Blanco y niebla

Vivir organizado 
repitiendo rutinas. 
Y saber que estás 
incontrolado. 

Pensar de antemano  
que nada nos falte, 
y sentir agobiado 
que no se cumple.

Incontrolado 
latir en el pecho, 
donde nadie ve 
la angustia. 

A punto de partida 
en un viaje de sueño, 
sin tener aún 
la certeza. 

Vivir al día, cada día, 
que pasan volando 
con igual calendario, 
sin nada escrito. 

Aquí se acaba una historia, 
una parte de la vida, 
sin saber si la nueva etapa 
comienza o termina. 

Sonó un disparo en la noche
dentro de mi cabeza. 
Y después de todo, nada, 
y fundido a blanco y niebla. 

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