Pausa

Pausa 

       Necesito 

respirar pausado 

         espacio 

         despacio 

Quieto ahí 

        un momentito

 tiempo alocado 

         sentado 

         Asentado

Y así    
casi
Alma           Antes 
Calma           Volantes 
Beso           Bola 
Obeso           Chabola 
Corro          Cano   
Socorro        Secano 
Día              Don   
Cedía           Perdón 
Ella              Eco
   Bella           Hueco
Fin.              Fuma
   Delfin            Perfuma 
Gala.            Gota
   Trágala          Agota
Hora.            Hizo
    Ahora.           Hechizo 
Ira                 Illa.
   Sátira             Mascarilla
Junto             Jara
   Conjunto.       Mojara 

  KK
Lata               Lirio.
    Mulata.           Colirio 
Mito.              Malo.
   Admito.           Ámalo 
Nexo.             Nudo
   Anexo              Menudo
Ola.                Otra
   Sola.                Potra 
Paz.                Pato
   Rapaz.            Zapato
Quiso              Quiero
   Requisó            No quiero
Raza.                Roza.
    Terraza.             Carroza
Ser.                  Sola.
   Coser.                Consola
Timo.                Talo
    Lastimo.             Pétalo
Uno.                  Usa
   Fauno.                Musa
Vino.                   Velo.
   Ovino.                  Desvelo 

 IX
Yudo 
 Ayudo 
Zapato.
   Descalzo

el juego de las palabras sin prisas

Almohada

Pues, con todo este asunto del año 2020 rematado con la pandemia, y siguiendo nuestra costumbre ancestral bien arraigada, no puedo evitar el abrazo.
Aunque lo únicos abrazos que ahora doy son a mi almohada.
Su nombre proviene del árabe andalusí mujadda, añadiéndole el artículo al-, 
al-mujadda, que tiene su origen del árabe mijadda: almohadón o cojín. La raíz de esta palabra es jadd que significa lado o mejilla. Así que describe el apoyar la mejilla o descansar de lado. 

Yo simplemente la llamo almohada.
Y en ella apoyo a diario mi mejilla. Le tengo aprecio, por aquello del roce, que hace el cariño. Y la sé distinguir de cualquiera otra.

Pero ya le dije la otra noche, que lo mío es interés pasajero y temporal. Seguramente, cuando acabe la pandemia, si esto fuera posible, o antes quizás, la dejaré a un lado.
No es crueldad. Es que es muy simple la almohada esta. 
Probablemente la eche de menos al principio, porque no puedo pasar sin abrazos. O quizás no la olvide nunca. Es lo normal. 

Mis abrazos no son groseros. Ni forzados, ni intensos. Son suaves, relajados. Eso si, son duraderos.
Para mi son necesarios. Ese estrecho contacto transmite calor, fuerza, energía… es una forma de comunicarse. El mullido de mi almohada me transmite, pero poco. Ya lo dije, es muy simple. 

Entonces, ando preocupado ¿Que será de los abrazos?  ¿Se perderán para siempre?¿Volverán?  Quizás cuando acabe la pandemia, si esto fuera posible.
O antes, tal vez. 

Flor en un incendio

Lo perdí todo 
sin darme cuenta, hace tiempo. 
Soy un pájaro sin alas 
con el corazón de hierro. 
Sin tiempo 
   Sin tiempo 

Miro concentrado  
el aire 
que hace poco fue mi cielo. 
Y sueño vuelos fantásticos 
Sin despegarme del suelo 
Sin tiempo 
  Sin tiempo 

Mi tristeza es impostada, 
es sentida a contrapelo. 
Se que a no tardar 
volveré a ese cielo 
De nuevo 
   De nuevo 

Anclado bien al fondo, 
dispusieron botas de plomo 
y escafandra de buzo. 
Y yo cierro los ojos y vuelo 
De nuevo 
   De nuevo 

Solo sueño contigo,  
Amor. 
Solo, te echo de menos. 
Descubrir esa flor 
en medio de tanto incendio. 
Mi anhelo 
  Mi ángel 
    Mi infierno

Lo tenemos

Que esto que tenemos 
es perecedero 
y hermoso. 
Es amor perezoso. 

No quiero perderlo, 
ahora 
que está ardiendo tanto 
mi corazón. 

Acércame tu cara,  
que vea de frente 
los labios 
que quiero besar. 

Esta droga maravillosa, 
que es mirarte 
sin parar 
mientras te alejas. 

Un suspiro profundo. 
Cierro los ojos. 
Saboreo lentamente 
tus manos en mi sien. 

Amor, amor.  
¿Donde estás? 
Ven a mi 
Te quiero aquí. 

padre

MADRE nada más que hay una.
El AMOR de madre es sublime.

Pero padre, … 
El padre encarna una figura necesaria para el aprendizaje y la seguridad del hijo (neutro, válido para femenino y masculino a la vez). Sin embargo no es tan imprescindible. ¿no os parece?

