Sombras y soles

En esta esquinita 
llena de sombras 
encontrar a mi lado 
el sol de una brujita. 

Con luz propia 
que da Candelita y colores, 
y reparte sonrisas,
y besitos de flores. 

Cuídate mucho brujita. 
Fuera tristeza de tu mirada. 
Que de alegría se llene 
esa luz de tu carita. 

Me desvela

Después de la charla 
y la cena tranquila, 
la conversación intensa, 
va y me desvela 
que quiere sola dormir. 
La luna. 

A solo dos bichitos 
por barba, la mía más blanca,  
la suya más tierna, 
va y me desvela 
que sola quiere dormir.
Las dos. 

A las tres y veintitrés, 
con las copas vacías 
y la brisa de madrugada, 
va y me desvela 
que solo quiere 
Ser feliz. 

A las cuatro y tres, 
con almohadas gemelas, 
la música de Robe 
nos mece la cuna. 
Y ya sola se duerme 
de risa. 

A las cinco y diez, 
sueña sola, el silencio 
se adueña de una vez. 
Va y me desvela, 
con solo mirarla, ... 
Si, lo sé. 

A las seis y cuarenta, 
amaneciendo. 
No ha sido un sueño.
Va y me desvela. 
La tengo tan cerca que la besé. 
Y se fué.

Borrachos de oscuridad

Así quedamos sin más, 
borrachos de oscuridad, 
vestidos para nada, 
sin tiempo para huir, 
bienvenida la madrugada. 

Mil besos pendientes, 
y más abrazos que sientes 
no haber disparado 
en ese momento 
que te tenia delante. 

Tan ciego que no vi, 
tan necio que llore 
por no adivinar 
el final feliz. 

Estaré 
donde se pone la luna, 
junto a la esquina 
del árbol aquel 
donde juré 
que te quería. 

Un granito de arena 
se me perdió en la playa. 
Y solo a mi me importa, 
si no estás allí, 
mi reina de sal. 

Despedida

Bueno chicos
Esta historia se acabó 
Por fin

Y ahora que todo se acaba 
todo sigue, como si nada,
como el aire.

No opongas resistencia, 
no luches si no vas a ganar, 
saluda al sol. 

Deja pasar este momento 
y que llueva de nuevo 
lagrimas y risas.

Soy el pasado definitivo. 
Esta historia se acabó. 
Con amor. Adiós 

Maldita

Maldita 
la duda. 
La mía. 
La tuya. 

Maldita 
la pena, 
que guía 
la furia. 

Maldita 
memoria, 
que sigue 
cautiva. 

Maldita 
la arena, 
que cae 
cada día. 

Maldita 
la sangre. 
Inútil. 
Pérdida. 

Bendito 
el perdón 
de tan grande 
Corazón. 

Bendito
tu amor
y el mío 
de los dos.

Corazón mutilado

Una parte de mi 
llega mutilado. 
El paso de la vida 
te va dejando heridas, 
recuerdos imborrables, 
señales de la dicha 
también. 

Y ahora es imposible 
disimular las cicatrices 
que adornan tu cara 
y tú espalda vencida. 
Esperas mantener 
la ilusión intacta 
aún. 

¿Que cielo cubierto 
esperando la lluvia?
¿Que amanecer radiante 
abriendo el día 
de par en par, 
indicando el camino 
siempre?

¿Que fuego encendido 
en la noche, 
a su cálida compañía, 
atrae un abrazo perdido, 
dejando a un lado las dudas 
a lo desconocido 
ahora?

Tan solo tú mano 
extendida hacia mi, 
asaltando mi vergüenza, 
me decide a tu encuentro, 
sin más argumento 
que la sonrisa 
cierta.

Sin más equipaje 
que la experiencia, 
con todas las ganas 
de hacerte feliz; 
en compañía sintiendo, 
en confianza 
vivir.

Amor 
Corazón mutilado 
Mirar
a los ojos
transparente 
Soñar 
Reír 

El tiempo que tengo

Me gusta cantar 
Y sonar la guitarra 
Volvería a colgar 
notas en cada palabra 

Veo la vida pasar 
y para eso llegue tarde 
Perdiendo la memoria 
iré a leer para no olvidarte 

Soñar viajes desconocidos 
de aquí al lado de mi casa 
Volar alto siempre cogidos 
sin perdernos la mirada

Y una página en blanco 
me espera tan tímida 
La historia que invento 
se escribe fácil si nace sentida 

Pasará este día 
y mañana no me acuerdo 
Este río tan largo 
tan intenso, me dejo casi seco 

Los ojos me brillan 
la sonrisa te entrego 
no se quien eres, mi niña 
pero se que te quiero 

Último cuarto

...
Ahora quiero explorar otras vías. 
La importancia puesta en el corazón. 
En las emociones desatendidas. 
Los gestos de cariño aplazados. 

En los amores perdidos. 
Y las causas imposibles. 
En los envites sin tiempo. 

Contemplando la vida  
a colores con detalle 
con cariño. 

Apretando los riñones  
a los abrazos desconocidos  
pero tan sentidos. 

Regalando mi humildad  
a quien me la pida  
a cambio de nada  

que le sirva mi ayuda 
y mi amistad de por vida. 

Entregado a todos  
sin reservas ni medidas. 

El placer de darme entero  
sin nada a cambio  
que me tenga a cuenta. 

Solo guárdame el secreto  
que nadie sepa  
que te servía. 

Y todo el mérito fue tuyo  
como escudero atendía  
 y te entregaba mi tiempo  
para tu alegría. 

Ojalá todo fuera  
como sueño  
algún día. 

Réquiem

¿Donde están tus amigos? 
¿Donde están que no los ves? 
¿Porqué no acuden, si llamas? 
¿Porqué no vienen esta vez? 

El corazón desarmado 
Las lágrimas a flor de piel 
Todo cabeza abajo 
Tu mundo puesto del revés 

Se impone el común interés 
No pueden acudir a la llamada 
La sangre les hierve, indignada 
Pero es lo que hay que hacer 

Ahora suena triste el campanario 
No dejes nada para después 
Es la hora de la despedida 
Amor no temas, hoy deja todo de ser 

Cada mañana

La presión en el pecho ha aumentado hoy.
Falta el aire en los pulmones y el camino se hace más fatigado. Resuena en mis oídos la respiración forzada, mientras ando despacio por una calle desolada por el confinamiento.
Dos esquinas he doblado para llegar a casa. Parece ahora más lejos esta caminata, mientras llegó sudando a la cancela de la valla. Una vez más no encuentro las llaves donde estaban.
Mi pequeña se va a enfadar si pulso el timbre de la entrada. Rebusco de nuevo en los bolsillos hasta encontrarla, por fin.

Vaya caminata. Apenas doscientos pasos, 185 metros de nada, que me parecieron el Himalaya.

Espero que pronto liberen la puerta hacia la playa, para retomar esa ruta diaria que me alimenta el alma. 

Hasta entonces imagino volar por encima de la arboleda y de las casas, hasta llegar con cielo abierto hacia la puerta de tu casa. Posarme allí delante a esperar que tú salgas, y nos demos un paseo despacio, por la estrecha vereda que nos lleva a la cañada. Sentarnos en el borde y ver las ovejas como pastan. Y el trabajo increíble de los perros que las guardan. 

No hay silencio allí, en la vaguada, cerca de la charca. El viento suave, el agua, los pastores, los perros, la valla, el cencerro, … todo empata, y llega amortiguada como una canción de fondo de esta semana. 

Soleada y fresca. Es primavera aún, los olores la delatan. Y yo sigo soñando cada mañana.