Mi pequeño angelo: Mi tormento, mi risa, hasta llorar. Mi poca vergüenza, mi vida intensa, mi compañero de fantasía. Mi hermano pequeño. Mi amigo más grande. Mi visión más crítica, mi versión aguda, discrepante. Incansable en la duda. lo del otro para mí. Mi vida más inquieta. Mi mochila ligera. Mi dormir hablando. Mi riesgo, escondido en el baño. Mi primera misión. Separar para unir, esa fue mi condena, sin embargo, acertado. De la escalera, el quinto escalón. Nunca te doy la espalda. Mi otra opinión Mi paso cambiado. Mi pejiguera Mi interminable segarrega. Nunca lejos, siempre sueña, siempre inquieto. Nunca cede. Mucha mierda, buena suerte. Siempre alerta. Mi rabillo del ojo, mi inteligencia, mis emociones atentas, en la esquina opuesta. Mi familia. Mi ciclista torero y matador de hormigas. Mi peluquero cortador de flequillos y trenza. Mi Genio, no cabe en la lámpara, ... y escapa. Tu primero, mi Capitan Araña. Mi ventaja, mi alma secreta, mi corazón. Por todas las playas conquistadas, y las pasiones. Por todos los planes que aún tenemos, entre canciones. Vamos juntos ¡Vamos! Me pido un sueño para ti y para mi.
Categoría: de camino
Colores
Hondas de colores Olas de flores Cielo azul Intensa la luz desde amanecer. Si supieras cómo es aquí. Tendrás que venir. El sol calienta la arena y nos disipa las penas. Hondas de colores Olas de flores Cielo azul Intensa la luz desde amanecer. Si deseas estrecharte en un abrazo. Seguir con la mirada, si pasa a tu lado. Hondas de colores Olas de flores Cielo azul Intensa la luz desde amanecer. Fuera no sé lo que pasa. Dentro tengo fuego. Los ojos me atan a ti, los labios quieren un beso.
Música d aquí
La vida es música. La música me salva del vacío, rompe el silencio, invade el espacio de armonía.
Sin fronteras ni aduanas, el viento me acerca el sentimiento más lejano, sin tiempo, sin heridas.
Es música de aquí, cerquita en el pecho, que sale a golpes de cajón, de ritmo de tambor, profundo rasgueo de cuerdas y caja de resonancia.
Música de corazón. Y de alma.
Música con calma, o sin ella. Pulso vital de estrellas, luz de madrugada, reunión de hermanos, sentimientos de tono afinado, espontáneo.
Abrazos intensos, acércate que estás lejos, siéntate aquí conmigo, siente, ama. Resaca de mañana, casi afónicos, estrofa nasal, polifonía, sonrisa abierta, encuentro con mi familia mística.
A la música_d_aquí, de dentro. Con mis amigos. De corazón.
Te regalo
Te regalo mi tiempo mi atención y mi cariño ... y frente a mi, el silencio y el espacio infinito. El mar calmado El horizonte nítido La luz intensa Como la soledad y el frío Mañana fría de marzo el corazón encogido El pecho abierto esperando Los brazos extendidos Silencio y vacío Tiempo de espera y calma Momento mío Lágrimas del alma ¿Quien será la bruja que deshaga el hechizo? ¿quien será el corazón que me robe el mío?
Hola Hila
Hola Hilario:
Después de tiempo sin escribirte, aunque sabes que hablamos a diario, hoy me decido a compartir contigo las últimas noticias que me alcanzan.
Ayer me preguntaron ¿cuando te vacunas? … y yo no se que contestar, como rezaba aquella estrofa de la famosa canción de los noventa de Manolo Tena.
Quizás el exceso de tiempo para pensar, como nunca tuve, me hace tomar con calma esta decisión. Y es que cuanto más me empujan hacia una respuesta, más fuerte es la duda. Quizás cosa del atropello.
Creo que la pandemia es de un nivel planetario. Y que las consecuencias de la enfermedad han sido y son letales. Pero la ciencia necesita de sus tiempos imprescindibles para llegar a conclusiones seguras. En estos tiempos de inmediatez absoluta, donde te imaginas lo que quieres y ya lo tienes, no se respetan los tiempos necesarios de los procesos. Y no queremos entender que esos procesos y sus tiempos son imprescindibles e inevitables para alcanzar la certeza científica.
Ahora, llevados por el frenesí de la política y la comunicación global, que devora titulares, noticias y personajes a ritmo de pipas de girasol, no tenemos ninguna paciencia ni respetamos ningún tiempo de espera, por necesario que parezca.
Lo queremos YA, antes de que las RRSS y el noticiero perenne lo triture y lo olvide con un nuevo titular de mayor calibre, tipo salami gigante tamaño columna corintia. Y lo queremos aunque nos lo den todo embutido a presión y en crudo, sin curar ni asentar, para luego criticar la “crudeza” del producto.
