Tengo el corazón guardado en un bolsillo A veces no lo encuentro. perdido entre tanto lío. El corazón se hace pequeño cuando no me rio. Si te parece que hago el tonto, es porque tengo frío. En realidad es porque, de pequeño, el corazón había desaparecido. Tuve que hacerle remiendos de alguna vez que había crecido. Ahora lo llevo cosido a mi pecho encendido. Es mi corazón y lo llevo pegado a un bolsillo.
Autor: 21siglosofia
Perdido aquí en …
A veces me paro camino de casa y miro extrañado, no se lo que pasa. No estás a mi lado cogiendo mi mano, no veo tu cara. Desapareciste, se me rompe el alma. A pesar del tiempo pasado contigo, del tiempo perdido desde que marcharas, no encuentro la calma, te extraño a diario, el corazón partido no espera a mañana. Me siento perdido. Y mirando el cielo, suspirando en llamas. En la orilla del mar cada día me llama. El amor eterno el pecho atrapaba, digo lo que siento: Sin ti no tengo nada. Buenos días Amor Amor, amor. Perdido. Cada mañana. Déjame soñar Soñar, soñar Contigo.
… y mentí
Enredado en dar explicaciones
poco convincentes.
Y llegados a este punto,
para no perderte,
te mentí.
Era la única forma de no alejarte
definitivamente.
Y aunque la mirada
no miente,
no voy a quererte.
Entre risas y conversaciones
de confidentes,
pasamos la tarde
juntos,
sin poder apartarme.
Sin olvidar,
ni olvidarte.
Voy a desenamorarme.
Escondido tu secreto
y el mío
en cinco tortugas
y una ballena loca,
nadando en circulos
en los mares del sur,
en Tasmania
Desorden
Yannis – Tengo todo hecho unos zorros, Hilario.
Hilario – El almacen, la casa y la cabeza, claro.
Y – Si. Difícil encontrar nada.
H – Y la insistencia de la pregunta que te hacen continuamente: ¿donde lo has puesto?
Y – Cuanto añoro a mi madre, diciendo “A que voy yo y lo encuentro”.
Me esfuerzo por ordenar. Pero hay veces en que voy decidido a buscar algo, y a mitad de camino, me olvidé a qué narices iba.
Y me fastidia tanto que acabo de mal humor.
H – Hace tiempo que no se en que clase de pelea andas metido. Pero evidentemente estas perdiendo.
Y – Lo peor, esa angustia de ser incapaz de remontar y controlar la situación.
H – No. Lo peor es, exactamente, ser consciente del propio deterioro y contemplarlo como si fuera ajeno, viéndote como otra persona que ni te ve ni te escucha. A la que gritas avisándole del desastre, golpeando el cristal que os separa, pero ni se inmuta.
Taró, niebla del mar
La cabeza me estalla Esta tarde de nubes Y luz gris Me cuesta respirar No paro de pensar Y de sufrir Entraba el taró esa niebla densa del mar Lo escondía todo bajo su tul blanco sin encaje Así me despedí entre lágrimas de sal Entre sombras en mitad del mar, te vi. Amor
Yannis
Yannis Copelam es un viejo profesor de secundaria en un instituto de provincias.
Luce una poblada barba blanca, y un gesto pausado, como si el tiempo se hubiese detenido en esa persona.
Vive solo, rodeado de libros y pinturas, sus dos persistentes aficiones declaradas.
Guarda celosamente un secreto, una promesa que juró nunca desvelaría.
Y nunca desvelará.
Lo que es de Cesar
Y- Hoy fui a ver a Cesar. Por primera vez. – le digo a Hilario.
Estuvo callado y atento. Provocando con su silencio.Me ayudó un poquito.
Estamos midiendo los terrenos.
H- Creo que no te dice todo lo que ve, todo lo que piensa. Es un profesional. – Contesta seguro Hilario.
Yannis – Yo tampoco le dije todo. Soy introvertido. Pero por un momento, me emocioné, y me relajé. –
Hilario – No creo que aguantes mucho más la presión. –
Y – Si me ayudó a verbalizar lo que pienso. Opina que es difícil salir de la encrucijada, donde adaptarse al presente pase por ser como soy; y también pasa por dar por acabado este nudo. Y a la vez, lo contradictorio es, ya finalizado, ¿que hacer sin nada más que lo pasado? ¿Terminar? –
H – Quizás tu mejor opción sea terminar con todo. Terminar con esto. – opina Hilario.
Y – Lo plantea como una lucha de mi yo contra mí mismo. Si gano, es un “por el momento”, hasta la próxima vez que se me ocurra. –
H – Sin embargo, si pierdes, es un instante, y para siempre. Un instante decisivo. Y ya está.-
Y – Pero no puedo dejar de pensar en lo que dejo atrás. Me importa demasiado. Nunca he sido cobarde. Y esto puede parecerlo, aún siendo la decisión más valiente. –
H – Esta duda te está matando, amigo. Puedes elegir el momento adecuado. Minimizar daños… –
Y – Desgraciadamente, Hilario, puede que tengas razón, y de todas las que tengo, es la mejor opción. –
H – ¿Y dejarlo terminado? Tranquilo. Todo en su momento. –
Y – A Cesar lo que es de Cesar. Me dijo que era bueno compartirlo. El me ha ayudado, y dentro de un mes volvemos a ver que ha pasado. –
Luna de hambre
Ya nadie me quiere aquí
Cada vez me reúno
solo conmigo enfrente.
Esos días de multitudes
escaparon por la ventana
abierta del olvido.
Y ahora cocino
las alegrías y las penas
en estricta confianza
solo contigo, luna
Ya nadie me quiere
sin condiciones
como tú me querías
Ya nadie me quiere
de ti
Sin ti
Perdóname
No fui capaz de aprender
como tú me querías
Y andando al revés
solo alejaba la mano
que me tendías
para decirme adiós
No te vayas
Vida mía
No sin mi
Amor
olvida y espera
Yannis.- Ando nervioso escuchando el tintineo del teléfono móvil, esperando la respuesta.
Hilario.- No esperes nada. Nada te llegará como deseas. Ni siquiera a tiempo. Ese te negará lo que tanto deseas.
Y.- No seas cruel. ¿No ves cuanto me interesa?
H.- Tú eres cruel, que tanto te interesas. Te clavas las estacas en la cabeza, y no sales del círculo que te condena.
Y.- Voy a esperar un poco más. Es temprano. Puede que no lo leyera. … y si lo hizo …. (estalla el silencio) , si lo hizo es la cer te za de que sigo castigando a quien tanto me interesa.
H.- Desolador es no ser correspondido. Cruel torturar, con constancia, a quien te rechazó, y no lo aceptas, amigo
Amor de cuento
Con el cielo embravecido el frío del aire se siente donde el mar rompe con fuerza contra el pecho y mi tristeza Y si fuera todo mentira las notas lentas y sentidas de esta canción sin fin no sonarán solo para mi Con el corazón tapado de este manto gris no tengo ganas de seguir si no camino de tu mano Hundido cabeza abajo en este oceano caliente de dudas solo sin verte que me lleva lejos de tu lado Ven a mi Mirándote detrás de un cristal Voy por ti Amor buscado Amor de cuento Por un sendero de luces en fila que dirigen la mirada hacia el cielo profundo Y allí estás