A mi me tocó injustamente quedarme solo con toda mi pandilla de hijos y nietos. Y es una tarea ardua para solo un padre.
De todas formas lo estoy intentando.
Me hubiera gustado disfrutar de alguna conversación más personal, más intelectual con cada uno de ellos, para escucharles y aprender, y transmitir más fielmente mis valores, mi forma de pensar.
Sin embargo, esa oportunidad se va escapando, y no es tan necesaria para ellos, quizás más para mi.

Así que asumo con humildad que esto se me quedará sin cumplir. Espero que encuentren ese instante oportuno para leerme, recordarme y perdonarme los errores cometidos. Para ellos lo hice y lo escribí todo.

Mientras, ojalá me recuerden como el duende que rellenó la nevera, limpiaba y ordenaba la cocina, enseñó a montar en bici y luego en moto, afinó la guitarra, aprendió tarde a cocinar, atendía la lavadora y cuidaba torpemente de ellos. Siempre sin rendirse.

Y deben recordarlo porque todo lo hice discretamente y con amor. Con mucho amor.

Pasando de las discrepancias iniciales de género, en plan “a quien quieres más…”, creo que el AMOR iguala muchísimo, haciendo que padres/padras-madres/madros (que papá y mamá, que son maestros, me perdonen la licencia poética-patética) se concrete solo en amor a los hijos, sin interés, sin género en la medida, en crudo. 

Así que de manera que ahí tienes (Eloísa sic)
Ser “padre”, escrito de esta manera, en minúscula y singular, ha sido en definitiva y con mucho, cada vez, lo más importante y valioso que he podido hacer. 
Y a la vista de los resultados, estoy muy orgulloso de todos y cada uno. Son inigualables, gracias a Dios.

Con devoción, siempre vuestro.
Papá.

La tristeza de la imaginación

La tristeza, 
esa dulce indolencia, 
compañera a ciegas, 
naturaleza sensible 
de la imaginación. 

Dibuja colores 
y transparencias sutiles 
donde sangran heridas profundas, 
diluyendo el dolor en el tiempo, 
para no gritar. 

Tamiza la luz cegadora, 
que ya solo se ve azul, 
seda y descanso. 

Y en los ojos, 
la caída suave de las pestañas, 
velo de tull sedoso y bordado, 
que mueve 
mi vítreo desordenado. 

Imagino historias antiguas, 
y viajes planeados al detalle. 
Amaneceres fríos 
buscándote al abrazo del día, 
amor. 

Ese abrazo que se pierde 
poco a poco
entre las puntas de mis dedos 
acariciando tu espalda, 
soñando que estás aquí.

Lluvia de otoño

Si estás ahí, 
sigo buscando 
en las páginas interminables 
de mis libros, 
donde están tus besos 
y mis lágrimas. 

Nadie volvió 
de allí donde estás, 
en el fondo más profundo 
del sueño. 

Y mi corazón se parte 
y esconde su herida. 
Todos ven la sonrisa. 
Y para mi solo el dolor, 
que es azul. 

Este puñal 
clavado en el costado, 
me hace imposible 
disimular más. 

Caminar como antes 
es imposible para mi, 
a pasos lentos 
y dolorosos. 

No tengo excusas. 
Y he perdido. 
Se acerca el final 
y las Estrellas se esconden 
detrás de las nubes 
de este otoño. 

Y las primeras lágrimas de lluvia 
caen encima de mis hombros. 
¡Sácame de aquí!

Me quedaré esperando

Cuando decidas 
no volver, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el tiempo, 
ya nada será igual. 

Seguiré esperando, 
pero nada será igual. 
Y será todo distinto 
sin poderlo cambiar. 

Cuando decidas 
no hablar, 
me quedare esperando. 
Y cuando pase 
el invierno, 
ya nada será lo mismo. 

Seguiré esperando, 
pero nada será lo mismo. 
Y será todo distinto 
no lo podremos cambiar. 

Cuando decidas 
volver, 
yo estaré esperando. 
Para empezar 
de cero, 
como si nada. 

Vida corta. 
Espera, 
que ahora mismo 
te atiendo. 

Se me olvidó. 
Y ahora me gustaría 
empezar aquello 
de cero. 

Con sangre

Los dedos rotos, 
la mano abierta, 
el corazón escondido 
detrás de unos ojos abiertos 
de par en par. 

Escribiendo a pulso trémulo, 
emborronando páginas 
con sangre y lágrimas, 
emborrachado de suspiros 
por ti. 

Cerrando el cuaderno de las quejas, 
que saben a viejas, y ya 
no pintan nada. 
Sabes que busco una nueva ventana 
para salir. 

Camino de un nuevo destino 
para viajar sin parar. 
La luna ilumina las noches, 
hasta el alba.

Me tiene en pie la fe 
de encontrarte, de nuevo, 
en medio de tantas estrellas,  
solo una de ellas es 
para mi.