Fue un seis de mayo, a solas que te soñé entre estas olas. Que te escribí por necesidad que mi corazón necesitaba de tu presencia, y no estabas aquí .
Fue una mañana radiante, después de un desayuno sin diamantes, pensando en cómo regalarte. Y vino de pronto lúcida la verdad.
Te extraño con rabia y con dolor, me quema el tiempo, y el temor. Si te olvidaste de mí, en mitad de esta intensidad, si te pensaste que fui algo fugaz.
Mi corazón se me perdió en medio de tu luz. La Luna nos bañó de plata el silencio. Sólo escucho tu latido en este momento.
Hoy me sorprendí despertando a las cuatro y media, de madrugada, pensando en el año 3000. Como organizar una agenda para llegar a ese día transformándolo todo. Como inventar el futuro incierto, para que ese día, sin llegar a tenerlo todo completamente terminado y en orden, como siempre, si podamos celebrar que llegamos al futuro. Y, por supuesto, que ese futuro sea mejor. Estas cosas no se improvisan. Quiero decir, nunca sale nada según lo hemos planeado, pero se planifican. Se enseñan y se aprenden.con calma, con tiempo. Luego según se van torciendo, improvisamos y aparece finalmente el fin, el arte final. Los fallos y defectos, no lo son, o dejan de serlo, para convertirse en parte del diseño que lo hacen único. Y ya está. El tiempo, que siempre juega en contra porque se acaba, juega a nuestro favor, porque se acaba. Llega la fecha, la hora, y se acabó. Levanten los lápices y entreguen el examen, nos decían en clase cuando estudiamos. Pues eso. Un día, próximo, que no veré, llegará el año 3000. Y organizaremos una cena de despedida con un postre feliz de nuevo año, nuevo siglo, nueva vida, historia interminable. Año 3000. Feliz vida.
Intentando ayudar, cayó con estrépito un muro en la ventana, impidiendo ver más los atardeceres rojos, anaranjados de esperanza. Ya no veremos nunca entrar la luna en la noche de más calma,
No fue a propósito, y se cerró súbitamente delante de mi, dejándome a oscuras. Asustado, de un brinco, acabé escondido debajo del mueble pegado a la pared, esperando desaparecer.
Quiero que el silencio y la oscuridad sane esta herida, cierre esa pequeña distancia enorme. Y me despierte cada dia junto a tí. Como hasta hoy, como siempre soñé.
Quiero despegar el vuelo, llegar a casa, y regresar en nada junto a ti, mi hogar, mi lugar donde respirar el aire que me regalas, los planes de viajar directo a la felicidad.
Esa es la urgencia de reponer de inmediato la persiana del cielo, esa puerta en la que miro las estrellas, las nubes que traen lagrimas de lluvia tristeza, amor delicadeza, sueño de seda, que das.
Tienes un ángel en tu interior. Y lo defiende una guerrera con peto y escudo. Déjame ser tu guardia, tu defensa, tu yelmo. Déjame que acompañe tu camino y tu misión. Toma mi brazo y dispon de mi tiempo, que mi vida te pertenece. Que mis ojos te ayuden a ver, y mi oído sea tuyo también. Que mis manos te sirvan, y mi sonrisa provoque la tuya. Que quiero ser y estar contigo mientras tú quieras.