aparta.
Se equivocó
Se equivocó
Se equivocó
Y ahora que estamos
Cada uno en una punta
Cuanto duele!
Que te extraño!
No tiene duda
Se equivocó
Se equivocó
Se equivocó
Dame tu mano
Marques
Que voy a leer
En tu palma
La historia de amor.
Y un romerito
Se equivocó?
Se equivocó?
Me la leyó.
Amor a título póstumo
Fuimos amantes
a título próximo
Cogiendo la mano del verano ardiente (tórrido)
de camino empinado
casi de puntillas
En el final del duelo
Aquí en mi pecho
Donde se encierra el secreto cada instante
Después, un tiempo de amantes
Secretos y prófugos
Escondidos de todos en penumbras.
A cielo abierto, radiante aventura.
De playas oscuras, a la luz de la luna.
Volando a ras del suelo
enredado en tus brazos
Soñando un mundo perfecto
Somos Amantes a título póstumo,
siguiendo el consejo del prófugo
de la carcel de amor en tus mejillas
En el principio del cielo
Allá en el horizonte
Donde aparece el sol cada mañana
Y por ti Vivo. Y por ti doy lo que tengo
Y muero de amor
Espera
Espera
Dulce y eterna
Espero que llegues pronto
Y que el final sea corto
Llegaremos a un acuerdo
Que nos valga a los dos
Hasta aquí llegue con esto
Pero a ti te queda mucho
Que ahora empieza
la mejor de las fiestas
en la terraza junto a la piscina
Los mejores amigos
rodeando tu persona
Y la brisa suave
Que acaricia fresca
tu cara resplandeciente
Sentada en la hamaca,
mientras miras al mar.
Te vi
Ayer, cuando bajaba de la casa del campo, en mitad del azud de Aljaima, que ahora está mas lleno de lo habitual en estas fechas, te vi. Tomaste la forma de esfera de luz. Con texturas de flor del cardo, brillante. Tenias un buen tamaño. Imposible no verte mientras enlazaba las curvas de la carreterita que me llevaba de vuelta.
Estos días de mitad de verano noto tu presencia con mas fuerza. Esa sombra que pasa rápida a mi lado. Ese leve chasquido detrás de mi. No me asusta, es que me inquieta sentirte tan cerca y no poder mirarte de frente, con calma, a conciencia. Tengo tantas cosas que contarte, tanto que decirte. Quizás una mirada larga, sostenida, sería suficiente. Y es que veo tantas cosas, el mundo en la mirada, que quiero contar, compartir. Hay tantos mundos como miradas. Tantas miradas como personas diferentes. Solo pararse un minuto y mirar.
Y viniste. Nos sentamos ya de noche, buscando el fresco imposible este verano. Y hablamos relajados, despacio. Me diste tu paciencia, tu confianza, tu mano generosa y dulce. Con la brisa fresquita ya de la noche vino el abrazo sanador. Me desnudaste el alma un poco más.
Me gusta tanto tener ese minuto contigo, y compartir, amor
Derrumbe
Y en mitad del bombardeo diario que me acosa, todos los días de madrugada me pido para mi que no se me derrumbe estrepitosamente este cuerpo que me sostiene. Que me aguante los otros diez años más, que me auguró mi MC que necesito en forma antes de relajarme.
Y mientras lo hago todo para conseguirlo, cada día duermo menos, intento no parar de caminar, lucho contra mi memoria flaca escribiendo, y desespero en la soledad creciente.
Cada día más consciente de mis pinzamientos cervicales, mi manguito de rotadores, los hormigueos en las manos intensos, las dos hernias discales lumbares, la artrosis de las rodillas, él asma y la alergia, la hipertensión, y como novedad lo que me callo; y lo que vendrá. Y la depresión de no poder con todo, al menos a tiempo.
Casi sin recursos y con más cargas que ingresos, estoy pagando un alto precio a mis atrevimientos.
Difícil tarea tengo, cuando hay tanto por hacer aún, y tan poca ilusión y tiempo.
Sin amor que incendie mis días, muriendo de amor cada noche, cada vez más sensible y más vulnerable, y sin sueño.
Cada vez más cerca del fuera de juego, y con tanta gente dentro.
San Juan
Ya son las doce.
De la noche
Mágica de San Juan.
Saltar por encima del fuego
Doblegar el miedo
Superar lo pasado
Renovar compromisos y planes
Bañarte a La Luz de la luna
Soñé que ando
a oscuras
al borde de la playa
con los ojos cerrados
Sin parar
hasta desvanecerse esa imagen
Otra vez solo en la multitud
esperando el milagro, un año más
Felicidades a los que creen
porque lo tienen más fácil
A los que son queridos
porque este primer beso
de otro año de amor
es el camino infinito
hacia la felicidad
Noche de deseos y promesas
De media luna menguante
De dudas e interrogantes
que no se despejaran jamás
Noche de peregrinación a lo imposible
Fiel a lo utópico
ficticio y absurdo
Imagino viajes
interminables que siempre
acaban en ti
Loca
Imbéciles más o menos
Imbécil utilizado como insulto, como forma de violencia faltona, sin respeto. Cuanto más énfasis ponen en decirlo, menos razones tienen. Y más me gusta recibirlo.
Hay otras formas de llamar imbécil. Como tú amigo que, ante un plan descabellado, te pregunta ¿pero tú eres imbécil? , con el deseo de que entres en razón, y desistas, claro.
O el de tu amor despechado, que ante un despropósito, un engaño burdo, o tu ataque absurdo de celos, te lo suelta con desdén ¡tú eres imbécil!
Y está el de tú madre, desde el cariño, el de tu maestro desesperado, el de tu jefe enojado, el de el obispo en el púlpito, el de tu diputado exaltado, ….
Imbéciles todos.
Imbécil?
Me refiero al imbécil de vocación, no al tonto de nacimiento.
El otro, el de vocación, aunque tiene posibilidades de formarse, tener criterio y dejar de ser tonto, le conviene más seguir siéndolo. O haciéndoselo.
Ese es insoportable. Si además sigue una causa con fe ciega, se convierte en un esbirro. Y hace daño.
Esos se creen superiores, y te llaman tonto o imbécil porque eres generoso o desprendido, porque no te importa ceder ante los demás.
Pero a mi no me importa ser tonto por dar. Lo soy a toda honra. Y en eso soy muy imbécil, quizás.
¿Alguien más se apunta?









