Despedida

Ese momento 
solo mío, solo tuyo
Escucho latir el corazón 
Y el silencio.

Dolor de entrañas
que no comparto
con nadie

Angustia final
que encierro 
solo para mi.

El aire
me da la vida
y viene escaso

Me despide
Un suspiro
sin réplica.

Un beso frio
y la mirada
ciega.

La vida y la lluvia
no para por nadie
la luz de la luna
vino a alumbrarte.

Amanece suave
el cielo encendido.
Comienza otro día.
No debes pararte.

No debes pararte.
No debes pararte.
No mires atrás.
No voy a olvidarte.

Tesoro ganado,
déjalo en el camino,
nada vale ahora.
Solo haberte querido.

Solo haberte querido,
haberte tenido,
haberte sentido,
Amor.

Desconfínado de todo

El mundo que viernes 
Más allá de un martes 
o un jueves cualquiera 
Lleno de distancia 
Y vacío de nadie

Así cada semana 
de cada mes que quieras 
Esperando cambie la marea 
y el viento sople de levante suave 
Que acabe la ansiedad 

Ahora 
Todo lo que viernes 
se va al día siguiente 
Sin que pueda decirse 
nada nuevo. 

Y miro de reojo 
que no te acerques
Por fin acostumbrados 
a esta normalidad nueva 
que nadie quiere 

y acepta todo el mundo 
a regañadientes sin chistar
Aterrorizados por el contagio 
de una pandemia a medias 
entre el interés y la salud 

que entre todos debemos 
llevar a cuestas, sin entender
lo que tenemos que hacer 
Si elegir de una vez 
a qué lado morir 

si de hambre o enfermos
Los derechos derogados
en defensa del interés común 
de un puñado 
que decidieron por todos 

sin preguntarnos 
Y se apartaron enrocados
tras de una visión trascendente 
donde unos pocos deciden 
quien cae o continúa en el frente 

Todos siguen obedientes 
O condenados por insurgentes

Un solo pensamiento 
Sobrevivir 

Un solo mandamiento 
Someter

Un nuevo orden 
el poder concentrado

Injusto
Esto no es vivir 
Con miedo no es vivir
y sin embargo ...

Maldita

Maldita 
la duda. 
La mía. 
La tuya. 

Maldita 
la pena, 
que guía 
la furia. 

Maldita 
memoria, 
que sigue 
cautiva. 

Maldita 
la arena, 
que cae 
cada día. 

Maldita 
la sangre. 
Inútil. 
Pérdida. 

Bendito 
el perdón 
de tan grande 
Corazón. 

Bendito
tu amor
y el mío 
de los dos.

Te lo cuento

Érase una vez, Caperucita Feroz y la Lobita Roja, que se cruzaron en el pasillo largo de un edificio de oficinas. Y de tan estrecho que era no tuvieron más remedio que hablarse 

  •  Perdón, dijo la Lobita Roja
  • ¿Que quieres? ¿no ves que voy a pasar?
  • La Lobita Roja, enrojeció de vergüenza aún más sus mejillas, y con ese tono bajito y sensible de su voz, le contestó : pos passa, cariño. ¡Nové la niña! 

No siempre las cosas son de una única manera. Imagínate tú.
Fin del cuento.

P.D. Tan segura estaba de su capacidad de abusar, que continuó insultando. Al ascensor ya no llegaron. Enzarzadas en un conato de bronca, Caperucita Feroz le arreó una patada a Lobita Roja que le partió una uña. Y se marchó dándole la espalda enfundada en su capita amarilla.

¿continuará?, en plan story colletion

Corazón mutilado

Una parte de mi 
llega mutilado. 
El paso de la vida 
te va dejando heridas, 
recuerdos imborrables, 
señales de la dicha 
también. 

Y ahora es imposible 
disimular las cicatrices 
que adornan tu cara 
y tú espalda vencida. 
Esperas mantener 
la ilusión intacta 
aún. 

¿Que cielo cubierto 
esperando la lluvia?
¿Que amanecer radiante 
abriendo el día 
de par en par, 
indicando el camino 
siempre?

¿Que fuego encendido 
en la noche, 
a su cálida compañía, 
atrae un abrazo perdido, 
dejando a un lado las dudas 
a lo desconocido 
ahora?

Tan solo tú mano 
extendida hacia mi, 
asaltando mi vergüenza, 
me decide a tu encuentro, 
sin más argumento 
que la sonrisa 
cierta.

Sin más equipaje 
que la experiencia, 
con todas las ganas 
de hacerte feliz; 
en compañía sintiendo, 
en confianza 
vivir.

Amor 
Corazón mutilado 
Mirar
a los ojos
transparente 
Soñar 
Reír 

El tiempo que tengo

Me gusta cantar 
Y sonar la guitarra 
Volvería a colgar 
notas en cada palabra 

Veo la vida pasar 
y para eso llegue tarde 
Perdiendo la memoria 
iré a leer para no olvidarte 

Soñar viajes desconocidos 
de aquí al lado de mi casa 
Volar alto siempre cogidos 
sin perdernos la mirada

Y una página en blanco 
me espera tan tímida 
La historia que invento 
se escribe fácil si nace sentida 

Pasará este día 
y mañana no me acuerdo 
Este río tan largo 
tan intenso, me dejo casi seco 

Los ojos me brillan 
la sonrisa te entrego 
no se quien eres, mi niña 
pero se que te quiero 

Último cuarto

...
Ahora quiero explorar otras vías. 
La importancia puesta en el corazón. 
En las emociones desatendidas. 
Los gestos de cariño aplazados. 

En los amores perdidos. 
Y las causas imposibles. 
En los envites sin tiempo. 

Contemplando la vida  
a colores con detalle 
con cariño. 

Apretando los riñones  
a los abrazos desconocidos  
pero tan sentidos. 

Regalando mi humildad  
a quien me la pida  
a cambio de nada  

que le sirva mi ayuda 
y mi amistad de por vida. 

Entregado a todos  
sin reservas ni medidas. 

El placer de darme entero  
sin nada a cambio  
que me tenga a cuenta. 

Solo guárdame el secreto  
que nadie sepa  
que te servía. 

Y todo el mérito fue tuyo  
como escudero atendía  
 y te entregaba mi tiempo  
para tu alegría. 

Ojalá todo fuera  
como sueño  
algún día.