Un mal sueño

Esta noche de madrugada imagine una triste pesadilla. Imposible dormir si no la escupo.
En ella, un mundo al revés, donde todo coincidía en los extremos, en una realidad simulada cósmica, en una comunión enfermiza que sin embargo tenía mucha lógica: la de la razón extraña que le da la involución. Ese camino inverso que nos hace menos libres, y más ignorantes y egoístas. Una visión espeluznante de la loca carrera cuesta abajo de la condición humana.

En una especie de contenedor enorme se van mezclando símbolos y esperpentos de los comportamientos más aberrantes. Símbolos de lo detestable y horrible, hechos costumbre degradante, aceptados a regañadientes, apenas contestados, y cada vez Mas aplaudidos por miedo y vergüenza. Asumiendo poco a poco una “religión” antihumanista devoradora.

Allí se reúnen y ensalzan, el maestro cura violador infantil;
el médico maltratador pijo comunista;
el congresista progre, pirata forajido que roba a los pobres para dárselo a los ricos, cual Sir Robin Hook con mano de hierro;
la madre influencer, asesina de sus hijos bebés dejándolos morir de hambre solos y a oscuras, porque estorban a su feliz postureo;
el policía traficante de personas, drogas y corruptelas, únicamente empeñado en ejercer el poder propio del miedo;
la Madonna feminista, refugiada al cobijo de su hombre, en la sección femenina recetando decretos ajenos al modo “consejos vendo que para mí no tengo” que va a ser lo mejor para ti, pobre mía;
el sindicalista de coche oscuro con chofer y escolta que le defienda de la horda de obreros empobrecidos y engañados por su fluido y vacío discurso;
la homosexual al frente de la legión rapada represora sin piedad del colectivo LGBTI;
el juez prevaricador impartiendo injusticia, a conveniencia del “interés general” y a sabiendas de que no lo es;
el macho cobarde impotente, maltratador y asesino de mujeres, “porque Yo lo valgo”, al que ríen sus historias “que gracia tiene el jodio” ;
el fiscal letrado defensor del sagrado valor común, a la espera de las órdenes de su “amo” que lo nombró, para defender el derecho de los míos condenando a una mayoría boba e idiota;
… así en una lista interminable de fango lustrado y maloliente puesto de modo espiral en sentido contrario al natural de las agujas del reloj.

Y todo metido en un contenedor descomunal y creciente, rotulado en su fachada con CUBA_SAUVÁSTICA, tornando a los rojos en morados y a los azules a negros ; 卍  símbolo de la desgracia.

Todo mentira. Un mal sueño del que despertar para volver al origen.

Perdonen que les escriba.


Nota de autor.- para sorprendidos y escandalizados. Demasiadas explicaciones, pero lo intentaré.
Se puede hacer una lectura superficial y conformarse. Pero si interesa, puedes hacer una más profunda y descubres datos relevantes de interés que pueden modificar significativamente la opinión inicial.

Esa bandera inventada representa exactamente lo contrario de los valores y las personas a las que acoje la verdadera bandera a la que se le parece.

La Cruz tampoco es la de hierro, la esvástica (símbolo adoptado por nazis) Es justamente la contraria, la sauvàstica. Es el reverso de la moneda.
Las dos son cruces en movimiento, muy antiguas y símbolos icónicos, se cree de origen hindu, aunque sorprende también que se han hallado en Centroamérica y Suramérica contemporáneamente.
También sorprende que lo adoptaran en Egipto para su lenguaje de signos geroglificos, datándolo mucho después de su primer hallazgo. Siempre se ha asociado a la “suerte” si gira a derecha y a la “desgracia” si gira a la izquierda.
Absolutamente desgraciado que los NAZIS Hitlerianos adoptaran la “suerte” como símbolo de su régimen sangriento, destruyendo y arrasando toda su simbología natural originaria.
En mi sueño terroríficamente gira a la izquierda, consumando la peor de las sospechas. Significa adefesio y desgracia.
Pero no es la nazi.

Lluvia masiva

Solo en noviembre,
ese día que venías,
y una lluvia masiva 
me detiene un instante 
en la puerta. 

