Quiero un jardín abierto, inmenso
llenito de amapolas,
y que llegue tan lejos
a donde rompen las olas.
Quiero un abrazo de viento
que me estreche entre sus manos
Y me transporte creyendo
que volverás a mi lado.
Un sueño de día nuevo
envuelto en gotas de lluvia
de las que calan por dentro
Verdad solo mía y tuya.
Llévame a tu refugio
lejos, sin cobertura
Luchemos un cuerpo
a cuerpo, sin armadura
Desde lo alto del cielo
ven a mojarme
Amor de lluvia
Amor de lluvia
Estoy visitando el olvido, por si me gustara para quedarme.
En él encontré los miedos a perder lo poco que gané, la memoria. Allí no vale la historia, ni tus brillantes victorias, tampoco tus derrotas. Pierde valor tu dinero y tu fortuna, los esfuerzos sostenidos durante tanto tiempo, y los amigos, los enemigos y las afrentas o los favores.
Tus amores se desvanecen como la niebla con el sol, y tus conquistas no merecen ni una mención.
Los colores son lo único que se mantiene, pero no recuerdo el significado de cada tonalidad. Ahora son una caja de lápices para aprender a dibujar.
Los días y las noches se suceden. Da igual. Te duermes cansado y despiertas en mitad de la nada. No sabes si estás a principio o a finales ¿de que?
Solo estoy visitándolo, de vez en cuando. Curioso de su encanto y de su sonrisa inocente y feliz. Aunque, de pronto, lo recuerdo todo y vuelvo por donde vine, a ser nuevamente infeliz, … y cuerdo.
Recuerdo que me viene de memoria todo lo que viví. O quizás todo lo invente y lo escriba, como si este papel fuera un pañal donde se recoge la memoria perdida.
Aquí lo dejo, antes de que reviente lo que me queda de cabeza.
El olvido es un descuido.
FIN
P.D. No puedo, y quisiera, entender a quien perdió para siempre el contacto, y no puede volver sobre sus pasos a reconocer lo que fue su vida. Y sufre.
En un instante, apenas perceptible, decidiste compartir tu tesoro encerrado por siempre en el fondo de tu alma.
Apenas un gesto airado, un atrevimiento envalentonado del que intuyes te vas a arrepentir en el siguiente instante, en el que echas a perder todo el esfuerzo de sigilo enterrado durante tanto tiempo.
Tocado de soberbia, apenas insinúas un “seguro que gustará”. Los sentimientos guardados con celo deben ser compartidos, aunque convencido de lo contrario.
A nadie interesa si estás o te has ido. Como pueden interesar secretos íntimos que no han sido vividos. Historia personal, secuencia de suspiros, álbum de imágenes solo para tu recuerdo donde van perdiendo color y brillo.
Solo un destello pasajero del que huyes con un esbozo de sonrisa convertida en una mueca perdida en tu cara, mientras la cabeza se te va a años luz atrás en tu vida.
Apenas una vida, un día cualquiera de atención y de cariño. … y la partida.