Para qué

Sé cuidarme, pero para que.

Mi futuro ya nunca es lejano. Lo veo sobrevenir a toda prisa.
Y sin embargo, me aproximo a ti. Es puro egoísmo.

Tenemos diferentes tiempos que vivir. El tuyo en ascenso, creciendo sin parar. En lo mejor de tu vida. Alegre, desenfadado, con un derroche de energía fuera de mis posibilidades. 

El mío sin embargo va finalizando. Ojalá nos hubiéramos conocido en otro tiempo. Pero tu tiempo y el mío son distintos. El azar quiso que nos cruzáramos en este momento. Pero no podemos alargar este instante. Solo cruzar unas miradas, unas risas, algún abrazo y morir de ganas. Porque esto se termina, amor. Por favor ¿quieres bailar?
Los vientos te llevan a tu destino más lejano. Ponle coraje y paciencia a los momentos malos, y estalla de alegría en cuanto puedas, porque te lo has ganado. 

Y mientras veo cada vez más cerca el mar azotando el acantilado, no puedo arrastrarte a este naufragio.

Mi horizonte es un mar en penumbras. Apenas lo puedo ver, y sin embargo, lo siento estallar, intuyo la espuma blanca en la playa, el viento de levante en mi cara, las lágrimas del adiós y de alegría por haberte conocido, por la vida que me has dado.

Mar en penumbras

A cero

Me piden que escriba, pero no puedo.

Hoy mis musas no vinieron a verme. 

Hoy el corazón vacío duele. 

La angustia de no alcanzar lo que de mi requiere arrasa el arranque del día, nublado y de invierno.

Hoy me toca luchar con demonios que vienen de dentro. Abrieron la coraza y me han puesto al descubierto de lanzas y venenos. 

Hoy el combate es otro, a vida o muerte, de nuevo. El miedo que arrastra. Esquivar el tiro de gracia, el impulso fatal de saltar al vacío, desobedecer la orden de Final Cut. 

Superar las ansias que tengo de dejar todo 

A cero

Mariusz Lewandowski

De mi, de ti

Sácame de mi todo lo que puedas. 
Yo te quiero dar toda mi vida entera.
Con mi corazón lleno de amor 
Desata la pasión, despide la tristeza.

Sácame de mi todo
Yo quiero darte todo
mi vida entera
Mi corazón lleno
de amor, desata 
la pasión, fuego 
encendido, vuela
la imaginación, ciego
entrego mi alma
a tu abrazo, belleza
dulzura, delicadeza. 

A ti, quien quiera que seas. 
Corazón en búsqueda. 
Solo si te siento cerca
sabré que eres tú, 
alma gemela, 
quien me completa. 

De la cabeza al corazón, con afecto

Mi querido corazón dañado: 

Pensé que el último tren salió. Y apareciste de pronto, mi viejo recuerdo del pasado, como un Velero con todo el trapo izado. Navegando despacio y constante en este mar, ahora en calma, donde estar tranquilo. 

Eso, al menos, había planeado, todo atado. Las manos frías, los pies helados.

Sentí alegria, de nuevo la pasión. 
Y el pánico.

Confundido como un día de sol de invierno helado.

Me siento amarrado. Ven a desatar este viejo corazón encerrado.

Lleno de dudas. Como un zapato abandonado de su par, esperando en la playa ser rescatado. 

Decidir entre ser feliz o pasar de largo. 

Sin perder la cabeza. 
Se que tiembla la voz cuando dices que no quieres locuras, que hemos madurado. 
En este escalón de la vida, sentado.

He de elegir. 
Y es que …

Mi querido corazón, tus noticias siempre me llegan con retraso. 
Creo que nos hemos enamorado.

La Luz

Perdido el sentido de mi vida, solo paso los días sin motivo. Atravesando un tiempo vacío que lleno dando sonrisas y abrazos generosos. Pero es un intento vano, una estrategia de engaño para sobrevivir este camino sin amor. 

Quiero a los míos, a todos. Y quiero a la familia elegida, la del corazón, a todos también. Sin embargo mi corazón sigue vacío. Y ese silencio es turbador. Convierte mi vida en invisible. Las noches en interminables pesadillas.

Observo como, de forma inevitable, se marchita despacio la Luz. 

Esa Luz que solo da la Felicidad. Esa Felicidad que solo encuentras en el Amor, que alienta y alimenta tu vida. Entonces no sonríes con la cara. Sonríes con todo el corazón, con el hígado y los pulmones. Sonríes con el Alma. 
Contemplo con tristeza como elegí el camino más corto para el final. 

Buscando La Luz. 

Diario de un náufrago

Sol de invierno

Sol de invierno que acompaña. 
Y un velero empujado por la brisa 
que se fue sin despedida, en silencio, 
despacio, nadie en la orilla. 

Mar azul, cielo con nubes que se disipan 
al paso lento del reloj. 
Echo de menos tu amor. 
Y espero contento tu risa. 

La vida es una escalera
que subes y bajas, 
aunque no quieras. 

Y en ese trayecto me esfuerzo
para cumplir con tu ruego: 
SE FELIZ 




Sirenas en la niebla

A ciegas, navegando a ciegas, perdido el rumbo, el mar en calma, los ojos gastados, escudriñando en la espesura el rumor lejano de sirenas en la niebla, el sueño de volver, inquieto por descubrir el final. Escuchando sirenas en la niebla, evitando hundir la esperanza, intentando descubrir la salida de esta nube baja, temiendo quedar atrapado en el arrecife. 

Algún grito de angustia, un lamento.

Y luego el silencio. 

Amor otoño adiós

Amor otoño adiós. 
Que quiero vivir despacio e intenso este amor. 
Andar las calles, pisar los charcos, mojar la 
cara con la lluvia de caño. 
Despacio e intenso el abrazo frente a la estufa,     
agarrando el tazón caliente con las manos. 
Y la cara ardiendo, tus pies fríos, 
acurrucados, suplicando esta locura, 
acelerado el corazón, como si fuera la última, 
sin urgencias, pausado el tiempo,  
respirando agitado, acariciando lento. 

Amor otoño adiós 
Que es mi último suspiro. 
Y no quiero dejar herido
este viejo corazón dormido.