Corazón Sito

Fue el primero. El primero de esta saga.
El primero que me hizo estallar el corazón en mil pedazos de alegría. Y aún lo hace.
Fue el primero en andar, el primero en hablar y cantar, y contar cuentos como el de la “concuriquiña” que le enseñó la abuela Choni, mientras no le perdía detalle con su carita redonda, sus cabellos rizados y su boquita de fresa. 
Me mantiene unido por una mano fuerte, como una maroma, atracado a puerto. 
Es todo sensibilidad, de cristal, duro y frágil, y su color es rojo, y enorme como su abrazo. Como su corazón generoso.
Porque Sito es todo corazón. 



#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, me puedes ayudar

1,00 €

Mi Ana Madrina

Espectacular. 
Vino de la mano de la persona que más quiero.
Hace tiempo, tanto que para mí es siempre.  
Siempre estuvo a mi lado. Siempre discreta, atenta, eficiente, siempre cerca.  
Siempre me dio un buen consejo. El último, no cargues con pesados abrigos ni mantas. Ropa ligera, una encima de otra. Capas, capas, como la cebolla.  
Si fuera un fruto, sería cebolla. Me hace llorar, es dulce, agradecida, mejora lo que acompaña.
Compuesta de miles de capas, atesora un corazón enorme, que nunca alcanzas del todo. 
Siempre defendió su estilo valiente de soledad.  
Siempre me ayudó con ganas, me hizo mejor. Nunca me pidió mas.  
Simplemente es mi Ana Madrina. 





#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, ¿me puedes ayudar?

1,00 €

Pasarela

Tres veces. 
Tres, tendré que pasar. 
Pasar la pasarela y comenzar. 
Todo es empezar a pasar. 
Pasar, a cada paso más cerca del final. 
Y si el final eres tú, será. 
Será 👏  👏👏 
🥰. 
  
  
Volar (Bulería) Paco de Lucía





#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, me puedes ayudar

1,00 €

Último

El último dragón vino a buscarte.
En el momento de más soledad, el cielo se abre para ti.

En un abrir y cerrar de ojos, cuando más solo estás y más necesitas.

Un hada púrpura te indica cuál es el camino, la dirección para encontrar la salida con el último dragón, para encontrar tu destino.

Bajo una intensa lluvia, el cielo oscuro magenta y azul, remonta el vuelo sin mirar atrás. 


Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce un monto personalizado


Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Abuelino en Camino

Donativo para llegar a Santiago

1,00 €

Rara

Va pasando el tiempo sin pausa. Después de “media vida” te das cuenta de que no aceptas según qué cosas, que no renunciarías a esto o a lo otro; que tienes el corazón ardiendo pero no estás para más mentiras, o más desengaños, o más sufrimiento. Que lo darías todo, pero no apuestas nada por conseguirlo; y hasta se te escapa sin alcanzarlo cuando lo tienes a tu lado. 

Perdonad que os diga, nos vamos haciendo personas raras. Muy raras. 
Queremos cuidarnos y dejamos abandonado el lado más importante, emotivo y relevante de nuestra existencia: el amor.
Y dejamos de regarlo. 

Yo soy así. Raro de esos.
Pero no dejaré de buscar a una persona rara que me complete.
Ya no busco corazones lisos, sino texturas. 

Mírame a los ojos. Se que te encontraré, allí donde estés. O quizás ya te encontré, y te dejé pasar incrédulo y descuidado. 
Pero volveré. Andaré el camino entero dos veces si hace falta, revisaré mil veces las estrellas para tomarte en mis brazos. Esperaré a que cada noche salga la luna brillante, y se disipe; y amanezca otro día para decirte, entre risas y lágrimas: 

Eres mi persona rara. Una rara bella, única e increíble, amor. 

Y sin remedio, sentir ese golpe en el pecho, el calor en las mejillas, la mirada brillante, y atraído irremediablemente hacia tu abrazo, acercarte al oído, susurrando, te quiero. ❤️ 


Solo es un sueño que no renuncio a vivir contigo.

Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce un monto personalizado


Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Abuelino en Camino

Donativo para llegar a Santiago

1,00 €


De brujas y dragones

Anoche soñé contigo 🎶 
Y no estaba durmiendo 🎶 
Soñar con un ángel 
siempre es soñar despierto 

Soñé que me necesitabas, 
y fuimos a hablar silencios. 
Desborde de lágrimas guardadas, 
tus dudas y mis miedos. 

Las risas que más curan 
en el café mas viejo. 
Sentados en la calle. 
Verdades a ras de sueño. 

Amiga con alma y magia, 
no se porqué te cuento esto. 
El corazón en la distancia 
esta noche dio un vuelco. 

Hermana de corazón,  
me llamas. 
Una cuestión de celos. 
La soledad acompañada.

El dragón 
guarda tu secreto.   
Cogida de la mano, pequeña,  
te llevo a casa de nuevo. 

Avisa 
cuando te haga falta, 
y te devuelvo 
el último beso. 

