Noviembre eterno

Precioso noviembre, 
me pediste ser para mi. 
Intentarlo. 
Acepto encantado. 

Triste e intenso. 
Ojalá llueva. 
Nunca quiero que termine 
este nuevo mes. 

Y entre mañanas de frío, 
paseos interminables
en un mar de hojas secas, 

abrazos estrechos, 
siempre envidiarte 
tu fuerza, y tu belleza. 

Tristeza de amor perdido 
y recuperado al fin
sólo para mi. 

Tristeza de amor eterno 
y perdido al fin.
Solo sin ti.

¿Estás aquí?

Ahora que viniste, 
ando con miedo 
de volver a perderte. 

Con todo lo que espere, 
el anhelo con que soñé 
un sueño imposible. 

Y ahora estás aquí, 
tan feliz,  
volviendo a reír. 

Tú me completas,  
no sé vivir así, 
sin ti, amor. 

Un abismo me espera. 
Saltar o caer, 
no hay más. 

Es si o nada. 
Y no veo en tu mirada 
el compromiso. 

Iremos despacio, 
al ritmo que marcas. 
No dejaré de confiar. 

Las distancias 
nos alejan, 
y el tiempo también. 

Esperaré 
tu impulso. 
Y saltare después. 

A tu abrazo 
me someto 
con toda mi fe. 

Y espero 
perdido 
tú amor imposible.

A medias

Amor a medias. 
Entre nosotros dos. 
Con respeto. 
Ya te digo. 

Amor elegido 
al azar, meditado 
sin duda generoso, 
gota a gota. 

Entregado a dosis pequeñas. 
Perfume de sabor 
a mañanas, 
de pereza y desidia. 

Da envidia. 
De movimiento lento, 
susurrado, 
casi una intención. 

Amor con tensión. 
Destilado, contenido, 
con calma, 
a pasos medidos. 

Amor sordo, 
música del aire, 
silbido suave. 
Amor Azul. 

¡Que peligro 
romper el cristal 
tan fino 
que contiene la pasión! 

Todo para ti

Es un día especial. 
Hoy no quiero escribir. 
Quiero guardarlo todo para ti, para mi. 

Sembrar una semilla 
y cuidar ese parterre 
de tierra oscura, 
con la esperanza, 
con la fe de que,
en unos días, 
alumbrará  
la Preciosa flor que esperamos. 

Quiero guardarlo todo para ti, para mi. 
Cada gramo
de sentido,
de atención 
y de cariño,
de dolor,
de incertidumbre,
de aventura.
 De amor sin fin.

Lo sabes

Sabes que algún día me perderás. 
No quieres, no lo queremos. 
No hay prisas, 
pero me perderás. 

Y mientras llega, 
quiero que aprendas a estar, 
a ser independiente. 
Con criterio y con bondad. 

Lo sabes, 
lo sé. 
No hay prisas, 
pero aprenderás. 

Solo estaré 
si me llamas.
He de aprender
a respetar.

Marcaremos
algo de distancia. 
Es ley de vida, 
necesidad.

Tomarás tú
el relevo. 
Seguiremos
el camino de la niebla.

En cada puesta del sol
o amaneciendo. 
En la luna brillante de plata, 
estaré para ti, Felicidad.

… y cada noche

Y cada noche 
soñando abrazos
Perdiendo el día
La vida entera
te donaría 

Atormentado 
he perdido la calma
Lucho cada centímetro 
Peleando con toda mi alma
por recuperar tu lado de la cama

Nada he conquistado
Cansancio
Insomnio 
Helado
Solo

Y cada noche
soñando abrazos
de fantasía 
La vida entera
te entregaría

LIMP2018@

Sencillamente

Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre. 

Ha habido momentos que parecieron más difíciles y fueron sencillos. Retos imposibles que pasamos sin dudar. 

Las paredes de este laberinto tienen esquinas con salida. Todo parece volver a empezar. 

No puede faltar el impulso ese irrefrenable, que te hace continuar. Le llamamos oportunidad. 

Y siempre tiene razones que no entendemos, pero enciende la ilusión. No sé más. 

Me encantaría ayudar, y estoy aquí sin fuerzas, me digo una y otra vez, de forma cansina, mientras derrocho energía en lamentar. 

Todo es ahora sencillamente complicado. Como siempre. 

Se trata de volver a empezar

Otño

Cuando el otoño me acerca a ti. 
El viento frío suave en la cara.
Los colores amarillos y ocres,
de hojas la calle alfombrada. 

Apenas un roce, que suplico en silencio,
paseando junto a la playa.
Soñando la chimenea encendida
y la lluvia allí fuera, en la casa.

El día transcurre despacio
a media luz templada.
Y el alma mece tranquila
tu presencia más delicada.

Ven conmigo, mi cielo.
Estréchame en un abrazo,
de esos pausados y enteros,
que te hacen sentir amada.

Como un león

Atrapado en una vida 
que nunca quise,
ni me corresponde.
Como un leon 
solitario,
sin familia, ni enemigo.
Mirando siempre el horizonte.

¿Donde encontrarte? 
Solo necesito 
la razón para vivir.
Descubrir 
la misión que me corresponde.
Algo que me motive 
a seguir.

Encontrar 
aquella canción 
que me haga feliz.
Y silbando, 
recorrer el camino,
empinado y difícil,
que siempre me lleva a ti

Imagen.- detálle de lienzo F. Nuñez