… ese sendero

No supimos el porqué  
nos encontramos al paso  
en direcciones opuestas  
por un sendero tan largo 

Nos miramos de frente  
Decidimos intentarlo 
Fue una idea absurda  
un completo fracaso 

Fue intenso y corto 
Fue verdadero, un sueño  
sacado de un cuento  
en un bosque fantástico  

Es un todo o nada  
No podemos explicarlo  
Nunca funcionó a medias  
Así es mejor terminarlo  

No siento una parte de mi  
Creo que murió al dejarlo  
Un parte del corazón paró  
Mil veces intenté reanimarlo  

Se que fue casualidad  
haberte encontrado  
en esa encrucijada de vértigo  
fundidos en un abrazo 

Adiós mi amor de cuento  
Mi amor dulce y salado  
Será extraño no volver  
a ese sendero, ya lejano.

Juramento

Por todas las veces que amé 
a corazón despierto. 
Despachando amor 
y recibiendo todo, o nada.

Por todas las veces que no. 
Que renuncié llorando, 
y, de todas las maneras, 
fue lo mejor para los dos. 

Por la infinidad de veces 
que se me escapó, 
que no reparé. 
Y seguí mi camino, incansable. 

Os juro por mi conciencia, 
que sin amor 
no hay existencia. 
Que se vive muriendo de amor. 

Sentenciado por la flor 
que desojando pétalos 
despejaba dudas. 
Y decidió esperar el último beso.

Anhelo con devoción 
encontrarlo nuevamente, 
contenida la respiración, 
antes que llegue la muerte. 

Niégame un beso. 
Porque siempre de eso 
se nos va la vida. 
Y te queda solo amor. ... y soledad

Días de sol y agua

Días de sol y agua. 
Primavera que comienza 
encerrados de lujo. 
Esta casa es tu mundo 
mas cercano. 

Y mi mano vacía, 
echa de menos tu mano, 
tus caricias suaves. 
Y tu sonrisa. 

Tú paciencia infinita 
en un tiempo infinito, 
varado a la orilla 
de tu regazo. 

Todo lo daría 
por tenerte de nuevo, 
aquí a mi lado. 

Estrechar contra mi pecho tu pecho, 
golpeando el corazón agitado, 
en un abrazo.

HOY

Hoy echo de menos la aventura de vivir enamorado.   
La ilusión desbordada. 
La locura de existir y estar por otra persona. 
Por ti.

La alegría constante sin razón aparente. 
La impaciencia de esperar a verte. 
Los nervios mirándote de frente. 
El placer de sentirme querido. 

Los millones de planes que constantemente hacemos. 
El tiempo parado en interminables caricias. 
El corazón acelerado mientras te veo llegar. 
El sueño alterado si te imagino cada noche. 

La única sonrisa que reconozco en la multitud. 
La certeza de sentirme coordinado como tu pareja de baile. 
La cercanía sin barreras, sin límites. 
Las manos entrelazadas durante el paseo. 

Te echo muchísimo de menos. 
Te espero aunque pase mucho tiempo. 
Extraño este corazón vacío. 
Es necesidad: ¡Te quiero a ti!

(A mi madre, por su entrega infinita y su amor sin límites.
A mi padre: por que se que a veces ese brillo cuando la mira es amor.)

Propósito

Me encomendaron encontrar un propósito, que me ayudará a recorrer el largo tiempo que me auguran de vida aún. Y a olvidar. No seguir anclado en lo pasado.
Lo quiero intentar, pero no puedo prometer nada.
A veces pensar en planes a futuro, cuando no veo ese futuro, es un despropósito.
La solución está dentro de ti, me dijeron. No en tratamientos ni en ayudas externas, por muy profesionales que sean.
No paro de buscar dentro de mi. Pero ahora no encuentro más que tristeza y soledad, que combinadas hacen un vacío completo, donde, de un vistazo, te das cuenta de que no hay nada.
Nada que encontrar. 
Va a ser difícil el propósito.
Mientras cae la tarde azul, rojo y añil. Y la luna nueva.
No voy a olvidarte.

En un bolsillo

Tengo el corazón guardado en un bolsillo  
A veces no lo encuentro. 
perdido entre tanto lío. 
El corazón se hace pequeño  
cuando no me rio. 
Si te parece que hago el tonto,  
es porque tengo frío.  
En realidad es porque, de pequeño, 
el corazón había desaparecido.  
Tuve que hacerle remiendos  
de alguna vez que había crecido.  
Ahora lo llevo cosido a mi pecho encendido.  
Es mi corazón  
y lo llevo pegado a un bolsillo.