Angosto 2


Después a recorrer el Paseo de Reding, único con sus casas inglesas, su cementerio inglés, su pequeño hotel Los Naranjos, donde me sentí en casa, la calma en este momento. 


He iniciar la subida a la cuesta de Gibralfaro, a su castillo y el Parador.

Es increíble el olor a Pino y brisa de mar, subiendo a Gibralfaro a primera hora de la mañana.

Allí me espera la gaviota, en lo alto de una lámpara, observando con descaro.

Y la mirada, a vista de pájaro, del perfil mutilado de la Catedral y la línea de horizonte difuminada de la bahía.
La memoria enlaza con finales de feria, de café y risas.
Con visitas de mis primos de Sevilla y sus gemelas, jugando en el suelo de la terraza con mi pequeña.
De cena con las titas, hermanas de mi padre, en pareja, llenas de vida y de risas, y de sorpresas.
De miradas infinitas, detenido el tiempo, y besos suaves, sin vergüenza, de sabor autentico.



…. un suspiro.
Y me voy al centro, a buscar más, que seguro encuentro.

Angosto 1

Hoy temprano me fui de vuelta por el camino recorrido hace 33 años. 
Vestía, entonces, de chaqueta y corbata, y lucia un bigote poblado, intentando esconder, sin duda, la cara de niño.
Por el paseo marítimo, Muelle Heredia hasta el puerto, El Parque, y La Farola.
En la Malagueta, recorrí despacio por donde pisé, intentando sentir, a pesar de no ir descalzo. Y lo conseguí a las puertas del edificio Calafate, donde en su planta 11, creo, comenzó una etapa intensa de la vida.
Otra más. 

Un café de esquina frente a la playa del Antonio Martin, de esos con mensaje en el azúcarillo, que guardó con cuidado en mi cartera:


No se puede dar
marcha atrás al reloj,
pero si se le puede dar
cuerda nuevamente

Será solo un momento

Lo siento.  
Demasiado mayor para empezar.  
Demasiado joven para estar solo.   
Sin esperanza ni aliento para seguir.  
No hay ningún motivo para cuidárme,  
para seguir una vida que no deseo.  
Me gustó todo lo que hice y lo conseguido.  
Y lo perdido, en realidad no me pertenecía.  
Siento el mal rato que voy a darles 
a mi gente, familia y amigos verdaderos.  
Pero será solo un momento.  
Lo prometo.  
Adiós.  
Este corazón se paró.

Merezco

No te merezco, 
Vida. 
No te merezco. 
Alguna decisión  
he de tomar  
sobre esto. 

Perdí la fuerza, 
el entusiasmo, 
no el fuego. 
Y las cosas 
van dando vueltas  
aquí dentro.

Presumo de energía, 
que no tengo. 
De paz que busco, 
y no encuentro. 
Algo he de hacer  
sobre esto. 

He conocido 
una puerta oscura, 
un camino recto. 
Oigo llorar 
a quien quiero. 
Lo siento, 
no puedo. 

No te merezco, 
Vida. 
No te merezco. 
La decisión está. 
Solo esperar 
el instante correcto. 

A qué sabes

¿A qué sabe la soledad? 
A dulce y amargura 
Beso del dragón 
quemando la sonrisa. 

¿Donde vuela tu cabeza? 
Lejos, en otro tiempo, 
ni pasado, ni futuro, 
ni presente, ni oscuro. 

Sentir, viajar sin rumbo. 
Dentro de tu mundo 
no hay ya nada. 
La luz apagada. 

Vienen a visitarme, 
nunca los quise conmigo. 
Figuras blancas sin rostro. 
Sueños interrumpidos. 

Sin fuerzas para rendirme. 
A un impulso de escapar. 
Paralizado observo 
como pasa mi vida. 

Y una lágrima sentida 
escapa mejilla abajo. 
Las manos ardientes 
y un abismo a mi lado. 

¿Que hago? 
Mientras pierdo el tiempo escaso
mirando fijo el fondo 
infinito de la oscuridad. 

Ese frío 
es la soledad

The dream is gone

Ahora sé, en este Julio, 
que el “sueño” terminó. 
Solo el calor y el viento
 fresco de la noche 
junto a la playa, 
queda para siempre 
en mi memoria. 

Ya olvidé los últimos 
momentos angustiosos, 
tiempos desesperados, 
con tanto sufrimiento, 
que no sentía la vida. 
Ahora solo queda 
tristeza infinita, 

y el miedo inevitable 
a la soledad absoluta. 

No se como acabará esto 
no se como despedirme. 
No se como acabar 
y deshacer mi alma 
en el infinito aire 
del cielo azul.
No se como acabará 
no se despedirme. 
No se como acabar 
y deshacer mi alma 
en el aire infinito 
del cielo azul. 

II don't know how it will end 
I don't know how to say goodbye 
I don't know how to finish 
and undo my soul 
in the infinite air 
of the blue sky. 

Abuelo

Bienvenido Mateo

Ser abuelo es un hito vital distinto y especial.
Creo que desenrosca y deja abierto un tarro de sensibilidad guardado bien adentro, que descubrimos con sorpresa en el instante en que tenemos delante esa carita y en brazos ese pequeño cuerpecito tan tierno y tan vivo.
Siempre lo he sentido así, con fuerza.
Hoy lo escribí a mi buen amigo Carlos, con su primer nieto.
Él sentimiento es grandísimo. Solo superado, eso si, por el de ser ABUELA.


Felicidades familia.

Con todo mi cariño, bienvenido Mateo.

Te prometo

Cuando el camino 
tuerce tu destino 
soñado desde siempre

Cuando la mitad 
de tu vida conseguida 
se te pierde para siempre

Solo puedo prometerte 
el cielo lleno de estrellas 
y una lágrima de felicidad

Una noche de risas 
un parque y una brisa 
dulce adorno para bailar
 
Y bailar 
Y bailar, bailar 
hasta no poder más 
 
Y bailar 
Y bailar, bailar 
y quedarnos dormidos 

Y soñar 
abrazados sin sentido 
hasta siempre jamás. 

Cuando el viento 
nos separe divididos
por contrarias direcciones
 
Cuando el tiempo 
te parezca detenido 
recordando las canciones 

Solo puedo prometerte 
el cielo lleno de estrellas 
y una lágrima de felicidad
 
Una noche de risas 
un parque y una brisa 
dulce adorno para bailar

Y bailar 
Y bailar, bailar 
hasta no poder más 

Y bailar 
Y bailar, bailar 
y quedarnos dormidos 

Y soñar 
abrazados sin sentido 
hasta siempre jamás. 

Como dos hojas 
desprendidas sin querer 
unidas sin saber 
por el viento
Y soñar
volar

Desquiciado

Así ando. 
Desquiciado. 
Empeñado en callar, 
en hacerme daño. 
Sin sangrar, 
encharcado el corazón 
de venenos únicos 
para destruir 
lo que queda de mi. 

Encerrado en mi cabeza 
un solo pensamiento: 
Imposible. 
Y discutiendo para mi solo 
un sueño 
no cumplido. 
Un sueño
de amor perdido.

Ahora, ahora, 
susurro en silencio, 
rompiendo el viento 
suave del amanecer
recién encendido 
El cielo de rojo 
y amarillo 
alumbrando con su brillo 
este mar azul, azul.