Si vinieras a mi, 
sin miedo cruzaría 
la cortina, persiguiendo 
entre lluvia y llanto, 
el sueño de abrazarte, aún. 

En mitad de la lluvia 
masiva.  

Solo tienes que decirme, 
atreverte a insinuarme, 
tan solo una directa mirada 
que me alcance de lleno 
y me dispare a buscarte. 

En mitad de la lluvia 
masiva . 

Saltando, entre aceras 
llenas de espejos, 
sin miedos, ni dudas, 
ese camino estrecho, 
que señalas hacia ti. 

En mitad de la lluvia 
masiva . 

Atrévete a cruzar 
conmigo el umbral. 
La lluvia nos desnuda 
de todas las historias pasadas
Hoy quiero vivir está contigo, amor

En mitad de la lluvia
masiva. 


Allí voy a ir
a volver desde aquí
a lo que soñé. 
Y lo que sentí 
será real, ven aquí. 

En mitad de la lluvia
mas tuya, más mia.

¿Tú?

Escucho tu musica, leo tus canciones, estoy atento a todo, guardando la distancia 
invasiva, para intentar comprender. 
Pero la distancia crece, a pesar de mi intención. 
Ya no basta con creer. La fe mueve lo ingente, y ni un centímetro menos de lo que 
separa;  y no para de crecer la distancia 
desde la última vez que te vi. 

No hay fuerzas en mí para sujetar esta corriente adversa. 
Con el viento en contra, todo el esfuerzo es inútil. 
Y las tinieblas envuelven los perfiles más dolorosos, y la carita encendida y tu 
sonrisa, es lo que más me cuesta perder. 
...todo lo demás se difumina, sin querer. 

En la medida en que se vacía poco a poco el 
mundo, mi mundo desmoronado de hoy... 
y los ecos de lo que fue se amortiguan, todo 
parece más grande, más solemne, más distante. 
El don musical que ahora respira, se 
conforma con el latido más personal. El de el corazón.

Apenas una vela me sujeta al recuerdo encendido. 

No se que hacer, ahora que solo vivo el 
futuro. El pasado es mi tesoro y el presente se ha esfumado.

De pronto, el camino se divide aquí.

Un gusano

Un gusano me invadió 
dejando todo vacío. 
La fachada la defendí 
heroicamente,

sin propósito aparente. 
Solo por vergüenza,  
sin darme cuenta 
del gran vacío interior. 

Ni planes a medida 
ni nada en consecuencia. 
Que importancia tenia 
lo que pudiera pasar. 

Y ahora, que reparo, 
nada tiene sentido 
si solo he conseguido 
mantener en pie lo de fuera. 

No siento nada conmigo, 
ni aprecio lo que vendrá. 
Todo se acabará 
con el último suspiro. 

Puerta de Tannhäuser

Cerca, muy cerca 
de la Puerta de Tannhäuser, 
que vi abierta, imaginé  
un rayo iluminando el cielo oscuro. 

Y era el brillo de tu sonrisa, 
poniendo luz 
al corazón cerrado 
desde que no estás conmigo. 

En este mundo helado, 
siempre encuentro 
en el camino 
un fuego encendido. 

Y como lágrimas en la lluvia, 
desaparecer olvidado, 
al ritmo sincopado 
del reloj que llega a su fin. Perdido. 

El abrazo

Aveces sueño 
con certezas. 
Como esta:

Mi padre 
puso en mi ADN 
un abrazo. 

Lo hizo, como supongo 
que también en él 
lo acuñaron. 

Porque nadie 
abraza como nosotros. 
Permítanme alardearlo. 

El nuestro es un abrazo 
grande, y largo. 
Y suave, y enredado. 

Casi siempre casto, 
aunque a veces 
se nos fue la mano. 

Es un abrazo de amigo 
es un abrazo sentido, 
de hermano.

Ahora que no podemos darlos, 
aparece la importancia 
de este gesto para ambos. 

Tanto el que da, 
como el que recibe, 
se cuelgan encantados. 

Es una pérdida 
horrible, 
no podemos soportarlo. 