Cada día me llama más la atención lo pausado, aquella a la que le das “su tiempo” igual que me molesta en grado sumo los empujones y las prisas hacia lo inmediato, como si fuera el argumento viejo del vendedor de ocasión, “aprovecha la increíble oferta que termina ya”
Pues mira: paso. Agradezco su oferta, pero la cedo a quien la quiera. Yo voy a esperar a que pase el tiempo suficiente, necesario para tener la certeza ansiada.
En mi trabajo más creativo teníamos una lucha encarnizada con los tiempos de producción, plasmada en una frase lapidaria, donde dábamos para escoger: ¡O rápido, o bien!
Pues eso.
Perdona que le escriba.
Ingobernante
Provocación. No estoy pensando en nadie. Pero es difícil no comparar. Inventar una nueva palabra. Abstenerse los rígidos. La risa cura. El humor, bueno. Gracias. Lo de hoy:
Ingobernante
Delante y detrás
Harto de esperar
Sin nada que hacer
Nadie al timón
De mala casta
perpetuarse
…del Diccionario
adjetivo1. Que no es apto para ser mostrado públicamente, generalmente por su mal aspecto o mala calidad.
Opuesta: Gobernante.
Similar: Impresentable, aparentoso
- 2. COLOQUIAL[persona] Que carece de educación y no sabe comportarse en público.
3. COLOQUIAL[persona] Que no cumple con su obligación o con lo que ha prometido. - 4. COLOQUIAL[persona] Que se considera ridículo o patético por la mala calidad de las cosas que hace.
gobernante
adjetivo
- 1. Que gobierna. Dirige y ejecuta. Docilidad al timón de una nave.
«la clase gobernante» - 2. nombre común.
Persona que gobierna o forma parte del gobierno de un país.
No ver
Caen cortinas. La función termina. Anuncia el final de esta parte. Y quedarme a oscuras me tiene en vilo. No hacer el camino es una maldición. Los pasos no acompañan. Ya no escucho las campanas. Te veo solo en sueños. Todos se cumplen en mi cabeza. Que feliz termino de capítulo. Cambian las reglas. Fallaron las fuerzas. Y no ver este final, fue lo peor. No ver. Fue lo peor. ¿Que le importa al ciego la luz del sol? ¿Como vivir si no ves amanecer para ti? La noche más larga, sin luna nueva, ni luna llena.
Playa de amor
Y ver amanecer un día más El corazón entregado a ti, amor imposible. Dolor interminable Risa embelesada. ¿Que voy a hacer? Caminar al infinito Sin final hasta caer de rodillas ante la puesta de Sol. Playa de amor. Déjame llegar hasta allí, que no vi la luna llena, el cielo de nubes la cerró para mi. Ojalá diera con el verso suelto que me deje el cielo abierto para alcanzarte. Ojalá el camino abierto no me lleve hasta el desierto y me baste para llegar a ti. Y caer entre tus brazos escoger entre dos pasos Entre vivir o morir. ...de amor
El día de …
Hoy, último día de febrero, a 306 días de fin de año, con lluvia y frío, es el día de ir al campo. A los pinares de Villablanca, a respirar amigos verdaderos, a tomar pan con aceite y azúcar, comer patatas con chocos y brindar amor y vida.
Que confundidos estamos dejando para mañana lo de hoy. Agradeciendo la invitación, pero quizás otro día, si eso… mientras se nos va la vida y los besos… ¡ay!
Hay besos que no vuelven. Besos de esos que suenan y se sienten sinceros, que aún huelen a lumbre y a risas, a guitarra, palmas y jaleo…
Hoy, último día de febrero. Con paciencia esperando que abra de nuevo el cielo de Andalucía.
Perdonen que les escriba.
Ruge el mar
Hoy ruge el mar. Como si estuviese enfadado, enojado por algo que le hicimos.
El viento de levante mueve con fuerza la copa de los árboles, las hojas más débiles caen volando hacia la calle.
No hace frío, pero el viento … Cuanto hace el viento para que sea un día desapacible para estar fuera de casa.
Y dentro, repaso la lista de asuntos previstos para hoy, y que debo aplazar si continúo con el plan de quedarme en casa y no salir.
Todo por la borda, como si estuviera surcando ese mar bravo de hoy, imaginando un cambio de rumbo para iniciar una nueva singladura, siguiendo un impulso imprevisto que empuja hacia el lado contrario, sin planes, sin provisiones, sin cordura.
Escuchando una música susurrada, con golpes de tambor marcando el ritmo constante.
El cielo gris, tendiendo a oscurecer, presagia la tormenta.
Y que más da. Déjate llevar, tu corazón adoptó ya el ritmo del tambor, el viento arrecia y no puedes esperar más. Atado al mástil para no sucumbir a la tentación de la ninfa Parténope, es su vida o la tuya, mientras escuchas sin parar sus cantos de sirena.
El agua de un golpe de mar en la cara, me devuelve al jueves que toca pasar. De puntillas para no despertar del todo de ese sueño “fatal” de música, tambor, sueños. Y por supuesto de ti.
Nunca te encontrare si me quedo aquí.









