Cuando el ángel se nos va

En casa desde hace muchos años, tantos que parece siempre, tenemos un ángel viviendo aquí que nos da el humor, la alegría, la vida, la pasión, una luz inimitable, la templanza, y la tranquilidad.
Es nuestro hogar.
Pero hay veces que elevamos nuestras expectativas y nuestros sueños hasta límites fuera de alcance. Entonces corremos desaforadamente en su busca, nos tropezamos y empezamos a atropellarnos, y así, a herirnos sin razón.
El aire se vicia, nos volvemos orgullosos y egoístas, angustiados por la parte de esos sueños improvisados que se nos va, y se apaga la luz.
Nos invade la tristeza y la rabia. Y un poco más tarde la tristeza, a secas.
Cuando el ángel se nos va, perdemos la alegría y este deja de ser nuestro hogar.
Todo deja de tener sentido cuando el ángel se nos va.

Y no se ha ido. Ahí está, mirando al otro lado del espejo, esperando que recoloquemos el alma y la sonrisa, que volvamos a poner unas plantas de color, y solo compitamos por amor.
Así somos. Así es nuestro Ángel

¡Que bueno sería!

Llevas días preguntando  
Pendiente con el rabillo del ojo
mientras sigues frenéticamente
la vida que te toca

… y como decirte que echo de menos
el aliento de su boca, su mirada sin dudas
el olor de su piel, su risa, su risa.
Su melena rubia, que es tan tuya.

Como despedirme sin dolor
sin soledad
Como acompañarte
Sin pesarte

No soy quien te conviene
ahora que inicié
el tiempo de destruirme.

Si el daño fuera
Solo colateral
Si mi recuerdo fuera también una risa.

¡Que bueno sería
si la vida continuara
sin lágrimas, y a toda prisa!

Súper fluo

Quise retenerte apretando fuerte
Y mis manos se abren al pasar los días 
Entre los dedos ya no puedo guardarte, 
 cómo poco a poco se escapa la vida 

En un tiempo al que no pertenezco 
todo lo que hago parece superfluo 
Y sigo eligiendo cuál es el momento 
de dejarlo pronto y desaparecer contigo 

Dejar atrás el futuro incierto 
cada vez más agrio, también más oscuro 
no me cuesta tanto. Dime donde busco 
donde me derramo, que no sea un diluvio 

El rincón tranquilo, un banco del parque 
El viento suave, hoy amanece lento 
Una ola, un abrazo, que cabemos juntos 
Una última mirada, espirar profundo. 

Líquido sobrante que se derrama fuera del recipiente, y por consiguiente innecesario, excesivo e inútil, que no cumple ninguna función. Superfluo

Cuando Tu No Estas

Caricia

El suave tacto
La textura sedosa
La intención
El ademán cancelado
El calor debido
La continuidad incansable
La paciencia
El respeto
La dulzura
La cadencia perfecta
La pausa
La intensidad precisa
El cariño dado
El tiempo detenido
La mesura

La caricia de corazón
El roce de tu mano
La lenta y dulce pasión

¡Acaríciame!

Arpa

Con disparo certero del arpa, 
mientras el arco hace sonar
las cuerdas de tu violín,
cobra vida una víctima
inocente de tu música.

Suenan las lágrimas
que brotan sin más
Llenan las rojas mejillas
Brillan los ojos encendidos
Vuela el sueño libre en paz

Tan solo el piano tensado
se queda sonando una pausa
acompañando el último movimiento
la estrofa precisa
del violín

Cuando tú no estás …siempre

Astenia cósmica

Buscando la soledad
Huyendo de todos
Hiriéndome sin más
Cansado sin hacer nada
Respirando penas y silencios
Agotado
mi tiempo en pasado
En trozos de papel en blanco
Viajando sin moverme del sitio
El dolor metido sin sentido
Dentro de mi cabeza
Volví a perder las gafas
Resaca de mañana
Y el viento estalla
El sol salió impetuoso hoy
no quiero ir
a verlo
Sin ti

Ahora vuelve a leer de abajo hacia arriba.

Imagen de @louissud30

Sueño

Sueño que, si fueras a venir, tendría que correr al encuentro de tus brazos.
Tendría que contener mis fuerzas, mis ganas de apretarte, de aferrarme a ti.
Y sin embargo sueño con un abrazo largo y sutil, estrechando tu corazón y el mío.
Y despierto entre lágrimas, porque ese abrazo tan sentido ya terminó. No fue un sueño, ocurrió.
Fue el último abrazo al decirnos adiós

Amores

Soñé amores escondido detrás de mí mismo, como si fuera mi propia sombra. Detrás de mi sonrisa muda y trabada, imaginaba coger tu mano mientras devolvías la mirada cómplice por un instante.
Imaginaba sentir un pulso coordinado, sentir un amor correspondido, alocado, como un flechazo.
Y así pase toda mi vida enamorado. Viviendo amores imaginados, musas difusas que agrandan mis sueños de amor.