Me gusta cantar Y sonar la guitarra Volvería a colgar notas en cada palabra Veo la vida pasar y para eso llegue tarde Perdiendo la memoria iré a leer para no olvidarte Soñar viajes desconocidos de aquí al lado de mi casa Volar alto siempre cogidos sin perdernos la mirada Y una página en blanco me espera tan tímida La historia que invento se escribe fácil si nace sentida Pasará este día y mañana no me acuerdo Este río tan largo tan intenso, me dejo casi seco Los ojos me brillan la sonrisa te entrego no se quien eres, mi niña pero se que te quiero
Etiqueta: Conversaciones contigo
Último cuarto
... Ahora quiero explorar otras vías. La importancia puesta en el corazón. En las emociones desatendidas. Los gestos de cariño aplazados. En los amores perdidos. Y las causas imposibles. En los envites sin tiempo. Contemplando la vida a colores con detalle con cariño. Apretando los riñones a los abrazos desconocidos pero tan sentidos. Regalando mi humildad a quien me la pida a cambio de nada que le sirva mi ayuda y mi amistad de por vida. Entregado a todos sin reservas ni medidas. El placer de darme entero sin nada a cambio que me tenga a cuenta. Solo guárdame el secreto que nadie sepa que te servía. Y todo el mérito fue tuyo como escudero atendía y te entregaba mi tiempo para tu alegría. Ojalá todo fuera como sueño algún día.
Réquiem
¿Donde están tus amigos? ¿Donde están que no los ves? ¿Porqué no acuden, si llamas? ¿Porqué no vienen esta vez? El corazón desarmado Las lágrimas a flor de piel Todo cabeza abajo Tu mundo puesto del revés Se impone el común interés No pueden acudir a la llamada La sangre les hierve, indignada Pero es lo que hay que hacer Ahora suena triste el campanario No dejes nada para después Es la hora de la despedida Amor no temas, hoy deja todo de ser
Cada mañana
La presión en el pecho ha aumentado hoy.
Falta el aire en los pulmones y el camino se hace más fatigado. Resuena en mis oídos la respiración forzada, mientras ando despacio por una calle desolada por el confinamiento.
Dos esquinas he doblado para llegar a casa. Parece ahora más lejos esta caminata, mientras llegó sudando a la cancela de la valla. Una vez más no encuentro las llaves donde estaban.
Mi pequeña se va a enfadar si pulso el timbre de la entrada. Rebusco de nuevo en los bolsillos hasta encontrarla, por fin.
Vaya caminata. Apenas doscientos pasos, 185 metros de nada, que me parecieron el Himalaya.
Espero que pronto liberen la puerta hacia la playa, para retomar esa ruta diaria que me alimenta el alma.
Hasta entonces imagino volar por encima de la arboleda y de las casas, hasta llegar con cielo abierto hacia la puerta de tu casa. Posarme allí delante a esperar que tú salgas, y nos demos un paseo despacio, por la estrecha vereda que nos lleva a la cañada. Sentarnos en el borde y ver las ovejas como pastan. Y el trabajo increíble de los perros que las guardan.
No hay silencio allí, en la vaguada, cerca de la charca. El viento suave, el agua, los pastores, los perros, la valla, el cencerro, … todo empata, y llega amortiguada como una canción de fondo de esta semana.
Soleada y fresca. Es primavera aún, los olores la delatan. Y yo sigo soñando cada mañana.
Doblando curvas
De cuando empiezas a delegar, en general, no a nadie en particular, en la gente, todo lo que concierne a la política y sociedad, las reuniones de escalera, la peña y la hermandad.
Solo te reservas el círculo más cercano: que comer, cuando dormir, que hacer, y si va a llover o hace sol, por preguntar.
Si te duele todo a pesar de que el esfuerzo más grande que has hecho ha sido levantarte de la cama.
Entonces debes pensar seriamente que quizás el futuro te importa una mi… Y que tú vida ha “doblado la curva”, y con suerte no hayas entrado en una rotonda de la que no sepas ya salir.
Has reducido drásticamente el número de amigos, incluso de Facebook. Y de las llamadas de teléfono, que se han convertido en molestas, solo te quedan las imprescindibles. La familia.
Te acostumbraste a estar en casa sin hablar. Y tus pensamientos suelen ser o profundos, o ningunos.
Recuperas colecciones antiguas, retomas lecturas aparcadas hace tiempo, ordenas todas las fotos del cajón, … son otros síntomas de “lo tuyo”.
Recuerdas deportes, la moda, ecos de sociedad o espectáculos como algo histórico, lejano.
Sueñas con volar, hablar debajo del agua, o viajar a Roma.
Has perdido el apetito, mientras sin parar te atiborras a todas horas de snacks y chuches.
Violentamente enfadado, a veces sensible, indolente, trasnochado, blanquecino, entumecido, ….aburrido.
Confirmado: llevas más de treinta días confinado, y aún no te han dicho hasta cuando.
¡Cabrones!
Si no fuera porque somos héroes anónimos…
Al final, contigo
Inició un camino oscuro y frío hacia donde nadie fue jamás alejándose de ti, de tu calor y tu amor. Y ese sendero incierto es el que debo recorrer en medio de recodos llenos de peligros enormes. De fuerzas que me invitan a abandonar todo lo que quiero, a dejarme caer los brazos, a rendirme sin condiciones. El abismo está ahí mismo. A solo un paso dispuesto para elegir ese salto que promete liberarme. Nunca fui cobarde así, pero en este momento, rodeado de tanto rechazo ¡Que sentido tiene resistir! Se que debo seguir. Una sola llamada inclinará el sentido de mi marcha, aferrado a ti y a la vida. Liberado de esta lucha. Cayendo al abismo. En cualquier caso, el fin. Y gritó en silencio hasta dolerme el alma. Resisto con fuerza, teniendo la duda en calma. Todo terminará en este camino. Todo dejará de doler en este tramo. Y será el colmo de mis ruegos. Contigo o nada, amor. En ese banco vacío del paseo desierto amanecido, la cita finalizó.
Buscándote
Interminable mi amor. Vacío todo sin ti. Es imposible vivir si no estoy frente a tus ojos. A veces siento latir despacio mi corazón. Y creo que voy a morir. Morir de amor. Solo si estás junto a mi tiene sentido la voz que me suena dentro diciéndonos que terminó. Buscándote en el infinito final del horizonte del mar que tengo hoy frente a mi.
Vida a un paso
A un paso de vivir. A un paso de morir. A un paso de no se. A un paso de saltar. A un paso de subir. A un paso de llegar. A un paso nada mas. El amor es la fuerza que une personas distintas. Es la magia que hace desaparecer el miedo. Es la fuerza que mantiene alejadas a las estrellas, y mueve el agua del mar en olas hacia la playa, y las devuelve otra vez al mar. Sin amor estás a un paso. A un paso de parar. A un paso de perder. A un paso de volver. A un paso de ti.
Buenos días
Buenos días luz del amanecer Deshaces las tinieblas El rocío salpica en mi cara lágrimas de alegría caminando por la playa que comienza el día y estaré esperando que vuelvas a mi pecho. Amor
Amapolas
Si solo quieres llorar, mira ese campo de amapolas, mira la abejas volar. Quédate mudo y respira. Al lado verás reír un millón de margaritas. El sol de frente te llevará calor a tus mejillas. La Primavera llegó. Mi mano abierta te espera. Y mi corazón abierto ... te espera, ... te espera, ... te espera. Amor









