Si eres de los que siempre pierde, o de los que ganan, no luches contigo mismo. Porque vas a perder.
A Cesar lo que es de Cesar
Autor: 21siglosofia
A qué sabes
¿A qué sabe la soledad? A dulce y amargura Beso del dragón quemando la sonrisa. ¿Donde vuela tu cabeza? Lejos, en otro tiempo, ni pasado, ni futuro, ni presente, ni oscuro. Sentir, viajar sin rumbo. Dentro de tu mundo no hay ya nada. La luz apagada. Vienen a visitarme, nunca los quise conmigo. Figuras blancas sin rostro. Sueños interrumpidos. Sin fuerzas para rendirme. A un impulso de escapar. Paralizado observo como pasa mi vida. Y una lágrima sentida escapa mejilla abajo. Las manos ardientes y un abismo a mi lado. ¿Que hago? Mientras pierdo el tiempo escaso mirando fijo el fondo infinito de la oscuridad. Ese frío es la soledad
The dream is gone
Ahora sé, en este Julio, que el “sueño” terminó. Solo el calor y el viento fresco de la noche junto a la playa, queda para siempre en mi memoria. Ya olvidé los últimos momentos angustiosos, tiempos desesperados, con tanto sufrimiento, que no sentía la vida. Ahora solo queda tristeza infinita, y el miedo inevitable a la soledad absoluta. No se como acabará esto no se como despedirme. No se como acabar y deshacer mi alma en el infinito aire del cielo azul.
No se como acabará no se despedirme. No se como acabar y deshacer mi alma en el aire infinito del cielo azul. II don't know how it will end I don't know how to say goodbye I don't know how to finish and undo my soul in the infinite air of the blue sky.
Abuelo

Ser abuelo es un hito vital distinto y especial.
Creo que desenrosca y deja abierto un tarro de sensibilidad guardado bien adentro, que descubrimos con sorpresa en el instante en que tenemos delante esa carita y en brazos ese pequeño cuerpecito tan tierno y tan vivo.
Siempre lo he sentido así, con fuerza.
Hoy lo escribí a mi buen amigo Carlos, con su primer nieto.
Él sentimiento es grandísimo. Solo superado, eso si, por el de ser ABUELA.
Felicidades familia.
Con todo mi cariño, bienvenido Mateo.
Te prometo
Cuando el camino tuerce tu destino soñado desde siempre Cuando la mitad de tu vida conseguida se te pierde para siempre Solo puedo prometerte el cielo lleno de estrellas y una lágrima de felicidad Una noche de risas un parque y una brisa dulce adorno para bailar Y bailar Y bailar, bailar hasta no poder más Y bailar Y bailar, bailar y quedarnos dormidos Y soñar abrazados sin sentido hasta siempre jamás. Cuando el viento nos separe divididos por contrarias direcciones Cuando el tiempo te parezca detenido recordando las canciones Solo puedo prometerte el cielo lleno de estrellas y una lágrima de felicidad Una noche de risas un parque y una brisa dulce adorno para bailar Y bailar Y bailar, bailar hasta no poder más Y bailar Y bailar, bailar y quedarnos dormidos Y soñar abrazados sin sentido hasta siempre jamás. Como dos hojas desprendidas sin querer unidas sin saber por el viento Y soñar volar
Desquiciado
Así ando. Desquiciado. Empeñado en callar, en hacerme daño. Sin sangrar, encharcado el corazón de venenos únicos para destruir lo que queda de mi. Encerrado en mi cabeza un solo pensamiento: Imposible. Y discutiendo para mi solo un sueño no cumplido. Un sueño de amor perdido. Ahora, ahora, susurro en silencio, rompiendo el viento suave del amanecer recién encendido El cielo de rojo y amarillo alumbrando con su brillo este mar azul, azul.
Baile de mascarillas
La nueva norma obligatoria que consiste en llevar puesta continuamente la mascarilla fuera de casa, en realidad supone para mi no salir de casa.
Los paseos caminando a ritmo no los puedo hacer con la máscara puesta.
Una sensación insuperable de ahogo, de faltarme el aire, me paraliza con la mascarilla puesta.
Sudar en frío, hiperventilación y algo de mareo, con la boca abierta detrás de la máscara como un pez fuera del agua.
El daño colateral de esta norma, que parece no tiene un sólido fundamento científico, hay quien dice que es para recordarnos continuamente que el bicho sigue ahí, está siendo, al menos en mí caso, un nuevo confinamiento.
Este baile de máscaras, muchas personalizadas con diseños diferentes y multitudinarios, o personalizados, todo muy creativo, no es para mi.
Dificulta la comunicación, escondiendo la cara detrás del paño y filtrando decibelios de la conversación, abriendo nuevas posibilidades de esconderse frente a tu interlocutor que no me gustan.
Siempre he preferido más transparencia, la relación directa cara a cara sin velos sugerentes ni celosías de confesionario.
Espero que la realidad quite la razón a esta norma, y los impostores sean descubiertos al caerse la máscara que ahora les oculta.
Claro que, como leía hace unos meses al profesor Miguel Lorente de la Universidad de Granada, encontraremos algunos que cuando le quitemos la venda, como al hombre invisible, detrás no hay nada.
Que no me hablen de nueva normalidad, que está nueva norma, que no es buena ni sana, no es normal. Perdone que le escriba.
No hay para todo
Cuando, a pesar de tus esfuerzos, no tienes para todos. Tú capacidad de dar es limitada, y tú corazón no entiende de medidas.
Pero el tiempo, siempre el tiempo, es extremadamente finito.
Casi transparente y endeble. Y te parte tus planes y tus deseos en trozos, alejando algunos fuera de tu alcance.
Que frustrante, cuando lo has tenido ahí, a la vista, a la mano. Y ahora te tienes que conformar con una pequeña parte de tus sueños.
El tiempo no te deja, casi, ni elegir. Todo pasa tan rápido, sin pausa, que tienes que atrapar algún pedazo antes de quedarte pasmado y perderlos a todos.
Y es que es implacable. Hay tiempo para todo. Y un tiempo para cada cosa. Pero esta simpleza es simplemente imposible. Porque no hay tiempo que atrape lo que cabe en el corazón, sin razón ni medida.
Y cuando decidiste qué, se te pasó el tiempo, ese sueño se convirtió en pesadilla.
Hace tiempo que decidí no parar. Coger todo lo que pudiera, disfrutar de todo lo que estuviera en mi cabeza, sin darme cuenta que todo no cabe en MI TIEMPO.
Pero la decisión está tomada sin vuelta atrás. Es un no parar.
Así ando extenuado, sonriente, dolorido y feliz … a medias.
Atrapado en Julio
Atrapado en julio en una jungla de recuerdos y sensaciones. En olores y abrazos que saben a mucho. Amor. Atrapado en mil historias que mantienen paralizado el deseo y la desesperación. Parapetado detrás de una hoja de papel, refugio solitario. Fugado en humo y viento detrás de un viaje de sueño y fuego. Ruta amada descubierta al amanecer llena de curvas. Huyendo de nadie, quizás solo de mi. Y de tu ausencia.
Sombras y soles
En esta esquinita llena de sombras encontrar a mi lado el sol de una brujita. Con luz propia que da Candelita y colores, y reparte sonrisas, y besitos de flores. Cuídate mucho brujita. Fuera tristeza de tu mirada. Que de alegría se llene esa luz de tu carita.








