Primo

La suerte de una familia tan grande está en los primos.
En la infancia compañeros de juegos, de aventuras, de interminables partidos con la pelota. De piscina de verano, de viajes. Y, como no, de comidas y fiestas.
Hermanos de leche, de peleas y castigos, de aventuras y de juegos.  
Con algunos crecí, compartí amistades y proyectos. Y vivimos trabajo y sueños.  
A todos les aprecio con cariño. De todos recibí aumentado lo que vivimos.  
Siempre hay entre ellos alguno con el que me sentí mas unido. Y al pasar del tiempo, te das cuenta que fue el más grande en cariño, el mas parecido, sensible, capaz de compartir lagrimas de alegría y de pena, de llorar con sentimiento y el corazón encogido. De reír sin parar, de hacerme sentir como en casa, incluso cuando los caminos se dividieron.  
Y cuando pienso en mis primos, es el primero que aparece, con los ojos y recuerdo.
Y con él vienen todos representados.  
Todos mis primos son Nacho, pero como Nacho no hay ninguno.
Y a todos les quiero mucho.

¡Que ganas de un abrazo!





#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, ¿me puedes ayudar?

1,00 €

Por si acaso

Por si no vuelvo, por si no puedo volver, haz como si nunca me hubiera ido. 
Estoy convencido de la causa, pero no se cuando vino la pausa, y seguí como si nada, a mi manera.

Tengo ganas de terminar con esto, de veras. 
Las despedidas mejor si son como un parpadeo, pero sin miedo, que es para siempre, y eso es muchísimo. 

Todo este tiempo siento presente la ausencia, tan real e infinita como tocar una estrella cada noche para sentir tu latido vivo. 
Y digo, por si acaso: no se cuanto más durará lo nuestro, pero mi amor será para siempre. Allí estaré para ti, mi cielo, cosido directo a tu corazón. Bordado en oro y fuego. Te quiero.



#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, me puedes ayudar

1,00 €


No vas a volver, amor

Ese verano me costó mucho esperar con paciencia la oportunidad para juntarnos por última vez en torno a ella. 
Lo intenté varias veces sin conseguirlo.
Después me enfadé. Y no esperé más. 

Fue la primera vez que me enfrenté a la nueva realidad: la familia sin ella no era nada.

Y así fue. Ni siquiera su memoria, ni mis intentos insistentes y patéticos por recordarla en todas las conversaciones, relatando anécdotas y recuerdos continuamente, salvaron la familia, que se partió en pedazos, y perdió la esencia y la calma, que era ese pegamento que solo ella aportaba con su magia. 

Lo supe, cuando aquella madrugada subía a su casa por el camino retorcido de piedras y pencas, solo, completamente solo, a oscuras, con el corazón a pedazos, y la urna con sus cenizas cogida con todo el cariño entre mis brazos. Lo supe mientras derramaba sus restos por la finca, como me dijo. Aquí un poquito debajo del algarrobo donde juegan mis niñas; allí otro poco para veros de frente cuando estéis juntos; aquí entre las piedras y los lirios que siempre florecen. Pero no se lo digas a nadie.

Lo supe cuando, después, ese mismo día bajé solo, completamente solo, a nuestra playa frente a casa; y entre lágrimas inconsolables, cuando apenas amanecía, sumergí las últimas cenizas en el agua, y una danza de olas pequeñitas me ayudaron a liberarla. 

No fui capaz de cumplir algunos de sus encargos. Otros si. Pero especialmente ese último generoso, cuando me dijo SE FELIZ. 

Se que no volverá. Que se esfumó apurando la vida a su estilo, con coraje y con intensidad, con una enorme sonrisa.

Pero es que, al fin, no se ha ido. La reconozco en mil cosas a mi alrededor, en mil risas sinceras, en señales que me deja por cualquiera de los rincones de la vida, y que son para mi. 

Y la tengo bien guardada para siempre en mi corazón, mecida con cariño entre mis brazos.

Te Quiero, mi inmenso Amor.



Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce una cantidad personalizada


Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente



Abuelino en Camino

Donativo para llegar a Santiago

1,00 €

Un poquito de desorden, por favor

Creo que cada uno nacemos con un «estilo» de hacer y de pensar. Es como la tendencia. Una gama de colores, un tipo de música, sombrero o gorra, callado o hablador…

Cuando vamos creciendo puede que te ayuden a aprender como te vas a desarrollar, a cultivar tus virtudes. Pero en ti ya venía gravado tu paciencia, calma, curiosidad, lentitud, determinación, tozudez, sensibilidad, afinación, mal humor, fuerza o locura. Así como en otros viene la impaciencia, la velocidad, el instinto o la inteligencia; contralto, bajo o tenor; aun siendo muy cercanos, incluso hermanos, todos distintos. 

A mí me gustó cada vez tener todo ordenado, planeado y previsto. Mi tío Antonio me tenía bien calao. Un día en su casa, mientras le explicaba que íbamos a hacer un viaje improvisado, me contestó entre risas: …como lo tengas previsto

Todo previsto siempre, los tiempos de viaje, las paradas, los sufrimientos y las alegrías, la compañía y las ausencias. Y por si todo fallara, al menos otro plan alternativo. 

Pero esa locura ya se me pasó. Ahora estoy desaprendiendo, intentado acostumbrarme a lo contrario. A vivir un viaje imprevisible, una aventura al descubierto.
Una cura de humildad.
A poner en mi vida un poquito de desorden, por favor. 



#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, ¿me puedes ayudar?

1,00 €

De luz

En un mes de agosto, pasado ya los calores, de madrugada temprano, con olor a flores y roció, de un ser de luz, entre risas, viniste tú. 
Nunca nadie antes había concitado tanto amor, tanta dulzura y felicidad a su alrededor. Viniste a unirlo todo a darle sentido. Te podíamos haber llamado Amor. 
Has crecido, te has hecho guerrera, sin dejar de ser cariñosa y gentil. 
Mi rubia peligrosa, como tú madre no pierdas nunca tu genio, que es la risa. 
Siempre con miedo de que te hagas daño, mi niña preciosa, pero me has demostrado que puedo confiar en ti. 


#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, ¿me puedes ayudar?

1,00 €

Informe de daños

La primera etapa reina. 
Todos los objetivos incumplidos: más de treinta kilómetros, por carretera, terreno durísimo, agotado, obcecado con llegar al final de etapa, fin de etapa en alto, exceso de peso también en el equipaje, hiperpendiente de RRSS y mensajes, sin batería, sin agua…

Dolor costal izquierdo punzante. Molestia por carga en hombros. Nivel de estrés máximo. Ansiedad controlada. Rendición.
Pido auxilio y rescate. Abortamos el plan A.

A la espera de decidir si paso por urgencias para consulta de dolor y recupero en dos días, y seguimos, o cancelamos. 

Aprendido la diferencia entre la belleza poética de un plan maravilloso, y la tozuda certeza de la realidad. Ahora toca mediar entre ambos estímulos y desgastes. 
No por mucho caminar se llega más temprano. No hice caso y perdí.

Le di la espalda a la humildad. 
Los excesos se pagan. ¡Anda que no! 
Pero vengo a aprender a disfrutar.







#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, ¿me puedes ayudar?

1,00 €

Inesperado

Con todo organizado y cerrado, se coló a última hora en el agujero. El ratón. 
Valiente, menudo, inquieto hasta la extenuación.
Nunca rehuye el envite. Siempre compitiendo. 
Heredó de su madre su carita, su paso coordinado, su coraje y sus ojos morenos. 
Creció con sus hermanos, a su lado, de igual a igual, aún siendo el pequeño. Siempre, siempre compitiendo. 
A un paso del baile, eligió baloncesto. Siempre me ganó en todo. 
Constante, espléndido, divertido, y un corazón IN_MEN_SO. 


#abuelinoencamino

Donativo para llegar a Santiago Si quieres, me puedes ayudar

1,00 €