Detrás de la puerta

Necesito unas gafas que me abra la puerta que ahora está cerrada.
Que me ayude a oír susurros, y canciones lejanas de madrugada.
Unas mágicas que apague y encienda los días cada tarde y cada mañana.
Y la mañana de mañana, subido encima de una colina de nubes esperando que el calor descubra el horizonte verde y ocres, con brisa suave y gotas de rocio, antes que acabe la primavera.
Cerca ya de Galicia.




Abuelino en Camino

Donativo para llegar a Santiago

1,00 €

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s