A veces

A veces, 
es tantas veces, 
que siempre,
es cada día. 

Un sueño interminable.
Comienza oscura
la noche, si no estás en mis sueños,
en mi vida. 

Siempre me alegro de verte
Sonríes y se enciende en la esquina
el corazón pintado 
de azul y purpurina. 

Espero en silencio
que lances
un beso
volando, arriba.

Y llegue hasta mi, 
cerrando, 
por fin, corazón,
mi herida.

Impaciente espera

Impaciente espero  
que un alma herida 
encuentre mi voz rota, 
llamando. 

Lentamente,
la vida se escapa caño abajo, 
mientras mantengo abierta 
la mirada más dulce. 

Sálvame 
te pido, mirando
al cielo 
a la Luz de la Luna. 

Ábreme el camino 
hacia tú corazón dorado,  
y encienda la luz 
de nuevo en el mío, amor

Estrellas

Se me acabó el verano 
y no fui a mirar las estrellas. 
Fue un descuido imperdonable. 
Tenía tantas ocupaciones 
que me olvide de ellas. 

En la casa, donde vivo, 
se ven por millones, y la luna 
Pase las noches pensando. 
Ahora que las visito, 
no he encontrado ninguna. 

Se me han escondido en las nubes 
y con suerte descubro alguna suelta. 
Avergonzada se oculta corriendo. 
Viene oliendo el otoño. 
Cierra ya la ventana ... y la puerta.

Silencio tortura

Con resignación recibo 
la tortura diaria del silencio,
que me aparta de lo que amo
y me dispone al filo del abismo
de la soledad completa,
a la espera de iniciar
el salto definitivo,
donde nada es ya sonido,
y la mirada se pierde
en la espesa y blanca niebla,
que, de pronto, funde a negro infinito,
y desvanece el futuro incierto,
que se convierte en nada,
sin expectativas ni recuerdos.
Es el fin.
Nada.
Después de tanto,
insignificante,
el rastro se pierde
en el bosque del tiempo.
Allí nos encontraremos.

Rocamar

Otra vez en Rocamar 
Siento haberte hecho tanto daño
Después de darte tanto,
mi amor
De darte todo lo que tenía 
Sin reservas 
Ahora que ya no me queda
Nada
Solo amor
Otra vez
decimos adiós 

 Me he esforzado tanto
He vaciado mis reservas
He agotado mis fuerzas,
Sin pudor
He reído y llorado
Sin medida
Ahora ya no me queda 
Nada 
Solo amor 
Otra vez
decimos adiós 

Pedí una nueva oportunidad
Proponiendo nuevos planes
Para siempre 
La última 
Me miras asustada y frágil 
No sabes negarte 
En tus ojos brillantes
Veo mi certeza
Y tus dudas
Otra vez, amor
Nos decimos adiós 

Espera

Espera 
Dulce y eterna
Espero que llegues pronto
Y que el final sea corto
Llegaremos a un acuerdo
Que nos valga a los dos

Hasta aquí llegue con esto
Pero a ti te queda mucho
Que ahora empieza
la mejor de las fiestas 
en la terraza junto a la piscina
Los mejores amigos 
rodeando tu persona

Y la brisa suave
Que acaricia fresca
tu cara resplandeciente
Sentada en la hamaca,
mientras miras al mar.