Corazón nuevo

Y, cuando la nieve 
cubra mis sienes,
mi pelo, mi cara,
mi cuerpo, mi ser,
sepas que, debajo,
hay un corazón nuevo
latiendo fuerte por tí.

Necesidad no tengo.
Es fuego.
Sólo presiento
la búsqueda de tu abrazo,
el sentimiento de ser querido,
ese gesto correspondido,
ese beso de amor.

Ni ambición, ni lucha.
No hay más reino
ni más poder ansiado,
que estar a tu lado,
serte útil y querido.
Y, si alguna vez malheridos,
sanarnos por amor.

Y sanados,
no olvidemos el pasado,
el presente una constante sorpresa,
Y el futuro, una aventura,
la serenidad más pura,
juntos los dos, por fin.

Que la música nos traiga
la felicidad que buscamos.
La cadencia de las olas,
la calma y la paz
en nuestro jardín preferido,
de las manos cogidos,
tu corazón y el mío,
estrechados.
Corazón nuevo

Never going black again. Fleetwood Mac

Ella se derrumbó y me dejó entrar. 
She broke down and let me in

Me hizo ver donde he estado
Made me see where I've been

He estado abajo una vez
Been down one time

He estado abajo dos veces
Been down two time

nunca volveré otra vez
I'm never going back again

No sabes lo que significa ganar
You don't know what it means to win

Baja y vuelve a verme
Come down and see me again

He estado abajo una vez
Been down one time

He estado abajo dos veces
Been down two time
Mmm

nunca volveré otra vez
I'm never going back again

Fuente: LyricFind
Autores de la canción: Lindsey Buckingham
Letra de Never Going Back Again (Dueto acústico)
© Kobalt Music Publishing Ltd.
… Como lagrimas en la lluvia

De Pirañas Serpiente

De cuando los piratas entraron a gobernar, 
disfrazados de elegantes pasarelas.
Las pirañas se secaron en un charco.
Las mañanas oscuras daban ganas de llorar,
Y sin embargo...
Aún teníamos ganas de saltar,
pareciendo que elegíamos el futuro,
entre todos.
De cualquier modo, nos dejamos engañar.
Ellos sabían cómo olía el lodo
Y no era a Mar.
Cambió el verano de lugar
y llovía en agosto.
Cielo despejado en navidad.
Y parecía poco.
Todo, todo iba mal
Y sin embargo ...
Aún teníamos ganas de saltar,
pareciendo que elegíamos el futuro,
entre todos.
De cualquier modo, nos dejamos engañar.

A contraluz

Cuento Sultana de Istanbul

Cuanto echo de menos
tú respirar pausado a mi lado
Cuanto tú sonrisa abierta
cuando me ves temprano

Cuanto tú primer abrazo del día
Tú lento comienzo estirando la noche
Soñando bañarnos en aquella piscina
de agua helada y sombras sin reproches

Apenas a dos días de distancia
tú amor me llama a gritos
Yo, entregado, no me resisto
Vuelo a tu lado, mi vida, mi alma

Siento el rugido del leon herido
La trémula melodía del violín
con fuerza y dulzura
Soñar con el perfil de tu figura
a contraluz

Nubes blancas

Como nubes blancas 
en un cielo azul, radiante
El horizonte infinito
Y tú sonrisa tan cercana a mí
Campos verdes Primavera,
la piedra oscura de tiempos atrás
Los ojos verdes intensidad
mirando los tuyos nada más

Nada más

Castillo de Trevejo, Villamiel
Sueños de caballeros sin escudos
De palacios de piedra, mirando
el horizonte infinito
Baile de corazones
trenza prendida de flores
de Capilla pura,
la piedra oscura de tiempos atrás.

Nada más

Despertar o soñar

Cuento Sultana de Istanbul

Que dulce despertar de luna llena.
Entre el arrullo del amor correspondido.
El primer color de la mañana.
Tus abrazos con dulzura, recogidos.

Si quisieras darme una caricia,
tu que nunca pides nada, generosa,
yo te regalaría mi alma de por vida,
que lo que se da no se reclama. Misteriosa.

