Confirman que me enviaran el reloj. (Amazon)
Sin necesidad de tiempo que medir.
La luz del amanecer creciente, deshace las tinieblas.
Mientras ya suenan las primeras notas de 5 A.M. de David Gilmour. El arpegio de la guitarra invade mi espacio.
Recuerdo tu calor tumbados juntos.
Tu respirar profundo.
Tu dulce sueño.
El perfil de tu cara, a kilómetros de distancia.
Debo prepararme para viajar.
Cruzar el banco de niebla hasta tu sonrisa.
Cruzar el pantano, que mueve el suelo bajo mis pies, creando la falsa sensación de flotar, cuando en realidad entierra mis botas, atrapando mis pasos cansados.
Horas de mañana de noviembre, que saben a migas con pimientos, que huelen bellotas y a candela, avivando los rescoldos de la hoguera de ayer, donde poner el café de puchero.
Aire húmedo de la querida dehesa extremeña.
No te alejes.
Horas de mañana de noviembre.
Etiqueta: Reina musa
Nunca como en ti
Nunca llovió tanto
como dentro de tu abrazo.
Nunca sentí tanto
como siento contigo.
Nunca fui amigo
tan sincero de nadie.
Y no creo que nadie
lo fuera conmigo.
No pase miedo
paseando de tu mano.
Ninguna risa me abrió
tanto el corazón.
Nunca más quiero estar
al borde del abismo.
Todo contigo es lo mismo,
si estoy frente a tí.
Me llenas de sentido
y no desbordas
este sueño que baja
como el río,
entre rocas sorteando
los obstáculos.
Transparente, caudaloso
y frío.
Ningún viaje eterno
se hizo largo.
Ninguna espera
fue tediosa.
Nunca un beso
fue ligero, ni espeso.
Nunca nada
como en tí.

BLANCO
La capacidad que demuestro para no hacerte feliz me mantiene paralizado. La desconfianza que provocó en ti no me deja respirar. Hace tiempo dejé de competir. Y solo quería soñar. Interpreté mal tus señales. Inventé una falsa realidad. Seguramente. No quiero dañarte, pero no se como hacer para no perderte. Me haces tanto bien cuando me siento correspondido. Aunque no puedo obligarte a subir a este sueño, si no es tu sueño también. Y solo encuentro refugio en mi habitación vacía, en blanco, en blanco. Al salir, quiero encender una luz, una llama que cambie esta ceguera. Eres la felicidad que busco. Con los ojos abiertos en la oscuridad no veo nada, en blanco, en blanco. Dame tu mano, acércate. Solo soy un alegre hombre viejo que quiere ser feliz. Y compartir este último paseo de estrellas en blanco, en blanco.

Amor secreto
Bendito amor secreto que solo comparto contigo. Sentado en un banco a la sombra bajo la brisa caliente y suave de este otoño, verano interminable. Aunque el secreto sea a voces, no quisiera romperlo ahora que ya se que lo comparto solo contigo, y tú conmigo. Transparente como el cristal de una pecera. Hemos crecido dentro tanto tiempo, que fuera no se respira igual. No siempre compartir este secreto tiene que ser necesariamente bueno. Tus pensamientos y los míos, son intimidad. Quiero escribir una canción profunda, Tan sencilla y personal, que el eco nos mueva el pecho, las manos se busquen con afán, y los ojos llenos de lágrimas, nos pidan en silencio el más bello de los besos.
Señal
Era un astronauta viajando en el hiperespacio en una misión espacial,
que ha perdido la señal,
y no deja de pensar que volverá,
que no le dejarán de buscar.
Y que, a su regreso, estará tu risa
para recibir su entrada de nuevo a casa.
De momento esa señal se apaga, agónica, parpadea la luz en la distancia. Es imposible no pensar en la perdida, pero la esperanza de recuperar la felicidad que generas, disipan totalmente cualquier duda, por razonable que parezca.
Absolutamente determinado, mira una y otra vez por la ventanilla el horizonte, escudriñando las estrellas, eligiendo la más bella, para llevar como regalo.
