Cada momento es único.
Cada momento irrepetible.
Cada momento es UNO.
Nada vuelve a ser lo mismo. Aunque volvamos en algún momento a pisar la huella que dejamos en el pasado. Aunque regresemos.
Mira atentamente, respira intensamente, oye con atención cada detalle. Recuerda cada instante.
Porque nada volverá a ser como en este momento.
Es genial e increíble.
Y sin embargo, llevados por alguna clase de locura infinita, no reparamos en esto hasta que en algún momento nos damos cuenta de que lo perdimos. Y que solo podremos recordarlo.
Y enfrascados en estas tribulaciones, volvemos a dejar pasar nuevamente el momento presente, que aunque no lo creamos es igualmente UNO.
No olvidemos nunca el pasado. Son nuestras raíces, nuestros recuerdos y nuestra experiencia. Es decir somos nosotros.
Planeemos sin cesar el futuro más atrevido, más extraño, mas tranquilo, más deseado. El que queramos. Es nuestro motor.
Y, sin embargo, cada día voy a visitar mi horizonte, a ver amanecer, y lo fotografío.
Y cada amanecer es distinto. Cada amanecer es más cálido o más frío, más suave o más intenso, más anaranjado o más añil.
Cada día distinto.
Y así debe ser. No lo cambiemos.
Y vivamos, por favor, con extremada alegría, con intensidad el presente irrepetible. Por qué es UNO.
Así lo siento.
Siendo lo que somos, y con toda la ilusión en lo que será.
Etiqueta: Sueño contigo
739 aproximadamente
Hoy cumplo apenas 739 meses de vida.
Contados así parecen pocos. Y la verdad es que no me dio tiempo a nada. Tendré que apurar, y en los próximos acelerar el paso si quiero alcanzar el objetivo de hacer el Camino mozárabe, por ejemplo.
Me hace mucha ilusión cumplir con los sueños de siempre, y también poder afrontar algunos nuevos.
Ahora duelen más los pasos, en la espalda y la cabeza, pero también es verdad que te acostumbras antes al dolor.
Y te motivas mucho más con los planes en momentos que no derrochas vida.
Creo que me acerco a marchas forzadas a los 22.500 días, y que he superado las 530.000 horas de vida, aproximadamente. Que no son pocas, ni tampoco muchas, … no se.
Calculando que mis padres alcanzaron en este mismo más de 1040 meses cada uno, y casi todos uno al lado del otro, debo ponerme en marcha sin demora, si de verdad quiero cumplir con esos planes.
Que la vida es bonita, y no espera.
Ya tocará descansar.

Toque de vela
Son las 4 de la mañana, y el día me llama. Prende la vela. No hay luz en la calle. Aún quedan horas de toque de queda. No puedo salir. Y aquí en la cama arde. Sin propósito decidido, será difícil mantenerme tranquilo. Afuera hace frío, mucho frío. Y en mi cabeza un rio. Recuerdos descolocados, planes abarrotados sin sentido. Así cada día, cada noche. No es un reproche. Es que no puedo hacer nada para volver a ser un tipo ordenado. Los controles de horario la movilidad reducida la actividad desactivada. El confinamiento decidido. La pandemia del miedo rebeldía contenida desastre sanitario. La propaganda política urdida. Y en mi cabeza solo estás tú Amor y emprender el camino solitario cuesta arriba, camino abajo. A quien haría daño es solo un pie pequeño y una cabeza de anciano no pueden acabar con el sueño. El destino está inmensamente lejos. El chasquido de los pasos no lo escucha nadie. Lucho contra mí mismo. Romper mis reglas. Elegí las nuevas, que son ninguna. Mira a la luna, si se deja, y caminar sin parar. Solo parar para seguir. Recuerda que el placer está en el camino pero no pierdas nunca el destino que soñaste al salir. Y ahora espera, no puedes hacer nada hasta que suene la alarma y se apague la vela.
Aprenderte. Amor distancia. Fin de la espera.
Tenemos que aprender a querernos, sin verte y tú sin verme. Sin abrazos, sintiendo en la distancia sideral tan cerca, que imaginemos el roce de las miradas en el horizonte.
Tendremos que aprender a imaginar lo que no tenemos, a recordar con cariño lo pasado, espantando el olvido.
Y esperar que estos tiempos se acaben, e intentemos encontrarnos lo antes posible en un sin aliento, acabando esta angustia de no tenernos.
Tendré que aprenderte de memoria, a la espera de descubrirte de nuevo cuando esté por fin a nuestro alcance. Y guardar hasta entonces tanto por querernos.
