Así quedamos sin más, borrachos de oscuridad, vestidos para nada, sin tiempo para huir, bienvenida la madrugada. Mil besos pendientes, y más abrazos que sientes no haber disparado en ese momento que te tenia delante. Tan ciego que no vi, tan necio que llore por no adivinar el final feliz. Estaré donde se pone la luna, junto a la esquina del árbol aquel donde juré que te quería. Un granito de arena se me perdió en la playa. Y solo a mi me importa, si no estás allí, mi reina de sal.
Categoría: a la vista
Abrazos
Estaba pensando en esto de las fases de desconfinamiento y los comportamientos, y los deseos derivados.
Y si seguimos las pautas de post COVID19 en las fases de desescalada, que, como sabéis, se producen por avalancha (sacamos al perro 6 veces al día, multitudes paseando, todos haciendo deporte, agotadas las reservas de mesas en bares, etc..), cuando nos dejen, te sorprenderás abrazando a gente que ni conoces.
Free Hugs
Como en las bodas.
Perdone que le escriba


Amapolas
Si solo quieres llorar, mira ese campo de amapolas, mira la abejas volar. Quédate mudo y respira. Al lado verás reír un millón de margaritas. El sol de frente te llevará calor a tus mejillas. La Primavera llegó. Mi mano abierta te espera. Y mi corazón abierto ... te espera, ... te espera, ... te espera. Amor
Juramento
Por todas las veces que amé a corazón despierto. Despachando amor y recibiendo todo, o nada. Por todas las veces que no. Que renuncié llorando, y, de todas las maneras, fue lo mejor para los dos. Por la infinidad de veces que se me escapó, que no reparé. Y seguí mi camino, incansable. Os juro por mi conciencia, que sin amor no hay existencia. Que se vive muriendo de amor. Sentenciado por la flor que desojando pétalos despejaba dudas. Y decidió esperar el último beso. Anhelo con devoción encontrarlo nuevamente, contenida la respiración, antes que llegue la muerte. Niégame un beso. Porque siempre de eso se nos va la vida. Y te queda solo amor. ... y soledad
Taró, niebla del mar
La cabeza me estalla Esta tarde de nubes Y luz gris Me cuesta respirar No paro de pensar Y de sufrir Entraba el taró esa niebla densa del mar Lo escondía todo bajo su tul blanco sin encaje Así me despedí entre lágrimas de sal Entre sombras en mitad del mar, te vi. Amor
Luna de hambre
Ya nadie me quiere aquí
Cada vez me reúno
solo conmigo enfrente.
Esos días de multitudes
escaparon por la ventana
abierta del olvido.
Y ahora cocino
las alegrías y las penas
en estricta confianza
solo contigo, luna
Ya nadie me quiere
sin condiciones
como tú me querías
Ya nadie me quiere
de ti
Sin ti
Perdóname
No fui capaz de aprender
como tú me querías
Y andando al revés
solo alejaba la mano
que me tendías
para decirme adiós
No te vayas
Vida mía
No sin mi
Amor
Hoy soñé
Hoy soñé que invadías mi espacio Ese donde cabe un abrazo Y todo pasa despacio Hasta que desperté. Una sonrisa en los labios Los ojos abiertos de par en par Las manos incrédulas acarician tu cara El corazón latiendo con fuerza por salir. Hoy soñé que venías a visitarme Amor Pero solo fue un instante Hasta que desperté
Sencillamente
Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre.
Ha habido momentos que parecieron más difíciles y fueron sencillos. Retos imposibles que pasamos sin dudar.
Las paredes de este laberinto tienen esquinas con salida. Todo parece volver a empezar.
No puede faltar el impulso ese irrefrenable, que te hace continuar. Le llamamos oportunidad.
Y siempre tiene razones que no entendemos, pero enciende la ilusión. No sé más.
Me encantaría ayudar, y estoy aquí sin fuerzas, me digo una y otra vez, de forma cansina, mientras derrocho energía en lamentar.
Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre.
Se trata de volver a empezar
Como cada día
Como cada día, este viene lleno de luz, de miles de cosas donde mirar con curiosidad, donde aprender.
Gestos que descubrir, personas que se cruzan delante de mi. El cielo, completo, lleno cada día distinto. Y respirar.
Excitante la sorpresa escondida en cualquier minuto del día. Y las personas, todas, algunas conocidas; otras por descubrir.
Los colores, inmensa la gama de colores que estimulan, con sus matices y sus sombras.
Los aromas, cada día distintos, reconocibles los de casa o los de la infancia.
La música aparentemente monótona, que va ajustando su ritmo a cada hora, compartiendo el viento a través de los árboles, las voces de los vecinos recién llegados, los pájaros que acuden en pareja a saltitos en el alféizar, el fuerte soplido de los aviones del aeropuerto cercano. Y el silencio.
En una aparente quietud, ves crecer a los pequeños. Mientras, tú espejo mágico te sigue mintiendo cada día, y te ves igual.
Todo lo hecho de menos cada día, para disfrutarlos cada vez, al siguiente. Y cada vez irrepetible.
Y el futuro, ¿Como perdérselo, si es mañana?
Si te miro
Se que si te miro
de forma abierta,
con la mirada limpia, directa,
al fondo de tus ojos,
veo prendida
en los tuyos
una pequeña
llama de amor.
Se que si encuentro
ese momento para ti,
de franqueza,
a corazón abierto,
bajo el cielo de estrellas,
cruzando de frente tu mirada,
sin escondernos,
volaré a Marte.
Y en un abrazo, que anhelo, correspondido,
sereno y eterno,
volveré a encontrarte a mi lado.
Las manos entrelazadas.
El horizonte por delante,
y la luna llena brillando,
Loca de amor.
Y mientras,
el tiempo pasa despacio.
La Luna se esconde
en la sombra.
El cielo se llena de nubes.
El alma se asusta. Y entonces,
las lágrimas recorren la cara.
Las dudas se hacen enormes.
Cierro los ojos,
y bajo los párpados
te sigo soñando,
tan cerca, tan lejos,
Tus manos apartan la mirada,
espantan el miedo y las dudas,
para no hacerme daño.
El corazón totalmente entregado, se para.
No puedo,
no quiero olvidarte.
Será una locura, pero
ser feliz es un forma
de andar el camino
que me lleve
de nuevo a tus ojos
Amor.









