Opinión.- Año 2023

2023 porque’s
…Y sea bienvenida la pandemia del AMOR.
Sin vacunas, ni tratamientos. Que se extienda con rapidez inusitada y virulenta.
Así tengamos que ir en invierno a Ucrania todos y paremos está y todas las guerras.
Las guerras domésticas y las mundiales.
Que el único estallido sea de alegría, de emoción y belleza. Que el silencio sea un premio, y la música un regalo de paz.
Que nadie, nadie se encuentre solo, ni angustiado.
Y matarnos a besos y abrazos, morirnos de risa, llorar de emoción, brillar en la noche, andar y andar hasta ser de nuevo generosa e inmensamente felices.
Sentir respeto y admiración hacia quien cada día saca la basura, limpia los cristales, reparte, conduce, … tanto como al que estudia, enseña, dirige, descubre las vacunas, los mecanismos del progreso, o inventa el futuro.
Que erradiquemos simple y totalmente enfermedades como el hambre y la pobreza. Porque recursos sobran.
Que aplaudamos el ingenio, el tesón, la constancia y el estudio, y valoremos el talento. Que helarte no sea de frío, sino quedarte sorprendido viendo y escuchando una obra plena de emoción, cultura y sabiduría.
Que los ricos lo sean en generosidad.
Que seamos humildes, tolerantes y alegres, y sepamos perdonar, porque un dia malo lo tiene cualquiera.
Que las religiones sirvan todas para unir, predicar el amor y nos hagan mejores y felices. Y las fronteras sean todas permeables, y nadie se vea obligado a emigrar por necesidad.
Que estemos atentos con quién abusa, odia, envidia, ofende, menosprecia o excluye. Porque son los menos, y nosotros la HUMANIDAD.
Que aprendamos por fin a respetar, entender y conservar la naturaleza, con sus animales y plantas, porque es nuestra casa.
Que la satisfacción máxima sea ayudar a quien nos necesita, que está ahí, más cerca de lo que creemos. Porque la respuesta agradecida te inundará el corazón. Y no esperemos a nadie para empezar, ni dejemos a la pereza conquistarnos, que el tiempo apremia, y todos tenemos algo que hacer, cercano y sencillo, para echar a rodar esta pandemia. Que no olvidemos a NADIE, ni siquiera a los que ya no están, porque nos enseñaron.
Que la distancia más corta entre dos personas, sea la risa, me enseñaron hace poco. ¡Que seamos FELICES, por favor. Que la vida es corta y nos perdemos en la primera esquina.

Auténtico

Con el tiempo he aprendido a valorar especialmente lo auténtico, la verdad evidente. Y a separar de lo impostado.
Cuando lo descubres es tan transparente, sin dudas, es mirar de frente, tan emocionante cuando lo encuentras que te transporta a otro espacio sideral.
Rodeado de agua clara, de estrellas brillantes, de lluvia tibia, de luz del sol en la playa más bella.
Estar cerca, muy cerca de ti es tan auténtico que me transforma, me cambió la forma de afrontar la vida. No fue esperanza sino razones, el pulso que perdí en el camino, y que ahora son motivo para recorrerlo junto a ti, amor.
Mi vida es tuya, te la regalo. Eres frío cuando no estas. Mi calor, mi sentido. Contigo recuperé lo auténtico, y me mantiene unido a ti.

Nuevo día

Con las gafas prendidas en mitad de la noche despierta. Oscuridad, no quisiera perderme ni un detalle. Y miro al fondo y hacia arriba, insomne, para descubrir el último verso, y escribirlo antes del olvido.
Soñar despierto sin fin.
Estar dispuesto apenas amanezca para ir a tu encuentro. Y en el camino a ver salir con dudas el sol.
Una flor en un charco me llamó la atención. Un suspiro se escapó, y un paso decidido detrás de otro me acerca a ti con el frío en la cara y feliz de ver otro día. Este se ve genial, aún por escribir, no se decidir de qué color lo voy a pintar.
Tu risa es mi música y me acerca a la distancia más corta, y me estrecha en tu abrazo sin fin.

Que te toque el gordo, y adelgace

Felis Navida

El Gordo se sorteó,
y no te premió.
No importa.

El Gordo ya te tocó.
Y se enamoró.
Y ahora está perdiendo peso.

Y el corazón
no te para de gritar.

Hoy
el día amaneció
con niebla muy densa.

Feliz solticio,
un minuto más de luz,
cada día.

Un minuto más de paladu,
cada día más cerca.

No más que quiero ser feliz.
Dame un besito, y que desaparezca.

Dame tu abrazo, dame tu amor.
Dame tu risa, que hoy es fiesta.

Date la vuelta, un paso atrás.
Vuelve conmigo. Baila con ella.
Felis Navida

Morderme los labios

Debo reprimir el deseo de llamar para escuchar tu voz.
Respirar y pensar que estás ocupada, que necesitas tu espacio.
Que no debo interrumpir tu descanso, ni tu actividad.
Que no vine a irrumpir en tu vida, sino a llegar despacio, calmado.
– ¿Que hice que no salió bien, si no correspondía ir tan rápido? pregunta la razón al corazón.
Es que no puedo abarcar el tamaño de este sentimiento, está pulsación sostenida a toda velocidad.
No quiero frenar ese abrazo que se desparrama por mis hombros y tu espalda. Que encienden la miel de tus ojos y mis mejillas.
No hay forma de parar este amor.

Mientras me muerdo los labios, sólo reaprender a esperar con paciencia el instante dulce soñado de tenerte junto a mi.

AGUA

La fuerza del agua, desatada después de meses de sequía, arrastra montañas de barro rompiendo las pretenciosas barreras que les pusimos para domar su cauce, volviendo a conquistar en un instante el territorio que le ganamos con esfuerzo y tiempo.
Todo lo engulle con avidez supina bajo el torrente que baja con urgencia y una violencia imparable.
Sólo queda subir monte arriba, ponerse a salvo, y observar impasibles y con paciencia que su fuerza se calme. Que escampe y que se ordene el desorden que provocó, dejando un nuevo paisaje ahora desordenado, pero que descubrirás florecerecido en unos meses.
Lección de humildad y coraje que propone la madre tierra para enseñar equilibrio.