Esquina

No se que esquina torcí hace poco que últimamente todo me sabe a despedida, a última oportunidad de disfrutar el momento.

Y es una sensación muy determinada, muy fuerte, y no admite duda. Como si de pronto me hubiera dado cuenta de que estoy en la última vez que puedo gozar de un encuentro, un amanecer, un noviembre, un salto o un viaje en moto. Como si me fuera a romper y ya no pudiera ser esto que estoy contando.

Algo tendrá el río cuando suena.

Empezó con la animadversión superlativa a los hospitales. Pero ahora lo percibo casi en cada cosa, en cada ocasión, en la última reunión de amigos, en el último abrazo. Así que al entrar en cada casa fuera a despedirme, en lugar de saludar. Y no encuentro donde estar a salvo de esta idea circular.

Excepto que mi corazón sereno está más cerca de encontrarte a ti, amor. 

Es noviembre, el aire huele a castañas, el frío hiela el alma. Lo digo porque …

Al otro lado

Érase una vez un niño feliz que vivía en una casa en el bosque, al lado de un lago. 
De este lado del lago, todo parece ordenado. Hasta que un día, el niño, que mira desde este lado, escucha una canción que suena alegre al otro lado. Se asoma discreto encantado con la música, y ve asombrado una bella flor llena de color y brillo que entonaba las notas que le dejan embelesado. 
¡Que guapísima es la flor! Creo que se ha enamorado. 

Entonces se pone a pensar cómo cruzar el lago. De su casa saca herramientas para cortar un árbol, y construir una barca para ir a ver a la bella flor del otro lado. Rescatarla y dedicarse a su cuidado.
Sin embargo, en un instante aparece junto a la flor un príncipe encantado. Baila sin parar alrededor de la flor, la halaga, la besa, la riega con cuidado. El príncipe es su amigo y vecino del lago. ¿Como no se había acordado? 

Con la madera del árbol recién cortado, construye una hermosa guitarra, que regala a su amigo, el príncipe encantado. Para que la toque a su flor Bella, y no pare de bailar a su lado. 
Y colorín colorado este cuento se ha acabado. 

P.D. La flor creció y se convirtió en una hermosa princesa enamorada de la guitarra y de su príncipe encantado.

Invisible. Un deseo y un sueño compartido

Estoy desarrollando una nueva habilidad: ser invisible.

Al principio me parecía imposible, pero lo he trabajado con esmero, poco a poco, día a día. Y puedo pasar casi inadvertido por delante de personas que me conocían y saludaban con interés. Y ahora me paseo invisible frente a ellos.

Honestamente tengo asumido que ya no aporto ni mucho menos lo de antes, y graciosamente he cedido todo protagonismo. Sinceramente, no me importa, incluso a veces lo prefiero. Sin embargo no niego que, cuando me ocurre con gente que quería y quiero, me angustia. 

Será que aún debo acostumbrarme para cuando consiga ser un espectro, un alma errante que pueda estar entre todos sin que ni siquiera me intuyan. Puede que sea pronto. Así que debo redoblar los esfuerzos para conseguirlo cuanto antes. No quisiera irme sin haber aprendido a no ser advertido, a quedar en paz, sin otra consideración. Y sin dolor. Aún me duele, y eso es síntoma de que me quedan unos capítulos por aprender. Y no queda tiempo. 

Y cada cual sigue en lo suyo, mientras me diluyo en mis pensamientos. 

Me gustaría instalarme bajo el techo de los teatros, en la tramoya, la cúpula y las lámparas, si es que caben más almas y ánimas allí. 

Desde luego en los de Málaga, para seguir disfrutando en babia, embelesado en la música de cámara, de pianos, violas, chelistas y por supuesto violines jóvenes, atraídos por Anna NILSEN y Jesus Reina a su Málaga Clásica eternamente. 

Y encontrar allí el amor que perdí, y la paz que tanto necesito. 

