Contigo mismo

Si eres de los que siempre pierde, o de los que ganan, no luches contigo mismo. Porque vas a perder.

A Cesar lo que es de Cesar 

Desconfínado de todo

El mundo que viernes 
Más allá de un martes 
o un jueves cualquiera 
Lleno de distancia 
Y vacío de nadie

Así cada semana 
de cada mes que quieras 
Esperando cambie la marea 
y el viento sople de levante suave 
Que acabe la ansiedad 

Ahora 
Todo lo que viernes 
se va al día siguiente 
Sin que pueda decirse 
nada nuevo. 

Y miro de reojo 
que no te acerques
Por fin acostumbrados 
a esta normalidad nueva 
que nadie quiere 

y acepta todo el mundo 
a regañadientes sin chistar
Aterrorizados por el contagio 
de una pandemia a medias 
entre el interés y la salud 

que entre todos debemos 
llevar a cuestas, sin entender
lo que tenemos que hacer 
Si elegir de una vez 
a qué lado morir 

si de hambre o enfermos
Los derechos derogados
en defensa del interés común 
de un puñado 
que decidieron por todos 

sin preguntarnos 
Y se apartaron enrocados
tras de una visión trascendente 
donde unos pocos deciden 
quien cae o continúa en el frente 

Todos siguen obedientes 
O condenados por insurgentes

Un solo pensamiento 
Sobrevivir 

Un solo mandamiento 
Someter

Un nuevo orden 
el poder concentrado

Injusto
Esto no es vivir 
Con miedo no es vivir
y sin embargo ...

Adiós amigos

Adiós amigos. 
El abismo que exploro me engulle. 
Cada vez más cerca de la oscuridad  
que ciega la mirada más sutil,  
el silencio más profundo, 
el frío intenso que traspasa la piel.  
No me queda aliento suficiente 
para articular palabras de despedida, 
ni de socorro ante el hundimiento. 
No controlo las emociones que siento. 
No dependo de nada ni nadie. 
Ningún lazo conocido me sostiene aquí. 
Y cada vez más lejos de lo cotidiano,  
despacio, alejándome sin pausa 
de una realidad que me es lejana. 
El eco adormecido de conversaciones ajenas  
me llega como comparsa de este adiós improvisado.  
En medio de tanta gente y tan solo, 
me siento extraño  
en un paisaje que se desintegra  
a la vista de mis ojos cansados. 
Aspiro fuerte a descubrir 
más allá, en los confines de la mente perdida, 
 la dimensión que abre el camino 
de encontrarte, al fin,
AMOR.

Y sin embargo ...