Mi padre y yo 
soñamos cada día 
con ese abrazo. 

Por favor. 
Déjame 
dártelo. 

Bulerías

No sé si lo que escribo 
es verdad o es mentira 
Solo se lo que siento.
Tristeza, soledad, melancolía 

Cosas que veo 
historias que invento 
Y que las cuento con alegría, 
con lágrimas sentidas, 
con rabia del corazón, 
con ironía. 

Y que no se me olviden, 
vida mía 
Para colgarlas en tu balcón.

por bulerías.

Speedy Gonzalez, Pablo

Fue un día 30 de octubre. 
Yo estaba trabajando con un grupo de empleados en Nerja ese día. 
No recuerdo bien, pero creo que fue como al medio día que recibí una llamada al teléfono del  
despacho de mi cliente. “Es para ti” y me pasó el teléfono amablemente. 
Desde mi oficina me avisaban de que la buena noticia que esperaba estaba al llegar.   
Mi pequeño llamaba a la puerta. 
Como hoy, ese año aún no había llegado el frío y se sucedían los días soleados, radiantes,   
como la sonrisa y el brillo de mis ojos en ese instante. 
Hice un esfuerzo por calmarme y terminar la reunión. Pero cordialmente me despidieron,   
entre enhorabuenas y deseos de suerte, para volver a casa, al encuentro de mi pequeño.   
Entonces inicie un viaje al sprint, intentando llegar antes que él. Nuestra primera competición   
de muchísimas más que luego vendrían.   
Volver a la oficina, dar instrucciones, pasar por el hotel, hacer la maleta, poner gasolina,   
subir al coche, y a buscarle.   
Nunca ese trayecto de cuatro horas y media, que tantas veces he hecho, igualó el de ese día.   
Con la sonrisa puesta todo el rato hasta dolerme la cara, imaginando cómo sería, como encajaría   
con los dos pequeños en la foto de mi familia. Sería moreno, rizado, despierto y menudo, como el   
mayor; o rubio y de ojazos, enorme y cariñoso, como su otro hermano.   
Cuando llegue excitado al hospital materno subí por las escaleras, demasiado impaciente para   
esperar el ascensor.   
Se me fue el día en el viaje y cuando entré a la habitación era de noche. Estaba a oscuras.   
La mamá y mi hermana, que le acompañaba, las dos durmiendo.   
Y el bebé dentro.   
Una tanda de besitos tiernos, y me enviaron a dormir a casa de Eloísa y Antonio.   
La abuela no paraba de preguntarme ¿cómo está mi niña? Con cariño me preparó una tortilla,   
un baso de leche y a dormir.   
Ya en la cama pensé “menudo sprint; al menos no llegué tarde” .   
Me quedé dormido al instante, agotado.  
Al día siguiente desperté sobresaltado. Me había quedado dormido. ¡No podía ser!   
seguro que el peque ya había llegado.   
Corriendo de nuevo al hospital. Al llegar me tranquilizan “está todo controlado”.   
Una breve espera más y ya está.   
En el capazo ¡nada de todo lo que había imaginado! Salió pitando con ganas mi pequeño Pablo.   
La carita redonda, se parecía más a los Ramos.   
Y desde entonces este pequeño ratón lo hizo todo muy rápido. Al estilo de aquel personaje de   
Loones Tunes “Speedy González”,  que arrancaba a correr gritando ¡epa epa ándale ándale arriba   
arriba!   
Hoy después de estos años te pido, una vez más, que tengas cuidado. Cosas inevitables de padre.   
Pásalo bien. Solo tu corazón es más grande que tu fuerza, ratón. 
Y reconozco mi derrota. Por el corazón me has ganado. 

31 de octubre. Felicidades. 
Papá 

Silencio pío

Me cortaron las manos 
para no escribirte 
ni un verso más.

Para no poder 
decirte ni pio. 
En silencio completamente. 

Y, mientras miraba 
lo que antes fueron, 
me inundó el silencio, 

dejando vacío y ruido 
el único espacio 
que llenaba contigo, amor 

Y solo el sonido 
de una lágrima 
 rompió 

pensamiento 
y oración, 
el silencio pío.