Descubierto al fin,
perdí mi piel de lagarto,
y crecieron las alas a tu espalda.
Con la última luna de verano,
un beso iluminó
tú verdadera figura.
Eres princesa de cuento.
Eres sonrisa y entusiasmo.
Mi Campanilla brillante,
déjame ser tu Peter Pan.
Y volar juntos
a ver nuestra luna brillante
tu corazón más grande,
pintado en mi cara
una sonrisa de amor,
por siempre jamas.
...
Y así te vas
al fin.
