Canción de invierno

Ahora hemos de seguir nuestro camino, aunque no sea el mío a tu lado,
y buscar la felicidad que nos negamos,
que sin duda será nuestro destino
a pesar de que no pudo ser en mis abrazos.

La despedida vino vestida de rojo,
como no podía ser de otra manera.
¡Era casi Navidad!
Ser solo amigos es un reto demasiado ambicioso.
Inalcanzable para quien se quiere solo para ti. 

Tengo un problema:
No se estar solo,
y no quiero estar con nadie.
Resuelvemelo
y seré por siempre tu amante. Amor

La canción del invierno
está escrita.
Ponme la música y seré
por siempre
tu Amor.

Suspiro

La mayor maldición es la certeza
de que en el futuro no hay esperanza.
Inútil seguir sin ganas.
Es difícil estar vivo.
Asomar la cabeza
al umbral de la puerta
y decidir qué punto del horizonte
vas a alcanzar hoy.

Llevo días sin salir
caminando solo en el pasillo
sin encontrar el motivo
para sacar los pies del tiesto
perdiendo en esta lucha fratricida.
A la primera va la vencida
si la luz se apaga de día
no se acabar con esto.

La sombra me invade.
Me inquieta la noche.
Los días se acortan.
No quiero reproches.

No dejo de soñarte.
no dejo de quererte
no dejo de pensarte
No dejo de morir de amor. 

Hoy soñé

Hoy soñé que invadías mi espacio 
Ese donde cabe un abrazo 
Y todo pasa despacio 
Hasta que desperté. 

Una sonrisa en los labios 
Los ojos abiertos de par en par 
Las manos incrédulas acarician tu cara 
El corazón latiendo con fuerza por salir. 

Hoy soñé que venías a visitarme 
Amor 
Pero solo fue un instante 
Hasta que desperté 

Viaje al centro de …

Un viaje al centro del corazón 
a lo gordo y ancho del camino, 
escogiendo siempre como destino 
tu sonrisa de frente a la mía. 

Añorando tu compañía, 
perdida en una revuelta del trayecto. 
Y no fue sin querer que di por hecho 
todo mi cariño y mi alegría.

Ahora en lo perdido pierdo el tiempo. 
Y los ojos cerrados en el recuerdo
me ciegan sin querer, esta mirada
a la luz del último amanecer.

Inmóvil, sin un parpadeo, 
como el gato en la cornisa 
esperando nada especial. 
Siempre atento a todo.

Y así, esperando de este modo
no pierdo la compostura
mientras sueño que mi locura
está, como siempre, en tus ojos.

Diciembre

Se paso noviembre. 
Ayer.
Y no ocurrió nada. 
Solo,
día a día, 
el mes más bonito del año,
haciéndome daño 
sin compañía. 

Me abandonó mi alma. 
Encerrado en mi cabeza, 
viviendo una historia muerta. 
Transitando en un presente pasado. 
Condenado a no tenerte 
nunca a mi lado, 
sin entender 
que pasó. 

Final feliz para una desgracia, 
no supo a poco 
la mágia, 
no duele tanto 
la ausencia, 
sino la interminable esencia 
de tu olor 
en mi almohada.

Callado, recorro el camino
que se hace largo. 
Pasar página 
me cuesta tanto, 
si en la siguiente escribo: 
tu cara y tus labios
no vuelven, 
no olvido tus manos. 

Un débil lamento. 
Me esfuerzo en llorar para adentro.
Un ruego imposible. 
Un error sin tiempo. 
Un sueño, 
un infierno lento. 
Encendido, un último abrazo. 
Te quiero. 

Noviembre
El mes de los muertos.

Gritar

¿Cómo hacer para aliviar 
mi dolor más personal?
Luchar por superarlo
ha sido inútil.

Y solo me queda subir,
necesito el punto más alto,
de la montaña más alta.

Para gritar desde allí tu nombre,
y descargar mi odio y mi pena
por haberte perdido, amor.

Tengo miedo a decidir.
Ir volando a tu encuentro
por el camino más rápido,
que sin duda es morir, amor.

No es mi mejor día 
Ni mi mejor idea
sin duda es debilidad
en una persona perdida, amor

Mándame tu fuerza
Tú esperanza y tú alegría 
Para no torcer mi conciencia 
Para ser quien tú querías, amor
Feliz

Corazón intacto

Intento mantener mi corazón intacto, 
entero entre tanta incertidumbre, 
a pesar de que, de vez en cuando,
se le desprende un llama, con dolor, 
para seguir el paso, 
iniciando su camino y su vida. 

Todo el amor que contiene no cabe,
dejando escapar
una fumarola en la oscuridad,
tormenta solar radiante, 
que inunda en el firmamento, 
el nacimiento de una estrella.

Y cada vez que alumbra 
de blanco una luna llena,  
se apaga un poco este fuego
que ahora me quema,
 dejando escrito en el cielo, 
por siempre tuyo, mi perla negra.

Hogar

Hogar 
Ese sitio donde quiero volver.
El refugio definitivo.
La felicidad.

Cuanto cuesta mantener
encendido el fuego.
Con paciencia infinita.
Sin perder la fe.

Te apartas corriendo. 
Con prisas miras el horizonte,
dando valor a todo lo nuevo.
Natural.

Y mientras,
en la puerta de salida,
te colocas de espalda
sin mirar atrás.

Aquí sigo
sin perder la fe.
Teniendo todo preparado
por si decides volver.

Volver a ti

El eterno retorno de Carmen Salazar
Solo pedía treinta días de amor eterno, 
con la esperanza de que durara siempre. 
Y la certeza se abrió el camino más difícil. 
Ni un solo día concedido después del fin. 

Ahora me toca a mí afrontar el desafío. 
Sin más ayuda que un punto en el infinito horizonte.
Y no perder el rumbo ni la compostura, 
para alcanzar lo que siempre busque, no se donde. 

Sin ceder ni un ápice en mi viejo empeño,
no ha llegado aún la hora de desistir.
Cuando todos los cabos estén atados, 
empezaré a pensar qué sentido tiene insistir. 

Si vivir siempre fue inmensamente bello, 
intensamente quiero
volver a ti,
amor.

Imagen.- El eterno retorno, de Carmen Salazar