Creo que fue un día
con cara de sandia
y sonrisa de tajada de melón
El caso es que no sabía
que escribirte todavía
Tenía el cuento escondido
detrás aún del telón.
Con la mirada perdida
mirando que el sol salía
a través de tu balcón.
Y apareció un destello
de luz en la entrada
Se abrió la puerta
y allí estabas tú.
A pesar del frío
de la cara helada
a pesar del destino
alli estabas tú, amor.