Dentro de una pecera
tengo mi reino.
Parece infinito.
Inmenso.
Y cada vez que salgo a explorarlo
una barrera infranqueable
me impide hacerlo.
Puedo mirarlo trasparente.
El horizonte es tremendo,
pero no puedo tocarlo.
Mi reino se hace pequeño,
de pronto .....
Pero no limita esa barrera,
el mundo en los ojos
alcanza más allá
donde solo llegan los sueños.
Autor: 21siglosofia
Estoy permanentemente en babia, donde habito.
¿La razón por la que escribo?
“… yo no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero mañana muero, y hoy querría aliviar mi alma.”
Edgar Allan Poe
Volver a ti
Solo pedía treinta días de amor eterno,
con la esperanza de que durara siempre.
Y la certeza se abrió el camino más difícil.
Ni un solo día concedido después del fin.
Ahora me toca a mí afrontar el desafío.
Sin más ayuda que un punto en el infinito horizonte.
Y no perder el rumbo ni la compostura,
para alcanzar lo que siempre busque, no se donde.
Sin ceder ni un ápice en mi viejo empeño,
no ha llegado aún la hora de desistir.
Cuando todos los cabos estén atados,
empezaré a pensar qué sentido tiene insistir.
Si vivir siempre fue inmensamente bello,
intensamente quiero
volver a ti,
amor.
Imagen.- El eterno retorno, de Carmen Salazar
Noviembre eterno
Precioso noviembre,
me pediste ser para mi.
Intentarlo.
Acepto encantado.
Triste e intenso.
Ojalá llueva.
Nunca quiero que termine
este nuevo mes.
Y entre mañanas de frío,
paseos interminables
en un mar de hojas secas,
abrazos estrechos,
siempre envidiarte
tu fuerza, y tu belleza.
Tristeza de amor perdido
y recuperado al fin
sólo para mi.
Tristeza de amor eterno
y perdido al fin.
Solo sin ti.
Y la penumbra
La noche cae despacio,
la tarde se hace interminable
sin una confidencia
ni una sola opinión
que compartir.
Y la penumbra
inunda mi alma,
como si fuera una sala de esta vida
que va quedando a oscuras
sin ti.
Lluvia suave
que cala poco a poco.
Melancolía alegre.
Recuerdo imborrable
de un mundo que escapa
Pero no llueve.
Y se acerca el invierno.
Encender el fuego de hogar.
Y llorar.
Hasta siempre, si no estás..
Gotas de lluvia en un cristal.
Frío y soledad, sin más.
Todo tiene un precio.
Sin límite, si estás tú.
Es recordar.
Perdido en otoño
No sé en qué día vivo.
No tengo planes para después.
No quiero nada más en mi vida.
Y te quiero, sin medida,
vacío y color melancolía,
verde fresco y encarnado.
Calor en las mejillas.
Y una lágrima encendida
a la luz de otoño, la brisa fría
entre los árboles, a la orilla del mar,
un beso de amor derramé.
El Lagartijo y la Hormiga. Fin del cuento
Descubierto al fin,
perdí mi piel de lagarto,
y crecieron las alas a tu espalda.
Con la última luna de verano,
un beso iluminó
tú verdadera figura.
Eres princesa de cuento.
Eres sonrisa y entusiasmo.
Mi Campanilla brillante,
déjame ser tu Peter Pan.
Y volar juntos
a ver nuestra luna brillante
tu corazón más grande,
pintado en mi cara
una sonrisa de amor,
por siempre jamas.
...
Y así te vas
al fin.
¿Estás aquí?
Ahora que viniste,
ando con miedo
de volver a perderte.
Con todo lo que espere,
el anhelo con que soñé
un sueño imposible.
Y ahora estás aquí,
tan feliz,
volviendo a reír.
Tú me completas,
no sé vivir así,
sin ti, amor.
Un abismo me espera.
Saltar o caer,
no hay más.
Es si o nada.
Y no veo en tu mirada
el compromiso.
Iremos despacio,
al ritmo que marcas.
No dejaré de confiar.
Las distancias
nos alejan,
y el tiempo también.
Esperaré
tu impulso.
Y saltare después.
A tu abrazo
me someto
con toda mi fe.
Y espero
perdido
tú amor imposible.
Te perdí. Fundido a negro
Y solo con la habilidad
de quien no quiere,
asestó un golpe seco
en mi cabeza,
la abrió en dos
dejando salir
ese olor frío,
cuando ya llevas tiempo
en el infierno
de luz y llanto.
Y es que me espanto
de pensar
que definitivamente,
sin remedio,
te perdí.
Siempre te querré
solo para mi.
Anulé la reserva
que tenía empeñada.
Ya no recibía
la señal de tu canal
en la espalda.
Un espacio infinito
se abrió a mi lado,
y el corazón al aire,
colado por tus huesos.
Aquí te envío
el último beso,
aliento de amor.
Te perdí.
Fundido a negro
A medias
Amor a medias. Entre nosotros dos. Con respeto. Ya te digo. Amor elegido al azar, meditado sin duda generoso, gota a gota. Entregado a dosis pequeñas. Perfume de sabor a mañanas, de pereza y desidia. Da envidia. De movimiento lento, susurrado, casi una intención. Amor con tensión. Destilado, contenido, con calma, a pasos medidos. Amor sordo, música del aire, silbido suave. Amor Azul. ¡Que peligro romper el cristal tan fino que contiene la pasión!
Todo para ti
Es un día especial.
Hoy no quiero escribir.
Quiero guardarlo todo para ti, para mi.
Sembrar una semilla
y cuidar ese parterre
de tierra oscura,
con la esperanza,
con la fe de que,
en unos días,
alumbrará
la Preciosa flor que esperamos.
Quiero guardarlo todo para ti, para mi.
Cada gramo
de sentido,
de atención
y de cariño,
de dolor,
de incertidumbre,
de aventura.
De amor sin fin.









