Latir

Es maravillosa la cadencia, la constancia y la persistencia de esos golpes secos que se producen en el pecho al latir un corazón.

Cuando esperas a tu bebé, y en la consulta te hacen escuchar ese golpeteo tan seguido del pequeño corazón queriendo salir, estremece.

Cuando siento el tambor del tuyo a compás, es el signo de la vida. Acelerado si te veo pasar. Calmado en la noche cuando voy a descansar, y con los ojos a punto de cerrarse, escucho atento su acompasado latir.

Música de vida. Latir ahí, junto a ti.

Enamorado

Mi corazón, mis manos. 
Tu sonrisa, tu mano.
Tu brillo, tu pelo.
Tu voz: te quiero.

Tu paso largo, mi abrazo.
Bailas, te pido
enamorado.

La cabeza en mi hombro.
La delicadeza de tu piel.
Las caricias dulces de miel.

El tiempo detenido.
Ilusión inventada.
La luz azul, curiosa tu mirada.

La distancia inmensa, tan cercana.
El futuro abierto, como el mar.
La luz anaranjada de tu horizonte.
La pregunta incrustada frente a ti, frente a mi:

Do you love me?

FELIZ

Desconocida. La pequeña historia de un descubrimiento

Ya no es luna llena. 
Siempre es de día,
bajo un tul de justicia,
la sombra alargada
del desaliento.

Sólo en mitad del mar.
En la plaza repleta
de gente desconocida.
Todos hablan lenguas
desconocidas.

Distraído, gasto mi silencio
mirando con ojos de gato
pasar, sin cruzarse,
miradas desconocidas.

Y allí estabas tú.
Entre una multitud
... sólo tu.

Inevitablemente

Cuando estás aquí, 
incrustada en mi vida,
vienes para quedarte
... y luego te vas.

Y durante los días,
que pasan volando,
mil risas intensas,
me haces tan feliz,

que inevitablemente
deseo entregarte todo,
y ser parte de ti.
Inevitablemente,

te extraño, te añoro.
Sonrojado miro tu asiento,
ahora vacío, y miento
si digo, llorando

...que inevitablemente.

Si digo llorando,

que inevitablemente,
mi vida es un suceso
donde tú eres el centro
de mi corazón, amor.

Un Angel

Cuento Sultana de Istanbul

Tienes un ángel en tu interior.
Y lo defiende una guerrera con peto y escudo.
Déjame ser tu guardia, tu defensa, tu yelmo.
Déjame que acompañe tu camino y tu misión.
Toma mi brazo y dispon de mi tiempo,
que mi vida te pertenece.
Que mis ojos te ayuden a ver,
y mi oído sea tuyo también.
Que mis manos te sirvan,
y mi sonrisa provoque la tuya.
Que quiero ser y estar contigo mientras tú quieras.

En el espejo, la puerta de tu sonrisa

Son el espejo de mi sueño, 
tus ojos dilatados,
la luz de la luna llena
se cuela en la noche
entre visillos de tu ventana,
Cada día me cuesta más
recorrer la distancia al origen
del corazón
Cuando en la mañana
si acercas la llama
al depósito de gasolina,
disipa el calor de la calma
un abrazo infinito,
donde todo estaba perdido.
Y sin embargo el alma

abre la puerta de tu sonrisa

Y sin embargo el alma,
donde todo estaba perdido,
un abrazo infinito
disipa el calor de la calma,
al depósito de gasolina,
si acercas la llama.
Cuando cada mañana
de corazón,
recorrer la distancia al origen
cada día cuesta más.
Entre visillos de tu ventana
se cuela en la noche
la luz de la luna llena.
Y tus ojos dilatados
Son el espejo de mi sueño.

Me perdí. Un sueño

¿Que hacer, cuando en el camino a tu cielo, me perdí?
Y sin ver la señal, siento que ahora no voy en la dirección correcta.
¡Y me perdí! Grito sin parar en mi interior, y no puedo pensar en como pasó.
Perdí la lírica, y no puedo escribir ni una sola palabra, ni una nota que me ayude a descubrir por donde llegar a ti.
Perdí la mística, y ya no se soñar en volar, en historias y aventuras inventadas y sacadas de un cristal, haciendo una magia que olvidé.
No oí la música que me llegaba desde allí, donde tú estás, y perdí el paso de una danza que solo quería bailar contigo vestida de azul.

Y una lágrima sentida se me escapó, y comencé a llorar, sin saber que solo era un sueño, una pesadilla en la que me apartaba de ti sin saber porqué.

Ahora solo quiero ir, esperar a verte salir, recogerte junto a mi, recibir tu sonrisa amable de mensaje, y recorrer un momento juntos el camino que nos lleve a un abrazo de amor.

… Y sentir,
que solo era un sueño, una pesadilla que me apartaba, sin saber que derretias con fuego esa pared de hielo que nos separaba, y luego me tendias la mano y me besabas, convirtiéndome en la persona más feliz.
… Más feliz.

Sueño de nieve

Ojalá cuando nieve este junto a ti.
Y los copos nos caigan encima como nubes de algodón.
Ojalá corra a abrazarte, y nos demos el gusto de tumbarnos en ese colchón helado.
Ojalá juguemos a lanzarnos y esquivar las bolas blancas.
Y corramos entre risas a refugiarnos junto al fuego.
Y allí, a la luz de la candela, vea tus ojos brillando y tu cara encendida frente a mi.