No siento el fracaso.
Más bien orgullo de haber superado todas las expectativas.
Las propias y las extrañas.
Ahora que, sin nada,
comienzo a andar otra etapa
de un camino más corto,
pero igual, lleno de ganas.
Si vencido.
Cansado de luchar contra el destino,
de haber peleado contra todos,
en todas las guerras.
Pensando ahora únicamente en encontrar la calma.
Y en medio de este caos, tu alma, mi gemela.
Decidir si quedarme y esperar,
o largarme definitivamente
a la aventura incierta de nunca jamás,
donde encontrar el agua, aunque me sacie,
unos labios donde atracar para siempre,
un puerto de brazos suaves,
una cara donde mirarte a los ojos,
una casa donde recibirte,
un corazón henchido,
con todo el amor de dar.
Y mientras.....
Esperar.
Esperar
en un charco-refugio,
Al son del oleaje tranquilo
oyendo silbar como obúses,
pasar por encima
a toda prisa
para no perder el tren de vida,
a los que siguen en está locura.
La fe de encontrarte
en medio de este desastre,
me llevó a ti, sin duda.
Y, sólo con mirarme, desataste
mis ligaduras,
dejándo libre, frente al mar,
en aquel balcón de la Stupa,
el amor guardado hace tiempo.
Y mi corazón, latiendo, entregado a ti.
Categoría: de cerca
Tiempo
Déjame, tiempo,
que te eche de menos.
Que el recuerdo
me traiga tus besos
en un racimo
de abrazos tiernos.
El genio que invoqué
me ofreció tres deseos,
y tú fuiste mi premio.
Lo demás, si me dijo,
no lo atendí,
lo olvide con tu risa.
Y ahora la brisa
me hace soñar
entre olas azules,
que aceleran mi corazón,
acelere también el tiempo,
y te traiga pronto.
Opinión.- Feliz cambio de horario
Tengo problemas de sueño. Quiero decir de falta de sueño,
Cada día despierto antes de las seis de la madrugada y ya es como si fuera de día. Es decir que mi cuerpo me pide marchar, y no te digo nada de la cabeza, que sale disparada hacia el cielo más lejano, imaginativo, o quizás también el más cercano y evidente, al otro lado de mi almohada en penumbras.
Pero hoy es el día que por decreto han dispuesto que las dos son las tres. Je.
Y cuando mi cuerpo y mi mente han salido disparados del catre … !que sorpresa! Que son las siete!
Es maravilloso como una disposición tan inútil y absurda que cambia biorritmos y jode a la mayoría de la población, acaba de solucionarme de un porrazo mi problemilla de insomnio. Sin bioquímica. Ja.
Ahora cuando me pregunten ,¿Has dormido bien? La respuesta será «De un tirón».
Y es que a veces criticamos al gobierno ignorante sin pensar en los pocos, poquísimos, personajes a los que, sin querer, hacen felices.
Por cierto, que no es culpa de ESTE gobierno, que los anteriores, y también los anteriores de los anteriores ya lo hacían. Pero fue sin querer …. que me hicieron feliz.
Ahora despierto y casi amanece.
Como no hay desgracia ni felicidad que cien años dure, a la vuelta de unos meses, pasado el verano, preveeo ya que recaeré de mi insomnio, también por decreto.
He prometido que no voy a pensar en el futuro, y me voy a poner a disfrutar de este bellísimo amanecer, que es mi presente .
A disfrutar. Que son las siete y veinte.
Perdone que les escriba.
Tu secreto
Quiero pensar
que me escondes
como un tesoro.
Que no quieres compartir
y sólo los dos brillamos
estando solos.
Aveces te siento
escapando hacia tu teléfono,
revisando mensajes con tristeza.
Y pienso en lo que pasa
por tu cabeza.
Siempre eligiendo.
Si quedarte,
o volar
lejos.
Quiero pensar,
y no debo.
Aún te estoy conociendo.
No dudo de mi
si te tengo.
No dudo de ti.
Y no quiero
perder este intento
secreto.
Cedes a mis canciones,
a mis deseos.
Yo sigo siendo tu secreto.
Y sigo siendo,
siempre,
tu secreto, amor.
Lealtad
Mi lealtad no está en duda, cuando decido querer.
Así me enseñaron desde pequeño en una familia enorme.
Nunca cambiaré de idea, aunque no reciba correspondencia de la otra parte.
Sólo si lo que me envían es rechazo, me echaré a un lado y me quedo aparte.
Nada es para siempre si uno de los dos no quiere. Si nos perdemos en el camino, si el tiempo deshace el interés, o si decide cambiar de rumbo y de compañeros.
Entonces, se habla de frente, con lealtad, y dejas que la vida siga sin rencor su curso.
Eso, para mí, también es lealtad.
Simplemente tuyo
Suscríbete para seguir leyendo
Suscríbete para obtener acceso al contenido íntegro de esta entrada y demás contenido exclusivo para suscriptores.
Gas
Pendiente del gas. Una burbuja inyectada en el ojo derecho que debe desaparecer poco a poco. Y que es visible en su nivel decreciente oval hasta convertirse en una burbuja pequeña y redonda en sus últimos días.
Y mientras, controlar los movimientos de la cabeza, las manos y el cuerpo es la prioridad.
Con la falta de costumbre que tengo de estar quieto, este periodo de reposo absoluto se convierte en una tortura infinita.
Es cuestión de días. Diez o doce, que me parecen un siglo sin verte, sin tocarte, sin amarte.
Para mi que cultivo los abrazos largos y tiernos no es una tarea fácil.
