Soledad

La soledad. Dulce y amarga. Engancha.

Es adictiva. No compartes con nadie. No compromete con nada. Es desoladora. Es un círculo vicioso. 

La soledad no expande a la persona. La cercena. La estanca. Hay que ser muy valiente para estar solos, pero la soledad es cobarde. Y acrecienta la cobardía.

Es conservadora. Nunca arriesga nada. Es oscura, y temerosa. 

La soledad es paciente y temosa. No tiene prisas. Esta acomodada. Es falsa. Y mentirosa. No da felicidad, pero facilita la supervivencia.

Es de poca ciencia, y creatividad nula.

La soledad es vacía y triste. Es monótona. Es cruel.

Es el fondo del pozo donde resbalan todas las conquistas. Y los fracasos. Y las miserias. 

La soledad es parca y austera. Es gris, con ojeras. Es senil, embustera. Es arrugas en la piel. Y agria el carácter.

Es oscura. No me gusta. Es traicionera. Y engañosa.
La soledad es otra cosa que no se quiere nombrar.




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Dudas en el aire

Hoy he dudado.
Llevo todo el día reconsiderando la idea de salir a esta aventura, un camino tan extenso y difícil. 
Sin recursos ni planes cerrados. 
Dejando atrás mi casa, mis hijos y nietos, con todas las incógnitas abiertas. 
Dejando a médicos y tratamientos a medio camino sin terminar. 
Dejando gestiones y finanzas sin organizar. 
Dejando amigos sin despedir, sin ver por última vez. 
Dejando todo a medio andar, como si fuera un ensayo de una muerte prematura. 
Como si de pronto desapareciera de la que fue mi vida, y lo dejara todo tirado.  
Como si fuera real y el tiempo se me haya echado encima, y esté a punto de acabar. … y de empezar.

 …Es para dudar. Pero ha sido lo normal. Nadie quiere salir de su zona de confort. Ha sido durante todo el dia de hoy. Y el día va a terminar. 

Mañana quedarán apenas seis días para la partida. 

Y sin pausa suenan en mi cabeza “En el Aire” a Vanesa Martin 

Sobre la arena

Sobre la arena 
de la playa bonita 
deje mis lágrimas por ti 
Una noche de julio 
Un día cualquiera 

Mirando salir el sol
radiante 
abrazado con rabia 
a una promesa 
un ruego estéril 

Nunca me sentí tan solo
como aquella mañana
mientras rompía la oscuridad 
tiñiendo rojo anaranjado 
Aquel cielo de fuego 

Miles de días fui allí 
a ver amanecer otra vez 
Todas las que volví a ver 
me hicieron feliz 
Como predijo 

Sobre la arena 
de mi jardín de olas 
te prometí de rodillas 
Por siempre 
Y así estará en mi corazón 

Flor

Eres flor blanca 
toda mi atención. 
La pasión que ciega, 
la belleza. 

De paso hacia el futuro 
más incierto, 
prometo, prometo 
no perderte de mi lado 

Acaso no fuimos 
agua de lágrimas y risas, 
felicidad, incertidumbre, 
acuñándonos la brisa. 

El frío intenso del tiempo 
pretende con fuerza 
romper la promesa 
sin más argumento que el tiempo

De tu mano mi amor 
encontré mi sentido, 
mi paso lento, 
mi vida. 

La vida

El cancer me quito 
Lo que más quería, 
y me dejó 
lo que más quiero. 

La vida 
La vida, preciosa 
La vida. 

Y pasear de la mano 
que anhelo, 
me dio la posibilidad 
de jugar otra vez. 

La vida 
La vida, preciosa 
La vida. 

Y que me llamen 
abuelo. 
Cuanta ternura 
guardada para ti. 

La vida 
La vida, preciosa 
La vida. 

Renunciar a todo 
volver a andar. 
Desnudo de nuevo, 
corazón. 

La vida 
La vida, preciosa 
La vida. 

De viaje, 
el viaje 
sin más bagaje 
que amor. 

Y una lágrima 
sentida
desde el pecho: 
Tu alegría. 


¡GANAMOS!

Montaña

Carta al corazón de mi amigo cubano. 

Estimado amigo: 

Quiero que estén capeando con salud la dichosa pandemia. Reparta mis saludos a toda la familia y amigos.

Espero que, pasando de puntillas sobre la política, el nuevo rumbo del “primer país del mundo” ayude a mejorar la vida en casa. 

Nadie es capaz de derrumbar una montaña de escombros hecha durante más de 50 años de cruel guerra fría y desencuentros.
Es imposible materialmente deshacer infinitas micro_historias de dolor y sufrimientos en las dos orillas de la costa, agrandadas por el altavoz de la conveniencia política a ambos lados.
¿Como reparar los daños de escalar esa montaña, produciendo el abandono y desarraigo de tus orígenes?

Pero, por difícil que parezca, creo que es más que posible construir un túnel que atraviese de momento esos 50 años, que permita escucharse a ambos lados, convencido de que hay más causas en común que distancia, y que procuraría ventajas personales, familiares e intelectuales en las dos orillas. 

No es aceptable más tiempo de embargo, ni más tiempo de pensamiento único empecinado, que solo han traído consecuencias devastadoras. 

Y es, mas que importante, imprescindible, que la intención, el esfuerzo y la determinación estén en ambos lados. 

También habrá que visualizar en este tiempo la necesidad de alguna renuncia y cesiones, en las dos partes, claro está, si se quiere conseguir el objetivo. 

Necesitan crecer personal e intelectualmente hacia el siglo 21, sin con ello perder su esencia y sus costumbres.

Eso es posible con esfuerzo y constancia, siempre que visualicen las ventajas. Y esto también depende de la comunidad internacional y de su entorno, que debe visualizar las ventajas de aperturar e incorporar esa cultura hacia el siglo 21.

