Volver a ti

El eterno retorno de Carmen Salazar
Solo pedía treinta días de amor eterno, 
con la esperanza de que durara siempre. 
Y la certeza se abrió el camino más difícil. 
Ni un solo día concedido después del fin. 

Ahora me toca a mí afrontar el desafío. 
Sin más ayuda que un punto en el infinito horizonte.
Y no perder el rumbo ni la compostura, 
para alcanzar lo que siempre busque, no se donde. 

Sin ceder ni un ápice en mi viejo empeño,
no ha llegado aún la hora de desistir.
Cuando todos los cabos estén atados, 
empezaré a pensar qué sentido tiene insistir. 

Si vivir siempre fue inmensamente bello, 
intensamente quiero
volver a ti,
amor.

Imagen.- El eterno retorno, de Carmen Salazar

Noviembre eterno

Precioso noviembre, 
me pediste ser para mi. 
Intentarlo. 
Acepto encantado. 

Triste e intenso. 
Ojalá llueva. 
Nunca quiero que termine 
este nuevo mes. 

Y entre mañanas de frío, 
paseos interminables
en un mar de hojas secas, 

abrazos estrechos, 
siempre envidiarte 
tu fuerza, y tu belleza. 

Tristeza de amor perdido 
y recuperado al fin
sólo para mi. 

Tristeza de amor eterno 
y perdido al fin.
Solo sin ti.

¿Estás aquí?

Ahora que viniste, 
ando con miedo 
de volver a perderte. 

Con todo lo que espere, 
el anhelo con que soñé 
un sueño imposible. 

Y ahora estás aquí, 
tan feliz,  
volviendo a reír. 

Tú me completas,  
no sé vivir así, 
sin ti, amor. 

Un abismo me espera. 
Saltar o caer, 
no hay más. 

Es si o nada. 
Y no veo en tu mirada 
el compromiso. 

Iremos despacio, 
al ritmo que marcas. 
No dejaré de confiar. 

Las distancias 
nos alejan, 
y el tiempo también. 

Esperaré 
tu impulso. 
Y saltare después. 

A tu abrazo 
me someto 
con toda mi fe. 

Y espero 
perdido 
tú amor imposible.

A medias

Amor a medias. 
Entre nosotros dos. 
Con respeto. 
Ya te digo. 

Amor elegido 
al azar, meditado 
sin duda generoso, 
gota a gota. 

Entregado a dosis pequeñas. 
Perfume de sabor 
a mañanas, 
de pereza y desidia. 

Da envidia. 
De movimiento lento, 
susurrado, 
casi una intención. 

Amor con tensión. 
Destilado lento, contenido, 
con calma, 
a pasos medidos. 

Amor sordo, 
música del aire, 
silbido suave. 
Amor Azul. 

¡Que peligro
romper el cristal
tan fino
que contiene la pasión!

Todo para ti

Es un día especial. 
Hoy no quiero escribir. 
Quiero guardarlo todo para ti, para mi. 

Sembrar una semilla 
y cuidar ese parterre 
de tierra oscura, 
con la esperanza, 
con la fe de que,
en unos días, 
alumbrará  
la Preciosa flor que esperamos. 

Quiero guardarlo todo para ti, para mi. 
Cada gramo
de sentido,
de atención 
y de cariño,
de dolor,
de incertidumbre,
de aventura.
 De amor sin fin.

Lo sabes

Sabes que algún día me perderás. 
No quieres, no lo queremos. 
No hay prisas, 
pero me perderás. 

Y mientras llega, 
quiero que aprendas a estar, 
a ser independiente. 
Con criterio y con bondad. 

Lo sabes, 
lo sé. 
No hay prisas, 
pero aprenderás. 

Solo estaré 
si me llamas.
He de aprender
a respetar.

Marcaremos
algo de distancia. 
Es ley de vida, 
necesidad.

Tomarás tú
el relevo. 
Seguiremos
el camino de la niebla.

En cada puesta del sol
o amaneciendo. 
En la luna brillante de plata, 
estaré para ti, Felicidad.