Y, mientras, respiro hondo, práctico el control y la relajación interminable, mientras contabilizó la cuenta atrás que me libere, y la cantidad de las promesas que me voy haciendo para, cuando pueda, ponerme al día de mis impulsos y necesidades emocionales.
Ve preparando tu corazón y las emociones para salir disparados hacia ese lugar de encuentro que sueño, que es tu corazón.
Miedos
El miedo es completamente libre
Cada uno lo siente por algo especial, y en un nivel y cantidad muy personal.
Pues hoy el miedo acumulado desde hace días, para mí es a la oscuridad.
Sin colores ni formas. Sin amaneceres ni puestas de sol. Sin espuma de mar, sin arboles ni senderos.
Sin curvas enlazadas, sin velocidad. Sin manejar feliz, ni siquiera mirar atrás.
Sin horizontes lejanos. Sin cielo ni nubes. Sin multitudes ni paisajes solitarios.
Sin rostros, sin sonrisas. Sin ojos brillantes ni melenas caídas sobre los hombros. Sin perfiles recortados a contraluz.
Sin verte de nuevo. Sin expresarte sin palabras mi anhelo.
Ese es mi miedo hoy.
Desprendimiento
Aveces la vida te pone al borde mismo del abismo, y te invita a saltar.
Pero tu conciencia te ofrece otras alternativas más acordes con tu instinto básico, el de supervivencia.
A mi me enseñó el camino del desprendimiento, que no es nada sencillo porque se trata de prescindir de lo que tienes y que tantísimo esfuerzo te costó conseguir. Y claro, te resistes ferozmente, viviendo en una duda existencial entre abrazarte a tus pertenencias, recuerdos y tesoros, todos muy tuyos, conquistados en una vida, o desprenderte de todo, soltar lastre y vivir una nueva oportunidad, un nuevo trayecto vital, pero desnudo de todo y al pairo.
La decisión no es fácil, ni confortable. Más bien es agotadora a ratos largos.
No siempre te acompañan los mismos compañeros de antes. Sólo los auténticos amigos y las pocas personas que te quieren a rabiar, sabiendo que ya no tienes nada tangible que darles.
La verdad es que algunas ausencias son dolorosas, y algunas presencias sorprendentes también.
De entre los desprendimientos, los enseres, la ropa, accesorios, viajes, vida social, etc. fueron desapareciendo rápidamente. Desprenderme de mi coche, mi moto y mis herramientas, ha sido más doloroso.
Aun sigo aferrado a mis libros, aunque con la certeza de que debo ceder y encontrarles nuevos lectores que los amen y los cuiden.
Lo que no esperaba es el desprendimiento de retina por un desgarro que me dejó a oscuras y sumergido en oscuras dudas.
De nuevo aprender, ahora a estar en completo reposo, y recuperar en lo posible este instrumento imprescindible para satisfacer mi curiosidad, seguir dibujando y escribiendo como respira mi alma y mi mala cabeza.
Aprender a dictar las ocurrencias, aprender a ordenar y corregir las ideas que como siempre surgen a borbotones de mi cabeza y que cuando pasaba a mano en papel se colocaban más o menos en su lugar.
Ahora no dispongo de la vista lúcida y temo que se tracriban expresiónes que ni yo mismo comparto.
Desprenderse de todo, como San Francisco de Asís, hijo de un rico comerciante, y vivir una nueva vida sin nada, es una locura y atrevimiento sólo digno de un Santo humilde de su talla.
Santo yo no lo soy, ni siquiera con minúsculas. Pero quiero intentarlo a nivel más humano.
Curarse con humildad y dedicación a los demás me seduce como plán de vida.
Y el desprendimiento, lo de la retina, que ha sido un desgraciado accidente, y un obstáculo añadido. Como si la vida me presentara otra nueva prueba de dificultad.
Es reciente y no estoy feliz. Tampoco triste. Quizás algo descolocado.
Pero entregado a seguir esforzado en alcanzar ese objetivo imprescindible: SER FELIZ.
Porque, cuando todo se oscurece, aparece un pequeño punto de luz, poco a poco creciente. Y tu corazón te avisa apasionado que, aunque despojado de tu pasado, dentro de ese destello viene una mano dulce, una sonrisa embrujada y unos ojos con brillo que te visten con el coraje y la ilusión que necesitas.
Y te disponen a entregar tu esperiencia, tu dulce amor, tu pasión, tan tuyo que de eso no pudiste desprenderte.
… Y quieres
TE QUIERO.
Ver vacío
Vamos a ver.
Una expresión coloquial, puerta del siguiente argumento.
Esa es una frase vacía de contenido desde hace unos pocos días.
De pronto, sin avisar, se me echó el telón, y cada día se apagan más luces, y se velan y topan más las transparencias,
No acabo de acostumbrarme.
Ahora, en vez de escribir, dicto lo que pienso.
Parece lo mismo, pero es otra disciplina.
Menos gráfica, más desordenada.
Y si no lo quieres ver …
Quizás es que no me cabía el mundo en los ojos.
Era demasiado.
Ahora, si miro, sueño ver vacío.
Es un aviso.
Agotamiento.
… Y me quedan tantas cosas por hacer, tantos planes, tantos amaneceres, tantos abrazos, …
P.D.
Decía mi padre hace más de cuarenta años:
– «estoy de lo mío»
– ¿Y que es lo tuyo, papá? Le preguntaba casi enojado.
-» Estoy avisado»
Cuarenta y pico años después sigue leyendo a diario su periódico, disfrutando de su fútbol y queriendo salir a hacer sus gestiones
¡Un genio!









