Quiero

Quiero compartir mi cielo
El techo de mi casa
donde me llueven las ideas 
de tu más allá 

Quiero decirte que nada 
queda de este sueño 
al oír la música 
que ya suena a silencio 

Y el piano mudo
acompaña a la guitarra
A la voz callada 
la canción olvidada 

Todo termino
aquella tarde
Nos miramos un instante 
y supimos que era así 

Me cuesta olvidarte
A pesar de todo
siento que encontrarte
fue un milagro de amor 

Adiós 

Llueve apenas

Hoy, como no salí al amanecer, el cielo lloró sobre mi. La cama donde permanecía cobijado tembló de frío. 
Nada de lo pensado se cumplió.

Y un árbol se plantó en medio del corazón, con copos de cobre y luces de neón. 
Las manos más dulces templaron mi canción preferida. Solo, echaba de menos flores solitarias, rosas o lirios, con las que compartir unas risas, una mirada intensa a los ojos.

Un abrazo enorme que ahora lanzo al aire para desearte una Feliz Navidad.

You gare give me time

Que fantástico sería 
volver a encontrar 
quien por mi daría la vida, 
porque ya le habría dado 
sin dudar la mía. 

Imposible renunciar 
a los sueños de colores, 
cuando miro junto al mar 
este jardín de amores. 

Brilla la luna llena
en el mar pizarra, 
brilla mi alma entera
mientras te abraza, 
amor. 

Y un solo instante,  
que fueron años,  
se esfumaron, cuando 
te fuiste de mi lado. 

Pisando tus pasos

Imagen Susana Gómez Prats

Pisando tus pasos, mientras veo tus huellas. 
Besando tus labios, imagino en sueños. 
Oyendo tu risa, tus ojos brillando. 

Y me quedo dormido en tu espalda. 

Pisando tus pasos, tus huellas se van borrando. 
Tu latido se queda, pegado a mi lado. 
Tu alma en mi mano, apretando bien fuerte. 

Y me quedo mirando tu vuelo. 

Pisando tus pasos, tu luz me acompaña. 
Será para siempre mi amor eterno. 
Tus ganas de vida, se terminaron los días. 

Y quiero abrazarte en el aire cercano. 
Y quiero soñarte, soñarte sin parar. 
AMOR 

Mátame

Vida, 
si me quieres, mátame. 
Ya no se que hago aquí. 
Acosado, angustiado, triste, 
déjame caer, y que el sueño me venza. 
Deja que me pierda en la niebla 
y desaparezca para siempre. 
Ya apenas amanece, 
no salgo a verte al jardín. 
Estoy cansado y perdido. 
Me faltan razones, te ruego
Déjame morir. 

Candela

Diciembre es siempre el mes que me huele en mi memoria a roscos de vino y a pestiños, a matalauva, miel y canela. Y luego que me llamen mestizo, si quieren, de la herencia de cristianos, árabes y moros. 

También me huele la memoria a candela, a frío en la cara y en las manos, a la humedad del amanecer, ese rocio gélido del resencio mañanero, a musgo y tierra mojada y humo, con botas katiuskas, castañas pilongas con higos. 

Memoria traicionera que me lleva siempre lejos atrás, junto a mi caterva de hermanos, de pantalón parcheado en las rodillas, jersey de lana gorda, cuello vuelto y mangas llenas de mocos. 

Menuda pandemia de felicidad la de entonces con tan poco, y con tanto.  !Que nos den candela!

 Feliz diciembre pandilla. ❤️

Guadajira paraíso

Cristales de tiempo

Foto superior: El chip Google Sycamore utilizado en la creación de un cristal de tiempo. (Crédito de la imagen: Google Quantum AI)

Un nuevo estado de la materia, que viene a unirse a los cuatros conocidos, sólido, líquido, gaseoso y plasmático, y viene a ser como una máquina de movimiento perpetuo que no consume energía ni la transforma.

Un chip de ordenador cuántico que es capaz de procesar en apenas tres minutos y medio lo que un superordenador megarapidisimo tardaría 10.000 años. Y que sea propiedad de Google Quantum AI. …

A mi admiración absoluta por estos logros (aun me tienen con la boca abierta y cara de bobo) le sigue la confirmación de mis últimas sospechas: la realidad de que mi tiempo ha pasado. Ya no me pertenece el futuro. Tan solo recuerdos y viviendo un presente efímero. 
No se me cierra la boca. 

Solo espero que, como definió mi hijo Carlos en su memorando de empresa, ”importan las personas”, siga como principio inmutable.

Que así sea.

Amar mecer

Encendiendo la noche, disipando la oscuridad, por el este, en el horizonte al filo del mar, rompe una luz anaranjada intensa, que se hace, al oeste, morada y añil. 

Lentamente, sin pausa, la claridad se apodera de todo, mostrando el verdadero rostro y sus detalles, cambiando el contraste de las oscuras figuras.

La luz va cambiando de tonos a amarillos y blancos. El frío despide la noche. La luna perezosa se niega a esconderse. Suenan en mi cabeza música de campanillas. El día amaneció.

El mar, acercándose despacio en la arena, con olas suaves que apenas rompen en la playa, en un susurro constante que mece los sentidos. Yo solo te pido que, entre mis brazos, te dejes mecer, amor. 

Insignificante

Las cosas insignificantes, 
las que te pasan inadvertidas. 
Las nada importantes
para la vida, 
construyen un mundo
a tu alrededor. 

Algunas muy bellas y frágiles. 
Otras toscas y burdas, 
llenando espacios sutiles, 
imposibles de entender sin ellas. 
Incompletas. 
Describiendo el rumbo
hacia tú corazón.