He conocido, como sabes, a personas bellísimas, a familias entrañables, a juventud radiante y a madurez experta en Cuba. Todos con la ansiedad y la incertidumbre del futuro. Convencerles de que es posible mejorar serenamente, aceptando su pasado y construyendo su futuro_embajador del porvenir que quieran para ellos, es un proyecto enorme. Pero empujar a ese país hacia adelante, bien merece el esfuerzo. 

Espero que reciban el trato que se merecen, y prenda con fuerza el entusiasmo desde el respeto a lo vivido y con la esperanza de conquistar un nuevo paradigma. 

Ojalá así fuera. Cuenten conmigo.

Siempre suyo.
Un extremeño.

Mimama

Mi mamá me dijo que ha dejado de cantar.

La vida, que pasó volando, le ha llevado a preocuparse más por los demás que por ella. Y con tanta intensidad, de pronto se dio cuenta que ya no era como se recordaba, que apenas reía, que ya no cantaba.

Me lo decía ayer con pena.
Se acordaba que en casa de su madre, cuando tocaba recoger la cocina, lo hacía con la copla “Francisco Alegre y olé“, y se reía. Y planchar con su cantinela. Y caminaba por la calle con el sonsineque. Y recordaba a su madre, que a pesar de su historia, cantaba coplillas como  ahora las canta Pasión Vega.
Ponme una de esta, Luisito,  como mi madre la cantaba, como mi madre…

De pequeños, recuerdo un regreso de visitar a tía Engracia, andando por un camino hasta casa. Nos alcanzó la noche, y alguno protestábamos por que teníamos miedo de la oscuridad. Y nos pedía mi madre, “canta niño canta, que el miedo espanta” . Y cruzando la noche cerrada, cantando llegamos a casa.

O cuantas veces de viaje en el pequeño “robertito”, un Renault4L sin radio, por supuesto, entretenía a seis niños, cantando una detrás de otra, hasta llegar de un largo viaje. 

Y a los hijos nos enseñó, claro. Maribel “debutó “ en Lopez De Ayala “en los brazos de una Virgen”. Jose Manuel tiro de blues, Paco con la flauta, a mi me enganchó la guitarra, y Jesús destiló todo, y desde muy pequeño a la rondalla de pulso y púa, y enseguida a la tuna “canalla”. … A Juande, … le gustaba el fútbol, y el pobre mejor que no cantara… era “sintónico

Y ahora nos damos cuenta de que ya no canta mi madre. 
Pero hay que animarla y que se ría. 
¡Pobre de nosotros, si mi madre no cantara!

Contigo soñé

Hoy soñé contigo.
Con todo 
el corazón partido, 
el tiempo perdido. 

Y la luz oscura de la noche 
escondió las lágrimas. 
Rabia y tristeza,
solo en mis páginas.

La sonrisa más sincera,
lo que vivimos juntos. 
Soy un enfermo mental 
de amor, brutal e inmortal.
Sin final.

¿Será amor eterno?
Si no fuera, será definitivo. 
Muero de ganas
de tenerte conmigo.

Una nube oscura 
tapa la poca luz
de la luna llena,
soñando. 

Y no me deja pensar bien
lo que quiero y no debo,
imaginando como será
amanecer.

El de ayer, el de hoy, 
El horizonte encendido 
donde te vi los ojos de miel
por última vez. 

No hay más frío 
que el que tu pasas.
Cuanto más tiemblas, 
más ganas tengo 
de abrazos y besos 
de abrigo. 

Y tus ojos cerrados 
me miran. 
Y tus labios temblando, 
castigan. 

Mi corazón se rompe 
cuando me dices 
mi Vida.

Navidad

La Nochebuena es la oportunidad de estar con tu familia más íntima, de encontrarte, casi sin querer, de frente con los sentimientos más tiernos e intensos que tu corazón pueda demostrar. Un buen momento para saludar a las nuevas incorporaciones.

También es una noche en la que, inevitablemente, te aparecen en el recuerdo las ausencias más íntimas. Has vivido todo el año enredado en mil cosas que te han despistado de su presencia eterna.

Así que la noche se presenta con la sensibilidad y la ternura a flor de piel. En la mejilla irrumpen sin querer unas lágrimas limpias y puras de amor.
Son de emoción, de felicidad y de recuerdo. Con toda la alegría y la esperanza, la aventura y el misterio.

Son mis perlas de amor de navidad.
Siempre con el mundo en los ojos. 

Y las quiero compartir contigo.
Feliz Navidad.

A las andadas

Volveremos.
Volveremos de forma tozuda a las andadas, tropezando torpemente con la misma piedra.
Y así una oleada tras otra.

El efecto llamada de salir a la calle pitando, de juntarnos hasta estrechar la distancia de seguridad, casi a tiro de un abrazo. Ese efecto llamada supera los miedos, nos hace olvidar los peligros y nos mete de lleno, otra vez, en el problema.

No puede haber duda que, a pesar de las vacunas diversas e inciertas, empezaremos el año nuevo contagiados y contagiando.

Mi madre, que es maestra, cuando de pequeño lloraba desconsolada e incansablemente hasta olvidarme de por qué, se “inventó” un término que aún me acompaña. Me decía “no seas temoso”.

No tenemos remedio. Nos quejamos, nos espantamos de miedo, escandalizados nos ponemos “temosos”. Y luego nos juntamos abrazándonos y contagiándonos en otra nueva oleada, de la que solo cabe esperar a contar la incidencia … y los muertos.

Y luego, de nuevo emocionados y “temosos”, quizás gritaremos ¡que vivan los muertos!

Bienvenido año nuevo 🪅