Año 3000

Hoy me sorprendí despertando a las cuatro y media, de madrugada, pensando en el año 3000.
Como organizar una agenda para llegar a ese día transformándolo todo.
Como inventar el futuro incierto, para que ese día, sin llegar a tenerlo todo completamente terminado y en orden, como siempre, si podamos celebrar que llegamos al futuro.
Y, por supuesto, que ese futuro sea mejor.
Estas cosas no se improvisan. Quiero decir, nunca sale nada según lo hemos planeado, pero se planifican. Se enseñan y se aprenden.con calma, con tiempo. Luego según se van torciendo, improvisamos y aparece finalmente el fin, el arte final.
Los fallos y defectos, no lo son, o dejan de serlo, para convertirse en parte del diseño que lo hacen único.
Y ya está. El tiempo, que siempre juega en contra porque se acaba, juega a nuestro favor, porque se acaba. Llega la fecha, la hora, y se acabó. Levanten los lápices y entreguen el examen, nos decían en clase cuando estudiamos.
Pues eso. Un día, próximo, que no veré, llegará el año 3000. Y organizaremos una cena de despedida con un postre feliz de nuevo año, nuevo siglo, nueva vida, historia interminable.
Año 3000. Feliz vida.

Esperar

No siento el fracaso. 
Más bien orgullo de haber superado todas las expectativas.
Las propias y las extrañas.
Ahora que, sin nada,
comienzo a andar otra etapa
de un camino más corto,
pero igual, lleno de ganas.

Si vencido.
Cansado de luchar contra el destino,
de haber peleado contra todos,
en todas las guerras.
Pensando ahora únicamente en encontrar la calma.
Y en medio de este caos, tu alma, mi gemela.

Decidir si quedarme y esperar,
o largarme definitivamente
a la aventura incierta de nunca jamás,
donde encontrar el agua, aunque me sacie,
unos labios donde atracar para siempre,
un puerto de brazos suaves,
una cara donde mirarte a los ojos,
una casa donde recibirte,
un corazón henchido,
con todo el amor de dar.

Y mientras.....
Esperar.
Esperar
en un charco-refugio,
Al son del oleaje tranquilo
oyendo silbar como obúses,
pasar por encima
a toda prisa
para no perder el tren de vida,
a los que siguen en está locura.

La fe de encontrarte
en medio de este desastre,
me llevó a ti, sin duda.
Y, sólo con mirarme, desataste
mis ligaduras,
dejándo libre, frente al mar,
en aquel balcón de la Stupa,
el amor guardado hace tiempo.
Y mi corazón, latiendo, entregado a ti.

Más cerca

Más cerca de la oscuridad 
que de volver a ver.
Más cerca de terminar
que de comenzar.
Sin rendirme.

Y sin embargo,
no quiero perder
ni un instante sin mirar
tus ojos de miel,
ni mis dedos en tu piel.

De vivir hoy para que sea
el día más feliz de siempre.
De estar contigo
cada instante más cerca,
a la orilla de tus besos.

Te imaginé

Soñé contigo, 
y no eras tú.
Caminaba a mi lado.
Sonreía como tú.

Me explique mucho y mal,
y entendiste bien
pensando que era un charlatán.

Y paso la noche,
y no dormí, no soñé.
Y espere amanecer,
pero no estabas tu.

Te imaginé a mi manera.
cuanto te descubrí,
No eras así.
Eras aún más bella.

Y, de tanto insistir,
me perdí.
Ahora en silencio,
sólo me queda esperar.

Sólo esperar que el corazón
suene con tu música preferida
Recuperar la razón perdida.
Y ser feliz, mi vida.

Tiempo

Déjame, tiempo, 
que te eche de menos.
Que el recuerdo
me traiga tus besos
en un racimo
de abrazos tiernos.

El genio que invoqué
me ofreció tres deseos,
y tú fuiste mi premio.
Lo demás, si me dijo,
no lo atendí,
lo olvide con tu risa.

Y ahora la brisa
me hace soñar
entre olas azules,
que aceleran mi corazón,
acelere también el tiempo,
y te traiga pronto.