Y esta canción escrita en la mesa de un bar (1)

Viaja conmigo en mis sueños, Princesa.
Déjame ser tu Capitán,
que te acompañe y te guarde
en las orillas del Bósforo,
volando las Chimeneas de las Hadas, soñé.
En las calles empedradas de Toledo, seguí soñando,
y viviendo el atardecer en las ventanas de La Alhambra a sus jardines, te abracé.

A ti entrego mi espada,
Mi Reina
Mi tesoro azul
MyQ
Capadocia

P.D.- A menudo preguntas por las razones de lo que escribo, por la verdad, la certeza de cuanto lees. La verdad es que invento casi todo, como si dibujara unos trazos en un papel en blanco torpemente. Y como no se dibujar, no fuera fiel reflejo de la «verdad», y no se pareciera al original.   

Así es en realidad. Escribo prosa poética. Lo que, necesariamente, me separa de la realidad y su parecido.  

Pero hay VERDAD en lo que escribo.   

(1) La realidad es que escribí de pie, parado como un pasmarote delante de un semáforo en verde que no pensaba cruzar, para que no se me escapara ni una sílaba de la inspiración momentanea. Pero esta verdad, como casi siempre, es grosera. Sin embargo la poesía permite dibujar trazos, aunque sean gruesos, para interpretar la realidad.  

Entonces imaginé que escribía los versos sentado a una mesa de un bar, a solas entre la bulliciosa clientela, en una esquina en penumbras.  

Cuando creas, es tuyo, son tus emociones. Cuando lo compartes, es de quien lo contempla. Las emociones que le provocas son únicamente suyas, mientras te quedas traspuesto al otro lado del cristal del espejo.

Miedo

Miedo me da que me visiten mis viejos fantasmas.
Miedo que, desde hace dos dias al menos, me asaltan en mitad de la noche; recuerdos e historias inventadas que nunca antes viví; y que alteran el sueño y la calma. 

Recurrente la visita de la víctima de un accidente durante la práctica de un deporte, tras el choque contra un panel jugando al basket, a la que no puedo asistir mientras agoniza. Y me angustia no saber cómo auxiliarle siendo tan joven, mientras me llora desconsoladamente pidiendo ayuda.
¡El cuello, el cuello!, ¡no puedo respirar! Me grita el desgraciado, sin saber cómo cuidarle y consolar su dolor.

Y el reencuentro con amigos y familia, todos fallecidos, que presentan un aspecto envidiable.
Estos vienen a aliviar el miedo atroz de la experiencia tan real de la anterior.

Agotado sin dormir.
Miedo, siento miedo.

El rincón

Buscando el rincón. 
El valle donde, intensamente,
llueve por dentro.
Por dentro del alma.
Agua cálida
que quema y calma.

El rincón donde guardo
los rechazos en terciopelo azul.
Amores eternos,
amores y colores
que lo fueron,
y sólo entendiste tú.

Empapado de amor.
A solas con el corazón.
Corazón de piedra,
desvaneciéndose.
Luz cegadora,
pasos en vacío.

Y no te olvido,
te necesito
camino cruel,
Reina de mi vida.
Ojos cerrados, soñando,
esmeralda, ámbar y miel.

Su eño

lacraediciones
Figuras que se oyen oscuras en la noche. 
Y amanecen grises y azafrán.
Frías, historias sin final,
que cada día abren a las doce.
Rinden su suerte.
Y regresan cada noche.
Cuando los perros ladran a las sombras.
Cuando las sombras invaden tu horizonte.
Tu horizonte cercano que se acerca
a toda velocidad mientras se enciende el día.
Y así, día tras día.
Sueño.

¿quien es el preso?

El preso 
es el reo de tus besos.
Ese que va y viene de tu lado.
Que prefiere no estar libre
sino atado,
al que has hecho feliz.

El dueño de tus deseos,
el esclavo de tus anhelos.
El horizonte infinito
que alcanzas con la mano.

Tú mejor amigo,
tu paciente inglés.
El estallido de tu risa.
El faro en la niebla.

Un camino de hierba
por descubrir.
El futuro cercano
que desea vivir 
… a tu lado.