Que seas muy feliz. 
Mi deseo más ciego. 
Siempre acaba bonito 
este embrujado sueño. 




19F3DA22-821A-4940-9150-1E6E1620A195

Abuelino en Camino

Donativo para llegar a Santiago

1,00 €

Una única vez
Mensual
Anual

Hola Si quieres haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce un monto personalizado


Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Amor impasible

A cada paso su tormento y una liberación, 
feliz de estar contigo, 
en sueños. 

Toda la electricidad controlada, 
atrapada en leve abrazo, 
en un tímido beso. 

Sin querer despertar al genio, 
ni siquiera para pedir 
los tres deseos. 

Y la vuelta
cuesta arriba, 
deseando los deseos. 

Imaginando 
que te quedas 
jugando con fuego. 

Éramos tan diferentes, 
y me gustó tanto 
ayudarte. 

En el fondo del corazón 
ya sabíamos sin duda 
de lo imposible. 

Ya pasé por duelo. 
Tiempo oscuro 
asumiendo la pérdida. 

Pero la tensión 
tan adictiva, 
es imposible superar. 

Tan solo la distancia 
ayuda 
a superarme. 

No puedo asumir 
este reto, 
cerca y distancia sideral. 

Éramos tan distintos 
que imaginamos 
no iba a funcionar. 

Y brilla la luna 
en el mar, 
Amor impasible. 

Y amanece,
sin llorar, 
Amor impasible. 
Amor impasible

Ruge el mar

Hoy ruge el mar. Como si estuviese enfadado, enojado por algo que le hicimos.
El viento de levante mueve con fuerza la copa de los árboles, las hojas más débiles caen volando hacia la calle. 
No hace frío, pero el viento … Cuanto hace el viento para que sea un día desapacible para estar fuera de casa.
Y dentro, repaso la lista de asuntos previstos para hoy, y que debo aplazar si continúo con el plan de quedarme en casa y no salir. 
Todo por la borda, como si estuviera surcando ese mar bravo de hoy, imaginando un cambio de rumbo para iniciar una nueva singladura, siguiendo un impulso imprevisto que empuja hacia el lado contrario, sin planes, sin provisiones, sin cordura.
Escuchando una música susurrada, con golpes de tambor marcando el ritmo constante.
El cielo gris, tendiendo a oscurecer, presagia la tormenta.
Y que más da. Déjate llevar, tu corazón adoptó ya el ritmo del tambor, el viento arrecia y no puedes esperar más. Atado al mástil para no sucumbir a la tentación de la ninfa Parténope, es su vida o la tuya, mientras escuchas sin parar sus cantos de sirena.
El agua de un golpe de mar en la cara, me devuelve al jueves que toca pasar. De puntillas para no despertar del todo de ese sueño “fatal” de música, tambor, sueños. Y por supuesto de ti.
Nunca te encontrare si me quedo aquí. 

Historias de un día malo

Soy solo un contador de historias. 
Las describo con detalle, las descubro cuando están tapadas o a oscuras. Solo las cuento con el ánimo alterado y el corazón conmovido. No podría de otra manera. Me siento incapaz de ponerle letras a lo que no me asombra o me remueve por dentro.
En todo, el corazón y la pérdida de razón, pesan como una losa de las de tapar nichos.
Alguna vez intento escribir desde la distancia más pulcra, la necesaria para no implicarme. Pero es una burla de la propia historia y acabo enredado en sus notas, en su aroma, o empapado en esa lluvia intensa de gota gorda y charcos que recuerdo de siempre de mi ciudad natal.
Y de ese cielo plomizo y oscuro que te da la luz de la tristeza y el olor a mojado en las hojas de los árboles del parque. 

Y no se de qué manera la historia se revuelve y me envuelve, y me devuelve lo que siento escondido dentro del pecho. 
Hoy lloverá sobre el medio día. Parece que cuentan que lo hará con fuerza. Y el viento batirá sobre los cristales de la terraza, dejando ver con dificultad las olas encrespadas rompiendo en espuma blanca la arena de la playa.
Y casi nadie se arriesgará a transitar por el paseo a esa hora. Los que ahora lo hacen van con prisa y encogidos, que el viento ya enfría.
Dudo si seguir aquí, contándote lo que miran mis pupilas, o coger el chubasquero y salir a la calle pitando.

Pero antes, decirte que perdones mi insistencia grosera para conseguir que me odies y así no hablarte, poniendo esa distancia terapéutica que tan bien puede que nos valga para olvidar, y abriría el capítulo nuevo de felicidad que te mereces.
Nada fue mentira de lo que te demostré, nada de lo que te dije fue un invento. Todo lo sentí y lo siento con intensidad y certeza, amor. Todo lo di con generosidad sincera. 

Y ahora si. Debería sacar de casa esta intensidad, y disipar junto al mar, este día frío y malo, las lágrimas sentidas que se me escapan.
Lágrimas de cocodrilo, tú sabes.