Ojalá Málaga reconozca el valor incalculable del Festival Internacional y respalde sin fisuras este evento anual imprescindible. Un deseo y un sueño compartido.

Caminos de otoño

Después de recorrer juntos, todo el tiempo pasado, ha llegado el momento de que separemos nuestros caminos. Brindemos con vino, estrechémonos en tremendo abrazo, y sin ningún sentimiento de culpa, separémonos y al carajo. 
Toda la intensidad vivida al pie, que nunca fue una carga, no pesó en esta decisión. Pero hasta aquí llegó el camino juntos. Y ahora toca separarnos para unir eternamente nuestro amor. 
Deja un vacío infinito imposible de rellenar, esta ausencia. Simplemente la tristeza anuncia el final definitivo. 
Adiós octubre penoso, que este año fue radiante de luz y con tiempo suave. El mar en calma, en la playa, nadie. 
Por delante, Dios sabe, otro noviembre bendito. Dedícame un ratito, si todo el mes no fuera posible. Quiero expresarte mi amor infinito, en un mes escaso de duración. Ojalá lloviera, amor, y en ti encontrará mí refugio, un abrazo sanador. 
Si deseas, mándame llamar, si no te viniera mal. La música ya suena. El frío viene de camino. El fuego lo llevó encendido, y mi corazón espera. 
Eternamente tuyo.  

Otoño.

La Rocina del alba

Entero

El corazón lleno de heridas
sangrando vida
El cuerpo erguido 
sujeto solo por la dignidad
y la vergüenza 
En un intento de no caer abatido
hasta el final, 
que se acerca. 
El día de no seguir más 
sufriendo
Orgulloso de lo hecho
Humilde 
si todo este esfuerzo 
valdrá (servirá )
Callado más tiempo 
cada día
escuchando latidos
que no son míos 
haciendo oídos sordos
a consejos amigos 
pensando solo
solo, y solo en ti. 
amor 
De Karina Bezkrovnaia

Donde

¿Donde estaba yo
cuando pasaste delante
del portal de mi casa?

Tan cerca y no te vi.  
Y luego te busque, 
te busque, te busque.

Mi trocito de cielo. 
Mi corazón dormido. 
Estás aquí mismo. 

¿Donde estás tu 
cuando te asomas 
al balcón de mis ojos?

Y solo devolviste
una amplia sonrisa, 
de la que me colgué. 

Mi trocito de cielo. 
Mi corazón encendido. 
Estás aquí mismo. 

Un buen trato

Hace tiempo que me apunte a la resistencia. Decidí que aguantaría todo y que nadie notaría mi ansiedad, mis miedos y mi pena. 
En la medida en que me voy haciendo menos necesario, me va ganando terreno a pasos agigantado el deseo de terminar de un golpe con todo. 
Y del mismo modo que decido esto, repaso mentalmente lo que me queda por hacer, sin saber bien que lo que tengo alistado va a ser imposible terminarlo. 
Pero cada vez más cerca, cada vez más vencido, cada vez más decidido a ir al encuentro. 
Nunca emprendo un compromiso de más de un día, del que me libere de inmediato y me dejé manos libres para intentarlo. 
Ya no inicio nuevas amistades ni frecuento eventos que me relacionen con otros. 
Solo estoy empeñado en colocar todo del modo que sea fácil y sin enredos. 
Que no deje colgando demasiados hilos sueltos. 
 Y que el olvido sea inmediato. 
Ese sería para mi un buen trato. 

Los ojos

Dolor, desesperación,  
futuro vacío, sin esperanza,  
permíteme que me vaya,  
y me arranque los ojos. 
Era solo una idea 
para morir. 

Miro y siento, 
respiro,  
alimento el alma,  
caliento la vida,  
coloreo la oscuridad, 
vivo en los ojos. 

Invento las historias,  
que nunca me ocurrieron,  
los anhelos que espero,  
la felicidad que lloro, 
ciego @elmundoenlosojos.