Te necesito.
Solo la esperanza de volver a verte, de estar juntos me vale para pasar por este calvario, por esta etapa tan sombría e injusta.
Solo la certeza de volver a estar contigo, para emprender el camino soñado.
Hasta entonces contener la respiración en un suspiro. Hasta volver a estar contigo.
AMOR IMPOSIBLE. LEDA
Surcando mi cielo
estrella fugaz,
un destello de tus ojos
provoca en los míos
una lágrima.
Sonrisa del alma
que desborda de tus labios
un veneno,
que me arrastra con fuerza
a este abismo.
Estalla en mi garganta
un grito mudo,
sordo lamento, inútil,
del condenado.
Pócima mortal que bebí
de tu boca, encantado,
como un suicida:
Feliz.
Tenerte al alcance de la mano
y no mover un dedo.
Imaginar tu respiración
agitada en mi cuello,
mientras te miro de reojo
en un descuido.
Perder por un momento
el sentido ...
Soñar despierto
acariciar tu cuerpo,
... no puedo.
Provocarte,
arrastrándote también
a esta locura,
sentir por un momento
la dulzura
de un beso, ... no puedo.
Esperar
con paciencia infinita
la rotura
de este hechizo fatal
que me envuelve.
Mirarte con sosiego,
amarte, ... no puedo.
Amor imposible.
¡Que suerte tener
esta amargura,
encendido en mi corazón
este secreto!
Cruzando el camino
Al otro lado, cruzando el camino de mi existencia, sin mas equipaje que tu insistencia y tu curiosidad, encontraras lo que no imaginas.
Y yo, asustado por ver tus progresos, temiendo descubras todos mis secretos, y feliz por compartir contigo lo que soy y lo que siento.
Pero no será fácil el trayecto. A veces me resisto a desnudarme en mitad de tanto ajetreo. Y en lugar de entregarme a todo tu empeño, me defiendo con vergüenza y cierto miedo a perderte en este nuevo sendero.
No es fácil. No es fácil ser sincero, entregar todo el cofre de secretos escondidos muy adentro con esmero, sin sentir que estas del todo al descubierto.
Estoy dispuesto a explorar esto contigo, si tu me das tu mano y siento en mi pecho el latido de tu pecho, y tus labios acompañan mis mejillas, mis ojos bien abiertos descubriendo la felicidad.
Estoy cansado de andar solo, tan perdido. De que el frío mas intenso invada mis sentidos, mirar sin ver nada, hablar en sueños, imaginarte aquí a mi lado, descubrir en la brisa tus aromas, y esperar a ver si asomas allí, cruzando el camino.
Íntero
Muy quieto, me enfrento a pasar los días.
Por ver si pasa uno de estos, el tren todavía.
De tanto parar y mirar adentro sin mover una pestaña, la foto fija de ti se me mueve y cobra vida.
Será la memoria selectiva, que te da la que me hace falta hoy.
Y las tripas revueltas de no comer con ganas, y de sentir vacío.
Y el corazón en llamas que consumen lo que queda de pasión.
Así un día o diez, pasando en el reloj despacio el tiempo futuro, cuando el pasado fue intensamente rápido. Voló sin saber que ya pasó, dejando el rastro iluminado al que miro cansado cada instante.
Nunca será lo de antes igual que lo de mañana. No dejo de mirar en la ventana cómo se rompen las olas, despeinando las ramas de los árboles, resistiendo el horizonte el envite.
Saldré a buscarte, mi destino, a explorar el camino que me queda, donde me perdí.
Íntero es un término de origen en el latín, que encuentras en portugués e italiano. Su significado es desmenuzar o espolvorear rayando dentro …
A donde
Quiero echar a caminar a ningún lugar, a donde me lleven los pasos, lejos de donde ahora estoy. A ningún lugar, a ningún lugar. Una línea cualquiera del horizonte, me guiará, me espera un destino en guerra, un camino sin velas, un nuevo y antiguo lugar, de ningún lugar. Un cielo con estrellas, y mi luna ya entera en silencio y frío, fuera dejando que pasen lentas hacia ningún lugar, a ningún lugar, las horas mágicas que esperan cerca, ver tú amanecer espléndido, sordas marcas de pisadas, a ningún lugar, a ningún lugar. Solo rosas blancas en la esquina de tu balcón. Y no tengo el valor para decir Te Quiero. Acompáñame cielo, a ningún lugar. Ven a esta playa desierta, a mi jardín con olas, coge mi mano abierta pasea conmigo despacio, a ningún lugar, de ningún lugar.







