Contigo soñé

Hoy soñé contigo.
Con todo 
el corazón partido, 
el tiempo perdido. 

Y la luz oscura de la noche 
escondió las lágrimas. 
Rabia y tristeza,
solo en mis páginas.

La sonrisa más sincera,
lo que vivimos juntos. 
Soy un enfermo mental 
de amor, brutal e inmortal.
Sin final.

¿Será amor eterno?
Si no fuera, será definitivo. 
Muero de ganas
de tenerte conmigo.

Una nube oscura 
tapa la poca luz
de la luna llena,
soñando. 

Y no me deja pensar bien
lo que quiero y no debo,
imaginando como será
amanecer.

El de ayer, el de hoy, 
El horizonte encendido 
donde te vi los ojos de miel
por última vez. 

No hay más frío 
que el que tu pasas.
Cuanto más tiemblas, 
más ganas tengo 
de abrazos y besos 
de abrigo. 

Y tus ojos cerrados 
me miran. 
Y tus labios temblando, 
castigan. 

Mi corazón se rompe 
cuando me dices 
mi Vida.

La respuesta

Después de tanto escribir, por sorpresa recibí la respuesta.


Querido:

Deja de pensar en mi. 
Deja de echar la mirada atrás, levanta el ancla y déjate llevar por ella, que es una corriente inacabable, y algunas, solo algunas terminan en el mar. 
Y cuando llegan al mar, el viaje continúa sin fin. 

Con toda seguridad nos encontraremos.
Tanta afinidad, tanta complicidad y ternura, durante tanto tiempo, no pueden abandonarse. Es cercanía y atracción, es historia de amigos y de amor.
Seguro que en algún momento volverán a cruzarse nuestras corrientes, cada vez más calmadas. 

Pero eso no puede impedir que sigas disfrutando de tu viaje.
Déjate llevar en volandas por la brisa y las risas. Escucha la música que suena y se escribe sin parar. Sube a esa peña y grita, llena y vacía con fuerza los pulmones. Explora y descubre todas las sensaciones. Y escribes, y canta, y llora.

No puedo quitarte el dolor, ni el frío, ni la debilidad. Pero el vacío has de llenarlo tú, si quieres. La tristeza es un manto oscuro que deja un rastro letal: la nada.

Así que, arriba. Porque después de una historia que acaba, empieza una nueva con prisas. Y va llena de aventuras, de retos y de flores. 

Siempre tuya.
La Vida.

Crónica al fin del año

Delante de la página en blanco sin atreverme a escribir.
Las ganas me ponen nervioso. Las ideas agolpadas sin orden, empujan. Pero no sé expresar ninguna.
Sé que para mí llegó definitivamente el fin de una etapa vital. Ya no soy indispensable, ni siquiera necesario para mi gente. Han aprendido a volar solos, y hasta la más pequeña está comenzando su vuelo por sí misma. 
Conseguí destrozar todo lo construido durante años. Me quedé paralizado y no he sabido tomar las decisiones adecuadas. Y el resultado ha sido devastador. 
Sin recursos y sin ideas, lo peor es no tener planes ni tareas por hacer. Así me voy vaciando. Y no quiero convertirme en la carga de nadie. 
Es extraño como siento que he roto conmigo, he perdido capacidades físicas e intelectuales, he desordenado mi cabeza, y mis recuerdos se presentan en tropel sin ningún permiso ni excusa previa.
Y la salud ha perdido su equilibrio y fortaleza, de la que siempre he presumido, y ha sufrido un batacazo estrepitoso, encadenando dolencias hasta rendirme. 
No tengo el futuro ni mucho menos asegurado, y espero asustado como, durante los próximos meses, todo mi mundo se va a precipitar.  
Siempre me gustó regalar y ayudar. Y al fin, ya no estoy para eso. No veo la salida.

Solo deseo encontrar la manera de no arrastrar a nadie conmigo, y hacerme únicamente responsable de todas las consecuencias.
Y que me queden las suficientes fuerzas para andar mi último camino.
Pero quizás sea mucho pedir. 

A DOS

Perdón,
te amo en francés 
te hace parecer 
cuando no sabes sentir. 
Cuando no entiendes 
que sentir 
no es parecer. 

Pero nada es igual a decir
Je t’aime, mon coeur  
Te amo meu coraçao
O
Ti amo tutto il mío cuore 
 ... a corazón abierto 
... a cielo despierto, 
a todo o nada,  
lanzado al vacío 
en busca de tus abrazos 
salvadores, 
de tus besos embriagadores 
de fresa y limón. 

En mitad de la nada 
hace frío y vacío. 
Se te complica tu plan,  
y a pesar de dar tu mano, 
no compensa en el pecho 
el dolor de no ver tus ojos.
Suplico llorar a tu lado, 
emocionados. 
Emoción a dos. 
A dos. 

De mi, de ti

Sácame, de mi todo
yo quiero darte todo,
mi vida entera. 
Mi corazón lleno
de amor, desata 
la pasión, fuego 
encendido, vuela
la imaginación, ciego, 
entrego mi alma
a tu abrazo, belleza, 
dulzura, delicadeza. 


A ti, quien quiera que seas. 
Corazón en búsqueda. 
Solo si te siento cerca, 
sabré que eres tú, 
alma gemela, 
quien me completa. 


Saca de mi todo lo que quieras. 
Yo te puedo dar toda mi vida entera.
Con mi corazón lleno de amor, 
desata la pasión, despide la tristeza.

Fin del sendero

Y el camino se pierde, 
donde dobla la esquina. 
Al llegar a este punto, 
perderemos la pista. 

Se abre el monte sin trazas. 
Se cierra el bosque entero. 
No hay senderos. 
No detengo la marcha. 

Abrir camino nuevo 
no me acobarda. 
Solo espero encontrarte 
posada en alguna rama. 

Sentada al borde del agua. 
En la puerta de embarque 
de la próxima escalada. 
Y quererte de esa forma descarada. 

A tan solo …

A tan solo 
una 
primavera de ti. 

Una distancia 
suficiente 
para sufrir, para vivir.

Si no llegó 
aún 
el invierno. 

Si nos esperas 
sin encender 
el fuego, el miedo. 

Todo 
tiene que pasar 
intenso. 

Y si lo pienso, 
estás 
en cada lugar, amor.

Lluvia masiva

Solo en noviembre,
ese día que venías,
y una lluvia masiva 
me detiene un instante 
en la puerta. 

Si vinieras a mi, 
sin miedo cruzaría 
la cortina, persiguiendo 
entre lluvia y llanto, 
el sueño de abrazarte, aún. 

En mitad de la lluvia 
masiva.  

Solo tienes que decirme, 
atreverte a insinuarme, 
tan solo una directa mirada 
que me alcance de lleno 
y me dispare a buscarte. 

En mitad de la lluvia 
masiva . 

Saltando, entre aceras 
llenas de espejos, 
sin miedos, ni dudas, 
ese camino estrecho, 
que señalas hacia ti. 

En mitad de la lluvia 
masiva . 

Atrévete a cruzar 
conmigo el umbral. 
La lluvia nos desnuda 
de todas las historias pasadas
Hoy quiero vivir está contigo, amor

En mitad de la lluvia
masiva. 


Allí voy a ir
a volver desde aquí
a lo que soñé. 
Y lo que sentí 
será real, ven aquí. 

En mitad de la lluvia
mas tuya, más mia.