Frotar la lámpara

No creo en la suerte. Nunca la espero.
Esa, la suerte, es una explicación fácil y definitiva para cuando no sabemos las razones por las que nos pasan las cosas.
Pero pasan porque algo hacemos que provoca ese desenlace.


«La suerte es lo que ocurre cuando la preparación coincide con la oportunidad.» – Séneca

Y existe la tendencia de confundir suerte con azar.
Cuando ocurren cosas en las que no intervienes de ninguna manera, pero hay una probabilidad mínima de qué ocurran, estamos en el territorio del azar.

Con imaginación podemos llegar a la creencia de cuento, de que frotando la lampara maravillosa, aparecerá un genio dormido, bien humorado, que agradecido por el favor de despertarlo, nos concederá al menos tres deseos. Pero piensatelos bien, porque es un genio en darle la vuelta a tus deseos, y lo que querías que fuera una ventaja, lo transforma el malintencionado, mágicamente, en una condena.
La forma más segura y cierta de conseguir lo que quieres es luchar por ello, sin desanimarte.

La forma más cierta de ser feliz es mirarte a los ojos y verte sonreír.
… Así, sin lámpara.

La duda

Se que eres persona muy segura e independiente.
Tan independiente que parece que no necesitaras a nadie. Eso me gusta.
A veces dudo si necesitas que vaya a ti. Si realmente deseas compañía, o estás tan acostumbrada a hacer por ti sola, que invado tu espacio y te incomoda.

No sé si esto es un comienzo o una huida.

No debería, pero soy un mar de dudas.

Me perdí. Un sueño

¿Que hacer, cuando en el camino a tu cielo, me perdí?
Y sin ver la señal, siento que ahora no voy en la dirección correcta.
¡Y me perdí! Grito sin parar en mi interior, y no puedo pensar en como pasó.
Perdí la lírica, y no puedo escribir ni una sola palabra, ni una nota que me ayude a descubrir por donde llegar a ti.
Perdí la mística, y ya no se soñar en volar, en historias y aventuras inventadas y sacadas de un cristal, haciendo una magia que olvidé.
No oí la música que me llegaba desde allí, donde tú estás, y perdí el paso de una danza que solo quería bailar contigo vestida de azul.

Y una lágrima sentida se me escapó, y comencé a llorar, sin saber que solo era un sueño, una pesadilla en la que me apartaba de ti sin saber porqué.

Ahora solo quiero ir, esperar a verte salir, recogerte junto a mi, recibir tu sonrisa amable de mensaje, y recorrer un momento juntos el camino que nos lleve a un abrazo de amor.

… Y sentir,
que solo era un sueño, una pesadilla que me apartaba, sin saber que derretias con fuego esa pared de hielo que nos separaba, y luego me tendias la mano y me besabas, convirtiéndome en la persona más feliz.
… Más feliz.

Sueño de nieve

Ojalá cuando nieve este junto a ti.
Y los copos nos caigan encima como nubes de algodón.
Ojalá corra a abrazarte, y nos demos el gusto de tumbarnos en ese colchón helado.
Ojalá juguemos a lanzarnos y esquivar las bolas blancas.
Y corramos entre risas a refugiarnos junto al fuego.
Y allí, a la luz de la candela, vea tus ojos brillando y tu cara encendida frente a mi.

Refugio

Refugiarme en mi alma, 
cabeza abajo, mirar.
Descubrir la otra mitad
oculta bajo la primera vista.

Llegar hasta territorios
pisados hace mil momentos pasados.
Encender un hogar,
hace siglos apagado.

Escuchar los sentidos,
ocultos bajo el ruido.
Parar el frenesí,
encontrar, respirando, la calma.

La esencia desnuda,
saborear, sin pudor
ni vergüenza, la piel
de tus pensamientos.

Y más allá, adentro,
la tierra que alimenta
mis pensamientos,
mi ilusión, mi verdad.

Porque hay verdad
en lo que siento.
Ninguna duda,
sólo siento AMOR.

Somos dos

Cuento Sultana de Istanbul

Hoy quiero
enredarme en tu pelo
en tus brazos, en tu cuello.
Y no soltarme de ellos.

Respirar tu aire, tu belleza,
tu tranquilidad, tu delicadeza.
Espantar el frío de mis manos,
estrechar los lazos,
atarme a tu espalda.

Descubrir el espacio
a partir de tu sonrisa, tu mirada.
Y dejarme llevar en la dirección
que llevas marcada feliz,
que dejaste en las líneas de mi almohada.

Y que hacen latir este corazón.
Que llenan de vida mi horizonte,
enrojecido de pasión, al atardecer.
Amanece rojo y frío, ardiendo seguro
cada día, somos dos, amor.
Mar Mediterráneo

Universo

Tu abrazo es un universo, lleno de estrellas, de ilusión, de viajes, de futuro.
Llegué a él atravesando llanuras inmensas vacías. La soledad me acompañaba siempre, pero se hacía invisible, transparente y fría.
Después, entre tus brazos, sentí el calor del amor, enrojecidas las mejillas y arder los labios.
Se abrió la puerta de la vida. Dejé atrás los malos augurios, y los planes para desistir.
Tendré que soltar lastre para elevar este canasto en una nueva singladura con la sonrisa puesta de bandera. Los vientos suaves del sur nos llevarán por caminos nuevos desconocidos.
El corazón, he vuelto a sentirlo. Me duelen los brazos y las piernas al volver a la actividad.
El brillo de tus ojos provoca en los míos una lágrima de alegría y felicidad.
Mi universo eres tú MyQ.

Sin gafas

Visto sin gafas. 
De lejos,
a kilómetros de distancia,
de cerca,
a ciegas.

Intuyo.
Construyó tu perfil.
Interpretó tus colores.
Dibujo, para mí, tus olores.
Imagino tu risa.
Me doy prisa,
que se me olvida.

Pero todo coincide.
El corazón me dice
cómo eres al detalle.
Me miras de frente.
Paseamos por las calles,
te ríes, me dejas abrazarte.
Me llenas de matices.

De colores,
y de flores amarillas.
Te siento cercana.
Me ofreces una manzana
verde,
a la tarde.
Y tu risa me acaricia.