Tú risa
Tú risa …
Es la distancia más corta,
repite como un mantra, mientras sigue las rutinas previstas en el manual de la nave, y lo que aprendió en el taller de sicología.
Consumiendo con paciencia y avidez las jornadas que le separan de su sueño: volver a tí.
Llorar
Hoy desperté temprano
con el corazón encogido.
Y sin motivo aparente,
con unas ganas tremendas
de llorar.
Será que ya vino el otoño
y la distancia es insalvable.
Será que extraño tus abrazos
que me llenó de forma inevitable
la soledad.
Cuando las lagrimas asoman
al borde de los ojos,
el aire en el pecho, comprimido,
nunca pude evitar,
llorar.
Sensibilidad
Intimidad
Deseo
Universo personal
Emoción
Te estimo.
Te extraño.
Escondite
Cada uno se esconde rápido detrás de donde puede. Habitualmente en el mismo sitio.
Detrás de una cortina, algunas de humo. Detrás de una sonrisa, detrás de un oficio, de una esquina, detrás de alguien, de un árbol, detrás de un silencio más largo.
Cada cual a su manera, esconde sus debilidades, sus puntos flacos, sus secretos más íntimos. Y los defiende con la vida, si es preciso.
Siempre andamos buscando un escondite. Un lugar secreto inaccesible donde guardarnos de los demás.
Y cuando lo encuentras, te haces fuerte en él, construyendo nuevas barreras con altura, para hacer realmente infranqueable la entrada de furtivos, curiosos y mirones, al acecho de cualquier rendija.
Sólo dejas entrar a una persona especial. Esa que te abre sin llaves y te desnuda el corazón en dos miradas.
Esa que es tu alma gemela, tu hermána, tu Amiga, que también te enfada cuando dice la verdad que no quieres escuchar, y te hace reír como nadie un instante después, sin parar.
Siempre encuentras con cariño a muchas personas candidatas a invadir ese territorio único y personal, guardado con celo.
Pero casi nadie consigue alcanzar el centro de tus pensamientos y deseos verdaderos.
Y esperas impaciente conocer ese Ángel que te aguarda en algún lugar de la tierra, y que está destinado a tí.
Mientras, esperas acurrucado en tu escondite. Mientras te espero a tí.
Angosto
Hola, desconocido.
Amante perdido.
Recuerdo de un amor pasado.
Donde tú estabas, estoy.
A donde nunca volverás, vuelvo. Donde tú perdiste, gané.
Lo que no descubriste, existe.
Lo que despreciaste, valioso.
Todo lo que encontré, precioso.
Olvidado el pasado,
me pertenece el presente,
y el futuro apasionado.
A su lado, la dulzura es despertar,
la felicidad cabe en un abrazo.
Y la eternidad, sentirse amado.
Mirar cómo me mira,
sentir su mano en la mía,
ese es el regalo.
Aprender cada día
a recorrer
este camino inexplorado.
Aveces angosto,
otras despejado,
como ver el sol
poniéndose
en el horizonte del mar,
sonrojado.
Espero
Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana. Espero.
Espero ver amanecer
Y despedirse a la luna
Quisiera caminar a oscuras
al borde del mar.
Y la brisa me trae a la cara
la más grande de las sonrisas,
el recuerdo de tus caricias,
de tus ojos mirando los míos.
Los míos son recuerdos
cercanos en mi memoria.
Y es que te extraño,
amor secreto,
Te extraño en silencio.
Enredo mi mano en tu pelo.
Paseo mis dedos
por tu hombro.
Te abrazo en sueños.
Mis sueños me tienen despierto,
Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana.
Te espero.
Tuyo
Creí que era imposible, pero estás aquí.
Lo leí despacio,
Como un epitafio.
Lo pensé.
Y es así.
No me perteneces,
y no te pertenezco.
Te entregué mi corazón sin condiciones.
Y me devolviste a la vida.
Amor.
Por siempre tuyo.









