Como fuego

Como el fuego que se apaga 
de un atardecer en el horizonte,   
ceniza  y rojo, deshaciéndose,  
al filo de la línea de tierra, a poniente. 
 
El frío va envolviendo tu cara
y tu cuerpo, echando de menos la bufanda 
del abrazo que me regalaste, 
en el cuello y en el alma. 

Sin más día que ver, 
con la noche por delante, 
que promete fantasía. 
Y promete soñar. 

¿Que te voy a decir?
Así no me gusta estar. 
Quiero sentir una mano amiga,
una mirada limpia. 

Una música suave
en mi cabeza,
y la delicadeza
de tu amor. 

Y como el músico 
abraza su guitarra, 
y suena en su memoria
la balada del final. 

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